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sábado, 25 de mayo de 2019

CINEMA REPORTER - 1.963 - México


La Reina del Chantecler

Las películas de Sarita Montiel siguen realizando el milagro de volcar al público en las taquillas. Aún cuando todas son parecidas el público las acepta como novedades. La voz y la personalidad de Sarita son motivo suficiente.
En “La Reina del Chantecler” Sara retrocede al pasado, con el obvio pretexto de cantar cuplés. No hay duda de que la atmósfera de los tiempos idos es la que le va mejor. Hasta el vestuario la hace aparecer más guapa.
Esta es una cinta alegre y divertida (en eso varía un poco de las anteriores de la Montiel, melodramas inevitables) y abundan en ellas los cuplés. El género parece inagotable y puede dar material para muchas películas más de la estrella.
Es sabido que Sarita se ha especializado en cambiar de galanes en cada una de sus cintas. Ha echado mano de actores italianos, franceses, alemanes y hasta españoles. Y en esta ocasión quien le hace el amor es el italiano Luigi Giuliani, que fue descubierto por Carlo Ponti y lanzado estelarmente junto a Sophia Loren en “Boccacio 70”. Es un mocetón fuerte y grande, de 20 años de edad.


En “La Reina del Chantecler” todos los elementos cinematográficos han sido puestos en juego: estrellas taquilleras, lujo, canciones, magnificencia en decorados y vestuarios. En fin, la fórmula no puede fallar. Se repetirá el éxito de las anteriores películas de Sarita Montiel.


EL RECORTE CCCXXIV
Breve anuncio del estreno de "La reina del Chantecler" en el periódico El Alcázar, con fecha de 21 de Febrero de 1.963.  


Nuevamente Sara Montiel ha saltado al primerísimo plano de la actualidad. Motivo: el estreno y el extraordinario triunfo conseguido por su película “La reina del Chantecler” en los cines Palacio de la Prensa, Consulado, Carlos III y Roxy A. Es una Sara Montiel distinta la que se nos ofrece en este filme, alegre, optimista y, sobre todo, en una faceta desconocida para el público. “La reina del Chantecler” es una historia de amor apasionante y apasionada, con una intérprete única: Sara Montiel, y con ella Alberto de Mendoza, Luigi Giuliani, Greta Chi, Ana Mariscal, Amelia de la Torre, Milagros Leal, José María Seoane, Miguel Ligero, en una producción de Cesáreo González, dirigida por Rafael Gil, y que presenta Suevia Films.


LA FOTO CCCXXIV


Sara Montiel y Alberto de Mendoza en una escena de "La reina del Chantecler".

viernes, 30 de noviembre de 2018

RADIOCINEMA - 19 de Julio de 1.962 - España


historia del éxito
Texto: Agustín ROMO
Fotos: M. CUADROS y ARCHIVO
SARA
MONTIEL
“En Hollywood han querido inventarme una biografía preciosa. Pero yo prefiero contar la mía”

Casi todas las grandes estrellas del cine español han tenido un origen humilde: Francisco Rabal, José Suárez, Conrado San Martín, Jorge Mistral… Sara Montiel también.
Nació en Campo de Criptana, uno de los pueblos más bonitos y más blancos de la Mancha, donde el sol es fuerte como sus hombres, donde los molinos son imprescindibles al paisaje…
Sus padres eran modestos labradores, gente de campo, sencilla y llana como su tierra. Allí vivió Sara Montiel cuando aún se llamaba María Antonia Abad Fernández, cuando era una chica triste que acumulaba ilusiones…
Hoy Sara Montiel es una de las primeras figuras del cine de habla española. Campo de Criptana queda lejos en el recuerdo.
Estamos hablando con ella en los Estudios C. E. A., donde está rodando “La reina del Chantecler”. Dirige la película Rafael Gil.
-Ya tuve a Sara Montiel a mis órdenes cuando realicé “Don Quijote”. Pero entonces era una criatura. Ahora… es una colaboradora muy buena. Tiene mucha intuición.
Rafael Gil no escatima los elogios a su estrella. Se ve que está contento con ella. 


