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jueves, 26 de diciembre de 2024

LECTURAS - 17 de abril de 2013 - España


Luís Pliego

Director

Sara vuelve al firmamento

“Le prometí a mi madre que no sería nunca ni una fulana ni una borracha. Sólo cumplí lo segundo, porque debo reconocer que siempre he sido un poco casquivana”, me dijo Sara Montiel la última vez que la entrevisté. La gran diva del cine español había cumplido 75 años y acababa de publicar un tomo de memorias sexuales que levantó bastante polémica. Sara siempre tuvo claro que cuando dejan de hablar de ti se muere un poco. Por eso fue muy generosa cuando le pedí que me diera un buen titular. “Pon que a mi edad todavía aprendo cosas del sexo”, me contestó, consciente de que así conseguiría más espacio en el periódico en el que yo trabajaba entonces. Con la noticia de su muerte, seguiremos hablando de ella y le rendiremos los homenajes que quizá ya debería haber recibido porque Sara ha vuelto a su lugar natural: el firmamento.


SARA MONTIEL

MUERE A LOS 85 AÑOS

Lágrimas por una gran estrella

Sus hijos, Thais y Zeus, recibieron el cariño de muchos amigos de la actriz manchega que acudieron al tanatorio a despedirla

Vivió brillando como una gran estrella. Y se fue tranquila, sin poder despedirse de nadie, pero cerca, muy cerca de los suyos. Sara Montiel moría el lunes 8 de abril en su casa de Madrid a los 85 años. Por la mañana, mientras el sol brillaba en la capital, su corazón se apagaba para siempre en brazos de su hija, Thais, y la noticia corría como la pólvora. Había  muerto la gran diva del cine español y todos querían decirle adiós. Amigos, familia y admiradores no tardaron en desfilar por la capilla ardiente del tanatorio de San Isidro. No pudieron ver a Sara, ya que por expreso deseo de la actriz su cuerpo no iba a ser expuesto, pero todos le dijeron adiós. Emocionadas vimos a Marujita Díaz, Norma Duval, Encarnita Polo, Loles León y Conchita Bautista, que recordaba la amistad que la unía a Sara: “Éramos amigas. Se nos ha ido una estrella. Me quedo con el cariño que siempre me ha tenido”, decía. Una de las primeras en llegar fue Natalia Figueroa con su nuera, Amelia Bono, que dieron el pésame a los hijos de la actriz en nombre de Raphael, de gira. Bibiana Fernández recordó con un punto de humor la figura de Sara. “Era muy coqueta, yo me he maquillado en su honor”, dijo la actriz. “Aquí venimos a reírla”, añadió Loles León. Y entre todos, sus hijos, Zeus (29) y Thais (34), que destrozada no logró mediar palabra. Sí lo hizo Zeus, agradeciendo a todos el cariño recibido. “Espero que todo el mundo se lleve un buen recuerdo de mi madre”, dijo.

UNA HERENCIA INCIERTA

Ahora les toca seguir solos, sin mamá. Por el momento, algunos han apuntado ya que Sara Montiel ha muerto arruinada. Se contaba que llegó a tener una casa en cada manzana del barrio de Salamanca de Madrid, pero que tantos años sin trabajar y la crisis la obligaron a deshacerse de todo. Quizás hoy sus hijos no vayan a heredar más que deudas. Con el tiempo se verá.

Por S.Quiroga

 

SARA MONTIEL

Vivió, soñó y fue libre

Con la marcha de la actriz desaparece una de las grandes leyendas del cine universal

por Bob Pop


“Yo tengo mucho miedo a la muerte y solo el pensar que puedo reencarnarme me consuela. He amado y sigo amando los amaneceres, los paseos por las calles desiertas, el perfume de las flores o el verdor diverso de las plantas. He gozado acariciando rocas y hombres, bañándome en cualquier mar o sintiendo en mi piel un placer sensual. ¿Cómo pensar que todo eso se acaba, se corta, se rompe cuando uno muere?”

Sara Montiel en sus ‘MEMORIAS’ publicadas en LECTURAS


Cómo pensar que todo eso se acaba, se corta, se rompe cuando uno muere?” decía Sara Montiel en el primer capítulo de sus Memorias, publicadas por LECTURAS EN 1983. Fue hace 30 años, cuando la actriz visitaba la redacción barcelonesa de esta revista para contarle su historia al maestro del periodismo José Martí Gómez, que durante 25 semanas fue escribiendo los recuerdos de una mujer que, entonces, aún necesitaba demostrarse algo: “Ser una actriz de teatro dramático. Y lo seré. Por la memoria de León Felipe”. Así terminaban ‘Las memorias de Sara Montiel’. Y sin haber aprobado esa asignatura ha acabado, a los 85 años, su vida. Hoy, ese logro no es tan importante, porque Sara consiguió casi todo lo que se propuso y vivió a su manera: “Me juré no tener ningún amo; ser pájaro libre, y lo he cumplido”.