Sara acaba de terminar un plano en el que han intervenido también Julia Caba Alba, Maruja Isbert y el actor italiano Luigi Giuliani. Los focos se apagan. El silencio desaparece. Pero Sara Montiel está aquí, delante de nosotros.
-Me encuentro cansadísima. Llevo rodando desde las diez de la mañana.
Son las ocho de la tarde. El cine es una profesión dura.
-Además, este corsé me tiene muy molesta.
Enrique Herreros sabe más cosas de Sara Montiel que la propia Sara. Nos dice:
-Yo te contaré también algo…
-Ten en cuenta –habla ella- que es mi descubridor, mi lanzador, mi ‘ángel tutelar’…


Efectivamente: cuando María Antonia Abad soñaba por entre los viñedos de Campo de Criptana, nadie podía imaginar que allí estaba la estrella número uno del cine español. Sólo un hombre experto como Enrique Herreros acertó a ‘ver’ las posibilidades de una chiquilla anónima ni guapa ni fea, ni alta ni baja, que va a Orihuela, que viene a Madrid y que toma parte en un concurso organizado por una Productora.
-Fue una corazonada –dice modestamente Enrique-. Me llamó la atención cuando vi una foto suya en la portada de la revista “Semana”.
-Me presentó –recuerda Sara- a la casa Filmóforo, que preparaba por aquellos días el rodaje de “Empezó en boda”. Y me contrataron.
-¿Por qué te cambiaste el nombre?
-Fue cosa de Herreros. Sara, en recuerdo de mi abuela. Y Montiel, por los campos de mi patria chica.
Sus comienzos fueron duros. Su lucha diaria se hacía cada vez más espinosa. El camino del cine es peligroso.
-Pasé varios años con más ilusiones que trabajo. Me ofrecían papeles que no me permitían lucir. Llegué a desmoralizarme.
Pero apareció en 1949 Juan de Orduña con “Locura de amor”. Sara –Sarita entonces- volvió a sentirse con fuerzas. Era una película que podía ayudarla mucho. Y así fue. “Locura de amor” supuso el primer gran éxito del cine español. Y abrió las puertas de la fama a la joven actriz manchega. Este título está considerado hoy como una pieza antológica del séptimo arte de nuestra Patria.
-Pero por culpa de mi trabajo en aquella cinta tuve muchos disgustos y contratiempos. Debido al frío intenso que pasé en los estudios caí enferma. Y tuve que guardar reposo durante varios meses.
La inactividad hizo pensar a Sara que sus sueños de grandeza nunca se verían cumplidos. Es un capítulo amargo. Una época que ha procurado olvidar.
Sara curó su dolencia y volvió a la agitada vida de los platós con más deseo de triunfo que nunca.
-Luís Marquina me llamó para interpretar, con Fernando Fernán-Gómez, “El capitán Veneno”.
Con esta película, donde Sarita estaba en plenitud de belleza, se despidió de España. Marcha a América en busca de nuevos horizontes artísticos. Empezará de nuevo. No tendrá en cuenta sus pequeños éxitos anteriores. Ni el terrible suplicio de aquella quietud forzada.


Sus mayores éxitos: como actriz "El último cuplé". Como mujer, Anthony Mann. 


"He grabado, en proporción, más discos que Frank Sinatra"

En Méjico es elegida “Reina de la Primavera”. Su belleza se impone rápidamente. El público la quiere. La mima. Sarita vuelve a sentirse con la misma ilusión juvenil que tuvo en la Mancha. En Orihuela. En Madrid.
Su primera película mejicana es nada menos que al lado de Arturo de Córdova. Se titula “Furia Roja”.
-Entré con buen pie en aquellos estudios. En seguida me contrataron para dos películas más: “Ahí viene Martín Corona” y “El enamorado”. Era el año 1952.
Todavía no había pensado en la conquista de Hollywood. Pero Hollywood pensaba en ella. “Locura de amor” se ha estrenado en Los Ángeles y ha gustado. Burt Lancaster la manda llamar para que actúe con él y con Gary Cooper en “Veracruz”. Fue una prueba difícil para la chica de Campo de Criptana. ¡Ahí es nada!... Actuar entre dos auténticos colosos mundiales…
La película fue un éxito completo. Con este motivo Sara se dio a conocer en muchos países. El cine americano tiene dominado el mercado internacional. La Warner Bros pretende contratarla en exclusiva durante siete años. Pero la actriz prefirió la libertad.
Hollywood, no obstante, no la dejará irse así como así… Y filma allí también “Serenata” y “Yuma”. Años 1955 y 1956.
-“Serenata” tiene gratos recuerdos para mí. Trabajé al lado del infortunado Mario Lanza y de la famosa Joan Fontaine. Y dirigió la película el que iba a ser mi marido: Anthony Mann.
Se casaron en agosto de 1957. Fue un doble éxito de Sara Montiel. Como actriz y como mujer. Anthony Mann era –y es- uno de los hombres con más prestigio en la meca del cine. En su haber tiene films de la calidad de “Winchester 73” y “Música y lágrimas”. Y en España realizó el año pasado “El Cid”, con Charlton Heston y Sofía Loren.
-¿Seguís conservando vuestra casa en Hollywood?
-No. Ya la hemos vendido. Ahora hemos comprado una en Madrid, en la plaza de España, que estamos decorando estos días. Empezaremos a habitarla en el próximo otoño.


Cuando en 1957, recién casada, regresa a España, su nombre ya era conocido por la nueva generación de aficionados como una estrella “de Hollywood”. La permanencia de “Veracruz” durante muchas semanas en la Gran Vía hizo que se cotizara en dólares. Y hasta hubo algún incrédulo que pensó que esta Sara Montiel era ‘otra’. Pero ella, sencilla como siempre, no dudó en proclamar a los cuatro vientos de las interviús:
-No me avergüenzo de sr la hija de un gañán. Cuanto mejor vivo, más me acuerdo de mis padres. En Hollywood me han querido inventar una biografía preciosa. Pero yo prefiero contar la mía, la verdadera. Yo soy aquella chica pobre de Campo de Criptana.
Todavía la recordamos en una entrevista en Radio Madrid, donde el público ahogaba las palabras de Sara con los aplausos más sinceros que pueden oírse. Fue un regreso triunfal.
Su vuelta a España no pudo tener mejores consecuencias. Juan de Orduña pensó rápidamente en ella para hacer “El último cuplé”. Pero surgen obstáculos de orden económico. No disponen del dinero suficiente para contratar a Sara. Se barajan otros nombres: María Félix, Ava Gardner… Orduña, sin embargo, insiste en que tiene que ser Sara Montiel.
Cuando comienza el rodaje nadie sabía que Sara cantaba. Pero ella, ante el escepticismo de todos, grabó las canciones de la película. Y su voz produjo impacto. Todos los comentarios coincidían en que era distinta, con un matiz nuevo, cálido, sensual…
El día que se estrenó en Madrid “El último cuplé”, Sara estaba en su casa de Hollywood, pendiente de las noticias que pudieran llegarle por teléfono. Y fue Enrique Herreros, allá por la madrugada, quien le dio cuenta del éxito sin precedentes.
-Me parecía mentira. Creía que me querían engañar. Pero cuando, unas semanas después, volví a Madrid, el recibimiento que me hicieron en Barajas me llegó al alma. Entonces es cuando pensé: “Por fin ha sonado mi hora”.


HOMENAJE


TEATRO DE BUENOS AIRES


"EL ÚLTIMO CUPLÉ"

Ha llegado para Sara Montiel el triunfo definitivo. La consagración. El encumbramiento. Nada ni nadie discute ya su primacía. Sara es la primera. Es la mejor. En el cine Rialto, después de varios meses de proyección ininterrumpida de “El último cuplé”, recibe emocionada, llorando, el homenaje de admiración popular del público madrileño. Y el Círculo de Bellas Artes la otorga la medalla de Oro, por ser la actriz más destacada del año. Todo esto es el principio de una serie impresionante de agasajos, homenajes y premios.
Después de otro viaje a Hollywood vuelve a Madrid para comenzar “La violetera”, a las órdenes de Luís César Amadori. Con esta película vuelve a batir nuevos récords de taquilla y admiración. Durante año y medio el cine Rialto sólo programa a Sara Montiel. Primero “El último cuplé”. A continuación “La violetera”. En las últimas semanas de proyección la sala le rinde un homenaje, colocando una placa en el vestíbulo para conmemorar los dieciocho meses de permanencia en el cartel de sus películas. Y nuevos premios: Sindicato Nacional del Espectáculo, Círculo de Escritores Cinematográficos, etc.
En 1959 filma “Carmen la de Ronda”, con Jorge Mistral, Maurice Ronet y Amadeo Nazzari. Sara Montiel se apunta otro triunfo personal. Y la casa Hispavox, que la tiene contratada para grabar canciones, le hace entrega del “Disco de Oro” por el récord de venta con los números de la banda sonora de “La violetera”.
-Hice varios viajes al extranjero para presentar “Carmen la de Ronda”. En todas partes gustó mucho. Estuvimos en Portugal, Bélgica, Holanda, Suecia… Conocí personalmente a Ingrid Bergman, que no la había visto en Hollywood. Y me cautivó por su personalidad. También conocí en ese viaje a Greta Garbo, pero no me impresionó nada…
-¿A qué actriz extranjera tienes más simpatía?
-A Audrey Hepburn. Somos muy amigas.