María Antonia Abad, nacida el 10 de marzo de 1928 en un lugar humilde de Campo de Criptana (Ciudad Real) fue tan libre como para vivir todas las vidas posibles, como para hacerse un nombre en la historia del cine –Sara, por la bíblica esposa de Abraham y Montiel por la tierra que la vio nacer- y poner a grandes hombres a sus pies. Literalmente: el dramaturgo Miguel Mihura adoraba verla caminar descalza por su casa, aunque prefirió sacrificar ese deleite por el futuro de Sara. Fue el escritor quien la empujó a viajar a México, donde conocería al poeta León Felipe, el hombre que la llamaba “pies bonitos”, y que se encargaría de educarla y protegerla al otro lado del océano.


La actriz aprendió a cantar en un colegio de monjas de Alicante y debutó en el cine con 16 años.


Sara nació en 1928 en Campo de Criptana (Ciudad Real). En la foto con 14 años en el Retiro (Madrid).

DE MÉXICO A HOLLYWOOD

Sara Montiel llegó a México tras una breve carrera cinematográfica en España y en el país norteamericano se consagró como una estrella en más de una decena de películas antes de dar el salto a Hollywood en 1954 donde rodaría ‘Veracruz’, con Gary Cooper y Burt Lancaster y ‘Serenade’ (1956), dirigida por Anthony Mann, que se convertiría en su primer marido. Durante este rodaje entabló amistad con Liz Taylor y James Dean, que filmaban ‘Gigante’ en el plató contiguo. “¿Qué sientes cuando amas?”, le preguntó un día Sara a James Dean. “Que estoy vivo”, respondió él. 


En 'Pecado de amor', rodada en 1961, interpretaba a sor Belén, una monja que había sido cabaretera.


Se convirtió en un mito erótico tras rodar 'El último cuplé' en 1957.


Su foto con James Dean es la última del actor antes de su muerte.


Sara fue muy amiga de la hija de Alfred Hitchock, Patricia.


'Varietés', rodada en 1971, fue su penúltima película. Tres años después, Sara abandonó el cine.


Con Gary Cooper rodó 'Veracruz', aunque en el rodaje se hizo muy amiga de Burt Lancaster.


Sara Montiel ha sido portada de Lecturas en numerosas ocasiones. Su belleza, la sensualidad de su voz y su cuerpo, la convirtieron en el mito erótico de una España ahogada por el franquismo.

“EL ÚLTIMO CUPLÉ”

“Será el éxito de una mujer”, aseguró Lola Flores tras el estreno de ‘El último cuplé’. 1957 en España tiene un nombre: Sara Montiel”, decía el telegrama del director Juan de Orduña que llegó a la mansión que Sara Montiel compartía con Anthony Mann en Hollywood. “En la misma calle en la que vivíamos Tony y yo residían muchos famosos: Joan Collins, Bárbara Stanwwyck, Mel Ferrer y Audrey Hepburn…”recordaba Sara años más tarde a propósito de su vida en Hollywood. Una vida doméstica sobre la que la manchega, años más tarde, ilustraría a su amigo Terenci Moix con una historia desternillante que el escritor relataba siempre que tenía ocasión, tal como hoy  aún recuerda su gran amigo Boris Izaguirre. Contaba Terenci que rememoraba Sara: “Teníamos una muchacha hebrea en el servicio. Una muchacha que cantaba maravillosamente y que nos tenía enamorados con su voz. Un día me acerqué a ella y le pregunté: ‘Muchacha hebrea, ¿qué canción es esa tan hermosa que cantas?’ y ella me respondió: ‘Es una canción que he compuesto yo, señora, se llama ‘People’.” “¡Sí!” –remataba Terenci en éxtasis- “según Sara, esa muchacha hebrea sería después conocida como Barbra Streissand”.


Sara le robó el corazón a hombres como Severo Ochoa, Miguel Mihura o Mario Camus. 

LA MEJOR PAGADA DEL MUNDO

Sara regresó a España, tras el enorme éxito de ‘El último cuplé’, se convirtió en la actriz mejor pagada del mundo (un millón de dólares por película), se separó de Anthony Mann y se volvió a casar con José Vicente Ramírez Olalla, ‘Chente’, un matrimonio que apenas duró dos meses.

Tras numerosos éxitos en España, Sara abandonó el cine en 1973 tras ‘Cinco almohadas para una noche’, una película que anunciaba el tímido inicio de la moda del ‘destape’ y de la que Sara no se sentía especialmente orgullosa, si bien hay algo de aquel filme que no olvidaría jamás: “El sonido de la última claqueta siempre se queda grabado en el corazón”. 


Sara y su tercer marido, Pepe Tous, en 1985 junto a los dos hijos que adoptaron: Thais y Zeus.


Su primer marido, Anthony Mann, la esperaba en el aeropuerto de Madrid en 1960.


En 1964 con 'Chente', su segundo marido.


En 2002 se casó con el cubano Tony Hernández.

LA FELICIDAD CON PEPE TOUS

En 1979, tras diez años de convivencia con Pepe Tous y después de haber adoptado a su primera hija, Thais (1979), Sara Montiel y Pepe Tous se casaron. Cuatro años más tarde, en 1983, adoptarían a su segundo hijo, Zeus. Durante esos años de armonía, Sara se entregaría al teatro y a la televisión como protagonista de espectáculos musicales donde seguiría inventando una voz personal, y desgranando sus historias de Hollywood. Todo cambió en 1992 con el fallecimiento de Pepe Tous. Todo había cambiado a su alrededor, y Sara no lo supo hasta entonces, cuando no tuvo más remedio que enfrentarse a un mundo del que Tous siempre la había protegido.


Impuso sus reglas a los fotógrafos para ser retratada sin arrugas.


En 1974 recibió un emotivo homenaje en Campo de Criptana y lució una imagen muy manchega.

INVENTOS, SUEÑOS, VIDA´

“Pero, ¿qué invento es esto?”, fue la frase antológica que pronunció Sara a las puertas del registro civil la misma mañana de su boda con Tony Hernández, en el otoño de 2002. Una frase icónica que, más allá de las chanzas que provocó, podría ser la pregunta perfecta para responder a Sara: “Sara, ese invento eres tú. Y tú, Sara Montiel has sido un invento maravilloso”.

Tras su muerte, en su casa por la mañana, tranquila y en brazos de su hija Thais, desaparece la narradora que mejor supo inventar su propia historia, la Sherezade que nos tuvo hechizados con sus recreaciones, la mujer que ya no podrá contarse y que, allá donde esté ahora, reencarnada como ella quería o quién sabe cómo, no tendrá que enfrentarse a las historias de otros sobre ella.


Participó como reina mora en la fiesta de la Virgen del Esclavo, en la Isla de Tabarca (Alicante).


Sara era una mujer coqueta. Cuidaba su imagen y nunca salía a la calle sin maquillar.

“A veces me digo a mí misma: ¡Qué tontos, qué inmensamente tontos hemos sido todos dejando que nos destruyesen todo un mundo de sueños!” (‘Las memorias de Sara Montiel’, publicadas por LECTURAS a lo largo de 1983).

 

Fotos: Archivo



EL RECORTE CCCLXXIX

Lo cierto es que, desde que la diva falleciera, no ha habido año que con algún u otro motivo, alguna revista haya recogido algún reportaje dedicado a ella. En este caso, la revista Lecturas, 15 de abril de 2020, hacía un recorrido por los hombres de Sara. 



Sara Montiel nació en 1928 en Campo de Criptana (Ciudad Real) en el seno de una familia humilde. No pudo tener estudios, pero con el tiempo se convirtió en la primera española en triunfar en Hollywood. Falleció el 8 de abril de 2013 por una insuficiencia cardíaca.

SE CUMPLEN SIETE AÑOS DE SU MUERTE

Lo que Sara nunca contó de sus grandes pasiones

Años antes de morir, la diva se sentó con Lecturas para relatar sus memorias y destapar los secretos de alcoba de sus amantes, como James Dean o Gary Cooper


Aprendió a leer a los 16, dos años antes de debutar en el cine.


Sara fue descubierta por el escritor Miguel Mihura, el hombre que la enseñó a leer y que, pese a tener 24 años más, fue su primer amante. "Los chicos de mi edad me parecían mocosos", dijo.

El 8 de abril se cumplen siete años de la muerte de la irrepetible Sara Montiel. El que fuera el rostro más bello del cine español se fue a los 85 años reconvertida en la diva gay más transgresora. Fue una superviviente desde su nacimiento en 1928 en el seno de una familia pobre. Cuando su madre supo que estaba embarazada de ella se vio obligada a abortar, pero no sabía que esperaba gemelos. Solo le quitaron una placenta y la actriz se salvó. Que Antonia Abad –así la bautizaron- naciera fue un milagro. Quizá por esto, su filosofía de vida siempre fue reírse de todo.


Sara se estrenó en Hollywood con la película 'Veracruz' (1954), protagonizada por Gary Cooper, con quien tuvo un romance.


'Yuma' (1957) fue una de las producciones americanas más célebres de Sara. En ella, interpretaba a una india muy sensual y soñadora. En el reparto, la acompañaron Rod Steiger y Charles Bronson.


Sara pudo haber muerto en el accidente que le costó la vida a James Dean. "Habíamos quedado en hacer juntos el viaje", contó. Esta fotografía es de dos días antes de la tragedia.

ADELANTADA A SU ÉPOCA

Su belleza hipnótica la convirtió en icono sexual. Su mérito fue inmenso cuando debutó en el cine. Miguel Mihura le había enseñado a leer muy poco antes, a los 16 años. El escritor fue su primer amor. Sara hablaba de él con mucha pasión. “Fue el hombre que me hizo mujer, le volvía loco en la cama y lo dejaba como un trapo”, confesó. En 1950, dio el salto a México y, tras rodar trece largometrajes, desembarcó en Hollywood para gran preocupación de su madre. “Le dije: ‘No te preocupes, tu hija no va a ser ni borracha ni puta. No he sido borracha, y lo otro… bueno, un poquito solo”, afirmaba entre risas. La Montiel fue muy sexual, una mujer adelantada a su época. Su carácter indomable conquistó a los hombres más atractivos, también a los más cultos. Fue el caso del Nobel Severo Ochoa, con el que vivió una pasión clandestina porque él estaba casado. “Él fue sexo, me gustó nada más verlo”, afirmó para disgusto de algunos. En 1953, mantuvo un tórrido idilio con Hemingway en Cuba. Él fue el responsable de la afición de Saritísima a los cigarros habanos. “Sentí una mezcla de admiración y deseo sexual. Me llevó a su casa e hicimos el amor”, confesaba.