El director Rafael Gil reclama la presencia de Sara para rodar una escena de “La Reina del Chantecler”. Interrumpimos el diálogo. Y esperamos pacientemente. En el cine no valen las prisas…
Aprovechamos los minutos charlando con Enrique Herreros.
-¿Dónde está ahora su esposo?
-En Madrid. Va a rodar aquí “La caída del Imperio Romano”.
-¿Por qué no ha vuelto a dirigir a Sara?
-Quería haberlo hecho en “Fruta madura”, pero no cuajó la idea. Ellos están muy unidos. Si no trabajan juntos es porque sus éxitos llevan dos caminos distintos.
-¿Dónde filma ella más a gusto?
-En España, sin duda. Constantemente me están llamando de todo el mundo para que la lleve a hacer cine por ahí. Pero son cosas que hay que pensar mucho.
-¿Qué debe el cine español a Sara Montiel?
-Creo que gracias a ella nos hemos embarcado en nuestra Patria en la aventura de hacer películas de veinte millones de pesetas.


"PECADO DE AMOR"


SARA - ANTHONY MANN

Sara ha terminado de rodar por hoy. Se acerca a nosotros en el momento de pronunciar Herreros la palabra pesetas.
-Ya estáis hablando de dinero…
-¿Cuánto sueles cobrar por película, Sara?
-Eso no tiene importancia.
Seguimos hablando de sus éxitos.
-En 1960 hice “Mi último tango”. En 1961, “Pecado de amor”. Y en el año actual, “La bella Lola” y la que están viendo rodar: “La reina del Chantecler”.
-¿Qué harás después?
-Rodaré en Barcelona, con Balcázar. Pero todavía no está el guión hecho.
Sara se siente molesta con la ropa que lleva puesta para el rodaje.
-Estoy deseando llegar a casa para bañarme y acostarme.
-¿Hasta qué hora?...
-Mañana he de estar aquí a las once. Ha habido suerte.
-¿Cómo vas de peso?
-Bien. Cincuenta y dos kilos. Hace unas horas que lo he comprobado.
-Oye, Sara, ¿te gustaría tener niños?
-¡Ya lo creo! Hace tres días mi hermana ha tenido uno.
-¿De cuántos sobrinos eres tía?
-De siete.
Sara no puede alargar más la entrevista. Su rostro refleja la fatiga de la jornada.
-Por favor –nos ruega-. Retratarme bien para el reportaje. No quiero que se me note el cansancio. La gente dice luego que estoy para retirarme…
Pero mientras su belleza y su arte permanezcan a la altura de hoy, muchos triunfos la esperan aún. Porque Sara Montiel, aquella chiquilla que soñaba por entre los viñedos de la Mancha, es ahora una estrella deslumbrante que justifica todo…

A.R.


EL RECORTE CCCVI
Para muchos "La reina del Chantecler" es la mejor película de Sara Montiel. Aquí una reseña del film que apareció en el periódico El Alcázar el 19 de Febrero de 1.963. 


“La reina del Chantecler” es la nueva y sensacional película de la sin par Sara Montiel. “La reina del Chantecler” es una película vigorosa, moderna, perfectamente realizada por la mano maestra de Rafael Gil. Un reparto escogido una ambientación perfecta y un color insuperable hacen de “La reina del Chantecler”, que con triunfo apoteósico proyectan los cines Palacio de la Prensa, Consulado, Carlos III y Roxy A, una película distinta. Alberto de Mendoza, Ana Mariscal, Luigi Giuliani, Greta Chi, José María Seoane, Gerard Tichy, Milagros Leal, Amelia de la Torre, etcétera, componen el cuadro de protagonistas junto a Sara Montiel en esta producción Cesáreo González, que presenta Suevia Films.