Sara se casó en cuatro ocasiones. Solo renegaría de su segundo marido, un industrial español con el que solo duró dos meses.

CONQUISTÓ HOLLYWOOD

Sara Montiel fue la primera actriz española en triunfar en Hollywood y llegó a ser la mejor pagada al firmar un contrato de un millón de dólares tras el éxito de taquilla de ‘La violetera’. En 1954, rodó ‘Veracruz’ con Burt Lancaster y Gary Cooper, con el que mantuvo un apasionado romance. “Hicimos el amor sin amarnos, pero deseando el contacto físico intensamente”, relató a LECTURAS. Su romance con James Dean marcó a Sara. El actor posaba con ella en la última foto que se hizo antes de morir. “Hicimos el amor. Dos días después se mató”, afirmó para estupor de algunos que, por la comentada homosexualidad del actor, veían imposible aquel romance. 


Su primer marido fue el director de cine Anthony Mann que la dirigió en 'Serenade'. Estuvieron seis años juntos.


En 1964, se casó con el industrial José Vicente Ramírez Olalla. Duraron dos meses. "Fue un error. Quería que dejara mi carrera", dijo Sara de él.

CUATRO MATRIMONIOS

Sara Montiel fue la más deseada. Fue muy libre y vivió el amor como quiso. Dio el ‘sí, quiero’ cuatro veces. Athony Mann fue su primer marido. Se enamoró locamente de ella y se casaron en 1957. Tras seis años de amor, aquello terminó. José Vicente Ramírez García-Olalla, con el que se casó en 1964, fue el único hombre del que ella no quería hablar. Su matrimonio apenas duró dos meses. “Fue un error. Quería que dejara mi carrera”, confesaba con rabia. El gran amor de su vida llegaría con Pepe Tous. Tras diez años de noviazgo, se casaron en 1979. Cuatro años antes se había retirado del cine y confesaba que el destape le parecía vulgar. Esos años se dedicó a la música y formó una familia. Tous y Sara adoptaron a sus hijos Thais y Zeus y fueron muy felices hasta que la muerte de Pepe, en 1992, los separó. Una profunda tristeza invadió a la actriz. La Montiel no pudo tener hijos biológicos. Fue uno de sus grandes sufrimientos, que afrontó con su sentido del humor característico. A los 70 años, declaró con ironía: “Hasta ahora he tenido once abortos”.


Fue amante del premio Nobel Severo Ochoa, que estaba casado, y de Hemingway, que la aficionó a los habanos.

Y LLEGÓ EL ESCÁNDALO

El escándalo llegó a su vida cuando conoció al cubano Tony Hernández, con el que se casó en 2002 –ella tenía 74 años y él 36-. Descubiertos por la prensa tras organizar una boda semiclandestina en el ayuntamiento de Majadahonda, Sara pronunció su mítica frase: “Pero ¿qué invento es esto?”. Pretendía pasar desapercibida, entre otras cosas, para que nadie pudiera boicotear el enlace. No pudo ser, y la polémica fue brutal. Fueron momentos muy tristes para ella. Sus hijos no aceptaron esa relación. Y Sara sufrió lo indecible. A los 9 meses del enlace, presentó la demanda de divorcio. No podía soportar estar lejos de Zeus y Thais. La manchega universal no volvió a enamorarse, aunque vivió la vida con una intensidad que quemaba. Sara Montiel fue pura leyenda y pasión hasta el final. 


Encontró la estabilidad con el empresario y periodista mallorquín Pepe Tous. Se casaron en 1979, tras diez años de noviazgo, y adoptaron a Thais y Zeus. Pepe murió en 1992.


Boda bajo sospecha. 
*38 años de diferencia. A Tony Hernández no le importaba la edad de Sara Montiel porque era su ídolo desde niño.
*Reproches en los platós. Los rumores de montaje asediaron aquel breve matrimonio. Tras el divorcio, recorrieron los platós cruzando ataques.


Sara finiquitó su polémico matrimonio con Tony Hernández a los nueve meses porque Zeus (37) y Thais (41) no lo aprobaban, y no soportaba estar lejos de sus hijos. 

Por Martina Ataun

Fotos: Agencias



LA FOTO CCCLXXIX


Con la sonrisa de Sara nos despedimos hasta 2028 (DM) para celebrar el centenario del nacimiento de la diva. 

jueves, 28 de noviembre de 2024

DIEZ MINUTOS - 13 de febrero de 1998 - España


“No me hice un lifting, sino una limpieza de pecas y manchas”

La nueva imagen de

Sara Montiel

“Lo que sí he tenido ha sido un problema muy grave

 en la glándula tiroides”


"Manos limpias" Sara Montiel, que afirma que siempre ha tenido las manos muy feas, se ha limpiado con láser las pecas y manchas que tenía. Y de adornos, uñas de colores, brillantes de impresión y esmeraldas. 

El próximo 10 de marzo, Sara Montiel cumplirá 70 espléndidos años; porque no hay más que verla para comprobar que está de muy buen ver.

Ante las noticias publicadas sobre una reciente operación de cirugía estética que Sara se habría hecho en Barcelona, la estrella ha querido aclarar la verdad a DIEZ MINUTOS.