LA FOTO CCCVI


Una escena de "La reina del Chantecler". Se acercaba el final...

domingo, 13 de octubre de 2013

COLECCAO CINEMA - 1963 - Portugal


O QUE NAO SE FILMOU
*Em ‘A Rainha do Chantecler’ foca-se a época da Grande Guerra (1914-1918) e nela existem umas passagens onde se faz alusao a Mata-Hari, que foi uma das mais célebres, se nao a mais célebre espia que actuou naquela guerra.
*Em ‘A Rainha do Chantecler’, Sara Montiel faz, uma vez mais, o papel de uma ‘coupletista’ famosa da época.
*Sara Montiel é uma das mais apreciadas vedetas europeias. Por isso, em Portugal, crítica e público, recebem festivamente as suas películas.
*Transcrevemos algumas passagens das críticas dos jornais diários portugueses, quando da estreia de ‘A Rainha do Chantecler’.
“…Concorreram para isso os múltiplos motivos de constante fascínio que brotam da magnífica realizacao de Rafael Gil e, sobretudo da presenca, no elenco, da notável vedeta Sara Montiel, que se revela irrequieta, delicada, enternecida, sensível… (Século)”.
“…Sara Montiel que veve, na tela, a personagem real de ‘Charito’, que existiu e foi uma cupletista célebre, há meio século, quando a Europa ardia na voragem da primeira guerra, revela-se mais bela do que nunca, cantando cancoes de um profundo sabor picante. A sua figura recorta-se num colorido perfeito na tela, e os seus magníficos dotes histriónicos sao o natural reflexo da sua alma de artista… (D. Notícias)”.
“…Os filmes de Sara Montiel sao sempre de agrado certo, por varios factores: primeiro, a beleza e talento da artista; depois, as histórias, onde há sempre um toque de sentimento e ternura que vao direitinhos ao coracao do espectador… (D. Popular)”.
“Sarita Montiel é um nome de cartaz. As suas interpretacoes em filmes anteriores, impuseram-na de tal maneira à atencao do público que este, mal se estreia um filme da desenvolta espanhola, acorre em massa”.
“…A Rainha do Chantecler”, realizado por Rafael Gil situa-se, e bem, naquela série de que fazem parte ‘O Último Couplet’ e ‘La Violetera’. O público, todavía, só tem olhos para Sarita… (D. Lísboa)”.


















EL RECORTE CXXXVIII
Los celos profesionales que sintió Raquel Meller con la irrupción en el mundo artístico de nuestra diva, la llevaron a dedicarle auténticas 'lindezas'. Es más, se llegó, incluso, a querellar con Sara Montiel por la película 'La Reina del Chantecler'. A la muerte de la gran Raquel, éstas son las palabras que nuestra estrella le dedicó. Las recoge la revista Fotogramas en su número de 3 de Agosto de 1962. 

RAQUEL MELLER
Y
SARA MONTIEL
Sara Montiel ha heredado la fama internacional de Raquel Meller. Este es un hecho que no admite réplica, por encima de otras cuestiones referentes a estilos, formas de cantar, cincunstancias históricas, etc.


Sara Montiel, que en nuestros tiempos ha resucitado con gran éxito el cuplé. 

La muerte de la reina del cuplé ha repercutido de forma asombrosa en el quehacer diario de la otra reina del cuplé, la de la segunda mitad del siglo XX. Aún están en el aire las palabras que Raquel dedicó a Sara, cuando ésta, de la noche a la mañana, resucitó el cuplé casi con más fuerza que en sus mejores tiempos. “Sara Montiel canta con voz de sereno”, opinó Raquel Meller. Y ahora, Sara Montiel hace referencia a dicha frase.
-Alguien puede creer que guardo rencor a Raquel Meller. No hay nada de eso. Sé que su opinión fue sincera, y que más de una vez la gran artista reconoció su violencia… En cualquier caso, ahora digo lo que dije entonces: yo canto como puedo. Y como al público le gusta…
-¿Conoció personalmente a Raquel?
-No, aunque varias veces deseé estar con ella, conversar, hablar sobre el cuplé en sus mejores tiempos… Fue cuando se iba a realizar ‘El último cuplé’, y Juan de Orduña, su director, me recomendó que oyera discos de Raquel, más que nada para que yo me familiarizara con el cuplé. Cuando Raquel reapareció en 1957 quise ir a verla en Barcelona, pero surgió una de mis giras por América y tampoco pudo ser.
-Tendrá usted que opinar de Raquel a través de sus discos…
-Mi opinión vale poco, pues a través de unos discos no se pueden exponer unas conclusiones muy importantes. Pero hay algo de lo que no se puede dudar: Raquel creó un estilo y marcó una época. Quizá su estilo tuviera más de francés que de español, pero creo que en aquellos momentos cualquier artista con ansias renovadoras lo hubiera hecho más o menos igual. Tengo entendido que los cuplés se cantaban de manera bastante chabacana y por señoras con más kilos de lo normal. La delicadeza y finura de Raquel marcaron una pausa.
Sara Montiel habla con verdadero afecto de Raquel Meller. La noticia de su muerte ha sorprendido a Sara ensayando un cuplé con destino a su nueva película; un cuplé, que si no fue creación de Raquel Meller sí lo fue de la ‘bella Chelito’, nombre que también nos trae la añoranza de un tiempo que tampoco alcanzamos a vivir.
Cuando Sara se disponía a grabar ‘La violetera’ no pudo escapar a la tentación de escuchar el célebre cuplé en la voz de su primera creadora: Raquel Meller. Después, surgieron las comparaciones, los comentarios enfrentados…
-Sara, ¿cree usted que Raquel hubiera cantado ‘La violetera’ en 1962 como lo hacía en su época dorada?
-Creo que no. Para la época en que ella triunfó me gusta su forma de decir, pero sería absurdo tratar de juzgarla en comparación con las artistas de hoy. En el mundo de la canción cambian los estilos muy rápidamente. Quizá Tito Schippa no triunfaría hoy, y no por carecer de facultades, naturalmente…


Sara Montiel interpretando un cuplé en el rodaje de la película 'La Reina del Chantecler'.

Tanto Sara como Arozamena, letrista de innumerables canciones, presente en la entrevista, coinciden en que ahora el cuplé se canta y se ‘dice’ de una manera más cinematográfica; la voz es más cálida, más sensual, más insinuante… El mismo aspecto físico de las cupletistas –digámoslo así- ha cambiado rotundamente. Concretamente, Sara Montiel, la sucesora más directa de Raquel, canta los cuplés en función de unas imágenes y un argumento, lo que obliga a escenificar el cuplé, cuyo tema guarda íntima relación con las circunstancias argumentales del film. Todas estas circunstancias hacen que cualquier comparación entre Raquel y Sara, con ánimo malsano, resulte absurdo y fuera de tono. Cada una canta en su tiempo: ahí su virtud.
-¿Qué opina usted de las letras de los cuplés más famosos?
-En las letras es precisamente donde está la clave del éxito de los cuplés. Son pequeñas historias que narrar episodios sentimentales muy frecuentes en la vida. Actualmente, esas letras, simplemente leídas, nos harían reír, pero cantadas y ‘vividas’ adquieren enorme fuerza. Yo creo que en el cuplé tiene tanta importancia la interpretación como el propio cuplé. Otro gran mérito de Raquel fue la interpretación que hacía de sus cuplés.
Sara rendirá a Raquel un bonito homenaje de admiración y respeto: volverá a escuchar todos los discos que de ella tiene. Con lo que demostrará a los malpensados que ciertas opiniones de Raquel sobre su sucesora han sido totalmente olvidados por ésta. Y es que Raquel Meller era todo un carácter.
En todos los aspectos. Por eso triunfó. Con su desaparición, una época, dulce y confiada ha muerto definitivamente.

HEBREO SAN MARTIN


LA FOTO CXXXVIII


Sara Montiel en 'La Reina del Chantecler', film que cumple este año sus 50 años. 

martes, 30 de julio de 2013

CRITICA - 26 de Febrero de 1963 - España

(Agradecemos el envío de esta revista a Erika Comellas)

Espéctaculo bochornoso
SARA MONTIEL,
protagonista de un tumulto innecesario. 