-Tengo problemas de tiroides desde hace 27 años y cada tres meses tengo que hacerme un chequeo y análisis, además de tomar medicación diaria, ya que una vez estuve a punto de morirme a causa de su paralización. Últimamente me encontraba con los síntomas característicos de que aquello no iba bien, porque habían comenzado a hinchárseme las muñecas, la zona de detrás de las orejas, la nariz y el cuello, además de que tenía problemas para doblar los dedos, y consulté con mi endocrino, el doctor Fábregas. 


Sara Montiel, que el próximo 10 de marzo cumplirá 70 años, sigue poseyendo una belleza deslumbrante.


Una belleza inmarchitable
Nadie puede negar que Sara Montiel ha sido y sigue siendo una de las mujeres más bellas de España. El paso del tiempo, que en otras personas hace estragos, ha respetado a Sarita que, a sus casi 70 años, puede seguir presumiendo de tener unas facciones envidiables. Su rostro se ha redondeado, pero su belleza y sensualidad siguen inalterables. 

Respuesta favorable a la medicación

-¿Y…?

-Y a la vista del problema, decidí irme esa misma tarde a Barcelona, para intentar atajar el problema lo más rápidamente posible. Allí estuvieron haciéndome pruebas durante tres días y pensaban que tendrían que intervenirme aunque, finalmente, respondía muy bien al cambio de medicación que me hicieron.

-Pero algo sí te has hecho de estética.

-Como el doctor Fábregas, así como los doctores Rafael Serna y Javier Bisbal, me conocen desde hace mucho tiempo y sabían que yo estaba a disgusto con las pecas y las manchas de mis manos, que siempre las he tenido muy feas, me comentaron que en la clínica tenían un nuevo método de quitarlas, con rayo láser; y como tenía que seguir ingresada, les dije que me lo hicieran. Y me lo aplicaron en las manos y en la frente, donde también tenía otras manchas. Aproveché la ocasión para que me quitaran las ojeras y las patas de gallo, pero sin intervención quirúrgica; sólo con rayo láser. 


Sara sigue siendo adicta a las pieles. Para demostrarlo luce un abrigo de visón, con capucha, color champán.

El estirón fue hace unos años

-¿Entonces no es cierto que te hayas pegado un estironazo?

-No es verdad que me haya hecho un “lifting”. Eso lo hice hace unos años y todavía estoy bien. Nunca he ocultado estas cosas y si alguna vez lo volviera a necesitar, lo haría sin dudarlo pero sin ocultárselo a nadie. Por eso me han molestado las noticias aparecidas en la prensa. Y en este caso, si no hubiera sido por el problema de tiroides, ni siquiera me hubiera enterado de la técnica de quitar las manchas con rayo láser.

-¿Cómo van tus relaciones con el abogado austriaco Nicolás Stamezka?

-Nicolás es sólo un amigo, un buen amigo, pero no es mi novio. Yo no pienso volver a casarme. Fíjate que ni siquiera he conseguido aprender a pronunciar bien su apellido, tan difícil…

-¿Cómo está tu actividad profesional?

-Dentro de poco tiempo me iré a Buenos Aires, donde voy a presentar mi espectáculo en un teatro; luego haré TV en Chile y tengo previstas diversas actuaciones en Perú y Venezuela. En mayo tengo previsto reaparecer en España. 


La estrella, en su casa de Madrid, asegura que sólo ha utilizado el rayo láser en la frente y en las manos.

Una serie de cien capítulos

-Se ha hablado de posibles series televisivas.

-Una de ellas ya está en marcha, en México, donde me están adaptando una obra de Rómulo Gallegos para la TV. Será una serie de casi 100 capítulos y tardaremos unos ocho meses en rodarla. Ante estas previsiones de trabajo, he hecho incluir una cláusula en el contrato por la que, por cada mes de rodaje, tenga diez días de descanso para poder venir a España y estar con mis hijos. De todas formas, no creo que empecemos a rodar antes del próximo año. También TVE, me ha hablado de un programa semanal titulado “Cenando con Sara”.

 

Agustín Trialasos

Fotos: Lola Heras



EL RECORTE CCCLXXVII

Lo de la cirugía estética siempre fue un tema recurrente que nos regaló algunos de los 'chascarrillos' más míticos de la diva. En este reportaje de Diez Minutos, de 25 de mayo de 1990, el tema estrella fue... ¡la cirugía!


A SUS MARAVILLOSOS SESENTA Y DOS AÑOS…

SARA MONTIEL:

“ESTOY OPERADA DE PEQUEÑAS COSAS”

“NO SOLO NO ME QUITO AÑOS, SI NO QUE LOS CELEBRO. HAY ALGUNAS, SIN EMBARGO, QUE AHORA DICEN QUE TIENE TREINTA Y OCHO AÑOS… YO, ENTONCES, DEBO SER UN BEBÉ”


"Siempre he dicho que cuando sea necesario hacerme la cirugía estética, para arreglarme algo, me la haré"

Sara Montiel acudió al programa de José Luís Coll “Hablando se entiende la gente”, que se emite semanalmente en Tele 5. Allí coincidió con Espartaco Santoni. El programa versaba sobre la cirugía estética, y la cantante manchega no tuvo ningún inconveniente en hablar del mismo.

-Sara, ¿no te importa que la gente piense que eres una asidua visitante del cirujano plástico?