Dieciocho de Febrero a la una de la madrugada. Acaba de estrenarse en el madrileño Palacio de la Prensa una nueva película de Sara Montiel, ‘La Reina del Chantecler’. Un espectáculo inaudito iba a desarrollarse ante nuestros ojos. Un espectáculo que habría de dejar en mantillas al que anteriormente habíamos presenciado sobre la pantalla cinematográfica. Todo comenzó cuando la ‘estrella’, visiblemente pálida, era bajada por la escalera que conduce al entresuelo del local, prácticamente en volandas.
-¡La escalera se hunde! –gritó alguien en medio de la confusión.
Pero no llegó a hundirse. Un grupo de personas sujetó la barandilla que, efectivamente, se movía amenazando desprenderse.
El panorama que ofrecía el vestíbulo era impresionante. Doscientas, trescientas, seiscientas personas esperaban a Sarita. Gritos, exclamaciones, aullidos… En medio del angustioso vaivén se oyeron los lamentos de varias señoras, algunas de las cuales al caer al suelo, fueron pisoteadas y arañadas…
-¡Mi bolso, mi bolso, por favor….!


Se percibió un entusiasmo que por cierto, estaba sospechosamente animado por grupos de jovenzuelos que actuaban digamos, coordinadamente. También nos pareció verlos en la llegada de Sofía Loren, hace unos días…
Muy difícilmente pudo llegar Sara a la calle. Estuvo a punto, en varias ocasiones, de caer, mientras la multitud dejaba, atrás, rotos, varios cristales del vestíbulo.
La confusión en la calle era total. Vimos cómo un coche radiopatrulla servía para trasladar a la casa de socorro a una mujer desvanecida. Numerosas señoras –entre ellas, varias viejecitas, que no sé qué harían en medio del tumulto- gritaban airadamente y se dedicaban a buscar las prendas que habían perdido: bolsos, zapatos y bufandas…
Sara Montiel fue trasladada a su automóvil, después de ímprobos esfuerzos. Estamos seguros de que, en más de un momento, se temió por la integridad física de la ‘estrella’. Nosotros, naturalmente, hubiéramos sido los primeros en lamentarlo, pues, aunque haya quién suponga lo contrario después de leer lo que antecede, Sara Montiel nos parece guapa, actriz y buena cantante.



Pero CRÍTICA tiene, necesariamente, que rechazar y censurar tajantemente espectáculos tan bochornosos. Nosotros queremos buenas películas españolas, pero no ‘buenos espectáculos de vestíbulo’. Preferimos que una ‘estrella’ de nuestro cine se erija en ídolo por sus propios méritos, sin necesidad de recibir inyecciones de esta índole. Preferimos, en suma, que quienes tienen por misión mantener el fuego sagrado de una fama, una posición privilegiada y un permanente paso de su ‘estrella’ por las páginas de diarios y de revistas, utilicen otros medios para justificarse. Todo menos jugar con la inocencia del público y ‘obligarle’ a protagonizar papeles muy desairados en estos coros generales.  Lo justo, en la noche que comentamos, es que Sara Montiel hubiera abandonado el cine por otra puerta, que hubiera esperado a que se calmaran los ánimos…; en fin, cualquier maniobra que impidiera el lastimoso espectáculo que se avecinaba. ¿Que todo el impacto publicitario se venía abajo? De acuerdo. Pero ni Sara Montiel, ni el cine español, se hubieran visto mezclados en un espectáculo tan desorbitado y ridículo.