-No, porque siempre he dicho que cuando sea necesario hacerme la cirugía estética para arreglarme algo, lo haré.

-De verdad, ¿te has operado de algo?

-Sí, me he operado de lo que llaman “pequeñas cosas”. Son pequeños retoques, pero yo creo que esto lo debe hacer todo el mundo y no con cincuenta años, si no cuando se es joven también. A mí no me hubiera importado hacerlo a los dieciocho años, de haber necesitado algún tipo de arreglo.

-¿Eres partidaria de la cirugía estética también en los hombres?

-Por supuesto. Los hombres también deberían de hacerse la estética cuando lo necesitaran, porque puede cambiar la vida de una persona, su destino. Yo, personalmente, a mis sesenta y dos años, y como estoy, todavía no lo necesito, porque, por ejemplo, el cuello, al cantar, me impide tener arrugias, Pero cuando lo necesite me operaré del cuello o de los ojos.

Sara confiesa orgullosa sus sesenta y dos años y añade: “Yo soy muy femenina, pero nunca me he quitado años. No sólo no lo hago, si no que hasta celebro todos los que cumplo. Lo que quiero es cumplir muchos. Hay algunas, sin embargo, que ahora dicen que tienen treinta y ocho años…, yo entonces debo ser un bebé. Lo que sucede es que ellas triunfaron siendo ya mayores y yo lo hice muy joven. Mis años están en las historias de cine, no puedo quitarme ninguno como no pueden hacerlo otros personajes populares, porque sus años los conoce todo el mundo.”


Sara coincidió con Espartaco Santoni en la grabación de un programa de televisión que versaba sobre la cirugía estética. 

Dentro de pocas fechas podremos ver en Televisión Española el último trabajo de Sara. Se trata de una serie titulada “Sara y punto”. En ella la cantante y actriz será el eje sobre el que girarán todos los capítulos. En la misma también habrá invitados de la categoría profesional de Pavarotti o Aznavour.

El rodaje ha durado un año. A lo largo de los siete capítulos, Sara luce un total de setenta vestidos distintos.

-¿Tienes algún proyecto inmediato?

-Sí, estoy ensayando para las galas y el espectáculo que estrenaré el día 28 de septiembre, en Madrid. Y en octubre grabaré el nuevo LP, que será con canciones originales, de Sabina, Emilio Aragón… Serán canciones con mucha marcha.

-¿Has desterrado definitivamente el cine de tus proyectos?

-Sí, de cine no haré nada, me ofrezcan lo que me ofrezcan.


"Yo sólo me he hecho pequeños retoques"

Finalmente, Sara comenta que el día 28 de julio su pueblo natal, Campo de Criptana, Ciudad Real, se vestirá de fiesta para ofrecerles a ella y a Luís Cobos un homenaje. Ambos serán nombrados hijos ilustrísimos del pueblo que les vio nacer. “Además, Luís y yo somos familia, porque una hermana suya está casada con un primo mío”, finaliza Sara.

 

MASTERS PRESS



LA FOTO CCCLXXVII


Fulgurante, Sara Montiel, en 1998. 

viernes, 25 de octubre de 2024

EL ALCÁZAR - 23 de enero de 1971 - España


Esto es lo que se dice en la portada:

SARA MONTIEL

CONFIESA SU EDAD

Si quieres conocer a Sara Montiel en sus rasgos personales y artísticos, invitamos al lector a leer el reportaje que sobre ella se publica a doble página en este número. Sara se confiesa a fondo, incluye en esta confesión el año en que nació, sus virtudes y sus pecados. Con sinceridad espartana, habla, en “6 fichas para un personaje”, de lo que es y de lo que hubiera querido ser. Afirma ser muy tímida en el fondo y cree que el dinero es maldito. Su ficha, puesta al día, por voluntad propia, descubre misterios y secretos ocultos de una mujer, hermosa y artista siempre, que admira la sinceridad y desprecia la hipocresía. No le falta la fe en sí misma. Está de vuelta de muchas cosas, menos del amor y de la muerte, las únicas verdades, a su juicio, de la vida. Su único orgullo, haber salido de la nada y haber llegado a ser Sara Montiel. Si hubiese conocido a Jesucristo, como le conoció María Magdalena, le habría seguido a todas partes…

6 FICHAS PARA UN PERSONAJE

CONOZCA USTED A:

SARA MONTIEL

“MI MAYOR PECADO ES HABER SIDO TAN SINCERA”


1.Ficha del Registro Civil

-¿Nombre y apellidos?

-María Antonia Abad Fernández.

-¿Lugar y fecha de nacimiento?

-En Campo de Criptana (Ciudad Real), el 10 de marzo de 1933.

-¿Nombre del padre y de la madre?

-María Vicenta e Isidoro.

-¿Hermanos?

-Cuatro.

-¿Estado civil?

-Casada.

-¿Hijos?

-Ninguno.

-¿Profesión?

-Actriz.

-¿Eventuales profesiones anteriores?

-Siempre he sido cómica.

-¿Domicilios o lugares de residencia sucesivos?

-Campo de Criptana, Méjico, Los Ángeles y Madrid.

-¿Estatura?

-1,67.

-¿Peso?

-56 kilos.

-¿Cabellos?

-Castaño claro y de otros muchos colores, pues uso muchas pelucas.

-¿Ojos?

-Verde aceituna.

-¿Carnet de identidad?

-Lo tengo.

-¿Grupo sanguíneo?

-No lo recuerdo, pero creo que es muy bueno…

-¿Signo astrológico?

-Piscis.

-¿Signos particulares?

-Tengo un lunar en la espalda que es una monada…

2.Ficha del registro ideal

-¿Nombre y apellidos?

-Catalina de Rusia.

-¿Lugar y fecha de nacimiento?

-En Stettin, el 2 de mayo de 1729.

-¿Nombre del padre y de la madre?

-Los mismos del Registro Civil.

-¿Hermanos?

-Uno, con alma de cosaco.

-¿Estado civil?

-Casada y con un amante que se pareciese a Orlov…

-¿Hijos?

-No hubiese querido hijos.

-¿Profesión?

-Emperatriz.

-¿Eventuales profesiones anteriores?

-Pintora.

-¿Domicilios o lugares de residencia sucesivos?

-Kiev, Moscú, San Petesburgo…

-¿Estatura?

-1,67, no está mal.

-¿Peso?

-Si hubiese vivido en el siglo XVIII, más gorda; entonces no gustaban las mujeres delgadas.

-¿Cabellos?

-Rojizos.

-¿Ojos?

-Verdes, verdes, como los tenía mi padre.

-¿Carnet de identidad?

-No.

-¿Grupo sanguíneo?

-Seguiría ignorándolo.

-¿Signo astrológico?

-Cáncer, me va más que Piscis…

-¿Signos particulares?

-Siempre tendría un lunar…


3.Ficha del observador

-¿Cree usted en Dios?

-Sí.

-Dígame su mayor pecado.

-Haber sido tan sincera.

-¿Cuál es su olor detestado?

-El del perfume demasiado fuerte.

-¿Y su olor preferido?

-A tierra mojada.

-¿Color?

-Blanco.

-¿Bebida?

-El agua de Lozoya (cuando era de verdad de Lozoya), en un vaso de cristal tallado.

-¿Comida?

-Estofado de carne.

-¿Ropa?

-Blusas muy escotadas y faldas.

-¿Cuál es su deporte favorito?

-Caminar.

-¿Y cuál practica?

-Ese mismo.

-¿Fuma? (Cigarrillos, puro, pipa.)

-Cigarrillos en casa y puros en los toros.

-¿Tiene algún “hobby”?

-No tengo ninguno.

-¿Cuál es su juguete preferido?

-Mi perro Cuchy.

-¿Es usted presumida?

-Sí, porque soy muy femenina.

-¿Se envanece con frecuencia?

-No.

-¿Le hubiese gustado tener hijos? ¿Por qué?

-Pienso tenerlos, porque creo que es el complemento de toda mujer.

-¿Qué libro está leyendo ahora?

-Uno sobre la mafia en Estados Unidos.

-¿Qué idioma escogería para:

-a)Hablar?

-Cualquiera de los importantes.

-b)Escribir?

-Español, aunque lo escribo muy mal.

-c)Cantar?

-Para cantar, cualquier idioma es bueno.

-d)Amar?

-Cuando se quiere de verdad, el idioma es lo de menos.

4.Ficha del periodista

-En una guerra atómica y mundial, ¿qué es lo que trataría de salvar?

-La tumba de mi madre.

-En dicha guerra, si pudiese sobrevivir llevándose un solo libro, ¿cuál escogería?

-Uno que me enseñase a volver a vivir.

-¿En qué época le hubiese gustado vivir?

-En el Renacimiento.

-¿En qué acontecimiento histórico le hubiese gustado participar?

-En cualquiera de los protagonizados por Catalina la Grande.

-¿Cuál es el personaje histórico que prefiere?

-Siempre Catalina.

-¿Y el personaje viviente?

-Sara Montiel.

-¿Poeta preferido?

-García Lorca, Pablo Neruda y Rafael Alberti.

-¿Escritor?

-Gabriel García Márquez.

-¿Músico?

-Falla, Tchaicowsky y Chopin.

-¿Pintor?

-Goya.

-¿Escultor?

-Antes me gustaba Benlliure…

-¿Actor?

-Charles Laughton.

-¿Actriz?

-Greta Garbo.

-¿Cantante?

-Frank Sinatra y Tom Jones.

-¿Torero?

-Manolete (que alcancé a verlo torear.) Y después, El Litri y El Cordobés.

-¿Deportista?

-Di Stefano.

-¿Qué países no ha visitado?

-Los de Oriente Medio.

-¿Cuáles desearía visitar otra vez?

-Rusia, Suecia, la India, Japón, Hawai…

-¿Dónde le gustaría vivir?

-En un Carmen de Granada.

-Si hubiese podido escoger nacionalidad y raza, ¿cuáles hubiera elegido?

-Italiana y mulata.

-¿Le gustaría reformar el ambiente donde vive?

-En absoluto.


5.Ficha del psicólogo.

-¿En qué consiste para usted la felicidad?

-En no desear demasiado.

-¿A qué personaje famoso le hubiera gustado amar?

-Yo estoy segura que si hubiese conocido a Jesucristo, como le conoció María Magdalena, le habría seguido a todas partes.

-¿Cuál es la criatura humana que más ama?