 La Reina del Chantecler
SARA MONTIEL,
cupletista de fama

Director: Rafael Gil
Intérpretes: Sara Montiel, Ana Mariscal, Alberto Mendoza, Luigi Giuliani, Amelia de la Torre y Milagros Leal.
LA CRÍTICA:
La gran película española de la temporada será ‘La Reina del Chantecler’. No parece que alcance la popularidad de El último cuplé, pero para acercarse a su éxito popular, se han puesto en ella todos los medios. Primero y principal es Sara Montiel sin duda ninguna, la actriz más representativa del cine español de este tiempo. Esta mujer pasará a la historia del cine nacional en un puesto preponderante por muchas razones y la principal por su enorme popularidad, aunque sea vulgar.
Como actriz, Sarita Montiel ha sabido vencer un pudor ridículo que hace que muchas interpretaciones queden afectadas y faltas de toda naturalidad, sobre todo, si se trata de representar mujeres de vida airada. Nuestras actrices, en un exceso de dignidad hacen, por lo general, estos papeles, procurando dejar bien sentado que nada más lejos de la realidad de su vida que ese personaje que representan; y esto se nota al ver las proyecciones. Sara, no; Sara se entrega a estos papeles como a cualquier otro.
Como mujer tiene una fotogenia muy singular y privilegiada, que la permite aparecer en la pantalla gigantesca del cinemascope con sólo su rostro en unos magistrales primeros planos.
Como cantante tiene el don de una voz cálida y armoniosa junto con una expresividad en sus movimientos, especializándose en el aire ‘picarón’ y decadente, tan a tono con los cuplés. Todos estos méritos la han llevado al triunfo popular más rotundo e indiscutido. Sara Montiel es, en el género frívolo, la mejor muestra del cine español y una actriz de categoría mundial.
Sus fallos, que también los tiene, residen en los argumentos que se presta a representar. Por lo general sus películas son folletinescas, llenas de escenas con ternura morbosa y apasionamientos extremos. Todo ello presentado sin medida y como único componente de sus argumentos. A lo mejor no sirve para otra cosa.
En La reina del Chantecler estos defectos se ven acentuados y agravados por la falta absoluta de flación. Todo lo que se cuenta está supeditado a que Sara cante sus canciones, y su personaje es conducido por cada incidencia para que cante algo romántico o alegre o picaresco, sin pararse nadie a pensar que en ese momento no cuadra esa escena o es un disparate meter esta otra.
A pesar de todo, la película será el mayor éxito de la temporada, al menos en lo que se refiere a cine español. ¿Por qué?
El color y la fotogenia, por obra del cámara señor Montuori, consiguen un magnífico mosaico de luz y vistosidad. Los decorados, que reconstruyen maravillosamente el ambiente de la época, son lujosísimos y están realizados con un derroche de medios que se agradece y, sobre todo ello, como la reina de la fiesta, la gran Sara Montiel, con su popularidad y su gracia, aunque incapaz de hacer una gran película.
Hablar del resto de los actores no tiene sentido. Todos ellos forman parte de un coro que rodea constantemente a Sara para que ella se luzca. Ni Ana Mariscal, una actriz de gran carácter, ni Alberto Mendoza, un galán con planta y personalidad, pintan nada en esta proyección que es, solamente, Sara Montiel.

Como disculpa de las canciones se hace ver un leve argumento de los amores de la cupletista. El amor frívolo y sensual y el romántico y puro. Por ella, por esta mujer mueren los hombres y peligran los Gobiernos. Cada actuación suya es un acontecimiento y cada canción tiene un significado sentimental en su vida.
La película cansa fácilmente, sobre todo si no se tiene una gran afición al cuplé, y, quizá a pesar de tenerla, en cuanto los personajes se ponen a hablar y no se ven paisajes bonitos o se escuchan cálidas canciones. Como aliciente extra se nos ofrece el atractivo sensual de la actriz, que prodiga sus gracias con mayor profusión de lo que acostumbra y, para algunos gustos, demuestra que ha engordado mucho en los últimos tiempos.
No parece necesario insistir más en que la película es de una mediocridad abrumadora y que su director, don Rafael Gil, ha intentado hacer películas de otro género, aunque de esto haga ya mucho tiempo.
Defectos: la ramplonería con que se ha concebido el tema. La concesión a la sensualidad como atractivo máximo. La falta de imaginación de los realizadores. El que Sara cante acompañándose al piano y se escuchen violines. Lo larga que es la película.
Virtudes. El color. La ambientación que reconstruye la época de principios de siglo. El cuplé de la pulga. La voz de Sara Montiel. 



EL RECORTE CXXIV
La estrella pareció adivinar el tumulto del estreno de su 'Reina del Chantecler'. Esto nos contaba la revista Diez Minutos el 18 de Marzo de 1963. 

DE FUENTE FIDEDIGNA…
Por LEO 

SARA MONTIEL, una hora antes del estreno de ‘LA REINA DEL CHANTECLER’: “Ya estoy viendo la aglomeración del público en la puerta del cine. Créeme, me da miedo. Un día va a suceder algo grave”. Hubo heridos, sí. ¡Adivina!


Celebrando los 50 años de
'La Reina del Chantecler'


LA FOTO CXXIV