-A mi hermana Elpidia.

-¿Cuál es la cualidad humana que más aprecia?

-La sinceridad.

-¿Y el defecto que más desprecia?

-La hipocresía.

-¿Existe alguna causa por la cual se sentiría obligada a dar la vida?

-Sí; más de una.

-¿Piensa con preferencia en el pasado, en el presente o en el futuro?

-En el presente, en el porvenir y también en el pasado, porque soy una mujer muy afectiva, muy sensible y no me gusta que se me olviden los recuerdos de las personas que he amado mucho…

-¿Qué es lo que más le disgusta de su época?

-Las guerras.

-¿Y lo que más le agrada del pasado?

-Los recuerdos que guardo de mis padres.

-¿Hace proyectos precisos y trata de realizarlos o se deja llevar por los acontecimientos?

-Hago proyectos y si se tuercen procuro enmendarlos para que se realicen de la mejor manera.

-¿Trabaja a gusto o le horrorizan las obligaciones?

-Trabajo a gusto.

-¿Cuándo duerme y cómo?

-Lo normal y, por regla general, bien.

-¿Recuerda sus sueños?

-Algunas veces.

-¿Cuáles recuerda en especial?

-Se me olvidan enseguida.

-¿Tiene alguna superstición?

-Creo que el 3 y el 7 son mis números de la suerte.

-¿Siente algún complejo?

-Soy muy tímida. Generalmente, siento más esta timidez cuando estoy en alguna reunión, ya que no me atrevo muchas veces a hablar pro no equivocarme; entonces la gente cree que soy aburrida… Pero siempre estoy alerta a todo…

-Dígame la primera palabra que le venga a la memoria.

-Amor.

-¿Cuándo se mira en el espejo, se reconoce o, en el fondo, tiene otra imagen de sí misma?

-Me reconozco.

-¿Tiene fe en sí misma?

-Suelo tenerla.

-¿Cree que la líbido freudiana debe ser satisfecha, reprimida, dominada o sublimizada?

-Sublimizada.

-¿Qué lugar ocupa o ha ocupado el amor en su vida?

-El principal.

6.Ficha del periodista del año 2971

-¿Cuál fue su mayor arrepentimiento?

-No haber sido adivina, para haber conocido la muerte de mi madre ocho meses antes de que sucediese, con objeto de haberme dedicado a ella durante ese tiempo por entero. De las demás cosas de mi vida no me arrepiento de ninguna…

-¿Y su mayor satisfacción?

-No haber dado nunca un disgusto a mi madre.

-Si pudiese renacer, ¿escogería el mismo sexo?

-Por supuesto.

-¿Qué personaje histórico desearía encarnar?

-La Malinche es otro personaje de la historia que me atrae mucho.

-¿Haría algo diferente?

-Tocar el piano.

-Si hubiese sido criminal, ¿qué crimen habría cometido?

-Sin duda alguna, un crimen pasional.

-¿Cómo se comportaba ante sus enemigos?

-No creo que tenga enemigos.

-¿Cuidaba a sus amigos?

-Mucho, porque los amigos es algo importante.

-Entre tantas cosas como usted ha hecho o vivido, ¿cuál considera la más importante?

-Haber salido de la nada y haber llegado a ser Sara Montiel.

-¿Tenía miedo a la muerte?

-Sí.

-¿A qué edad hubiera preferido morir?

-A ninguna.

-¿Qué tipo de muerte habría preferido?

-No tengo predilección por ninguna, porque me horroriza.

-¿Cuál será su principal alegato el día del juicio final?

-Creo que los jueces serán justos; me someteré a su veredicto.

-En los reinos animal, vegetal y mineral, ¿qué especies cree que se le asemejan?

-La pantera negra, el árbol y la plata.

-Si pudiera visitar su casa natal y encontrarse una lápida dedicada a su memoria, ¿qué epígrafe le gustaría leer en ella?

-Encuentro ridículo que me pongan una lápida…

-Si por intermedio mío pudiese expresar en pocas palabras sus pensamiento sobre el mundo de 1971, ¿qué mensaje enviaría?

-Fue un mundo de locos y desquiciados por el dinero maldito…

 

Un test de Millán CLEMENTE DE DIEGO

Fotos: SEGURA



EL RECORTE CCCLXXIV

En 1971, Sara estaba pletórica y llena de proyectos. Así lo refleja este breve, pero impresionante, reportaje de la revista Cine en 7 días de 13 de febrero de 1971.


SARA 71

PROFESIONALIDAD

Y

FOTOGENIA



El primer plano de una fotografía en color, como si fuera la primera lección de un manual de belleza, demuestra hasta dónde los rasgos físicos pueden afrontar la mirada implacable de la cámara. Sara Montiel, en 1971, retrata así. A su vuelta de Nueva York trajo una colección de sombreros, varios de los cuales aparecen en la presente página. La famosa estrella manchega realizará, según se ha dicho anteriormente, la película “Varietés”, con acción en los años treinta, dirigida por el también famoso director del cine español Juan Antonio Bardem; seguidamente filmará en España y México “La hechizada”, y además encabezará varios programas en la pequeña pantalla.

(Reportaje gráfico de JULIO WIZUETE.)




LA FOTO CCCLXXIV



Sara en los '70. Foto: Wizuete.