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viernes, 16 de agosto de 2024

MADRID SEMANAL - del 18 al 27 de marzo de 1983 - España


MI ALBUM DE MUJERES

SARA MONTIEL

por Emilio Romero


Sara Montiel es la cupletista principal de este siglo, y quede constancia que no conocí, ni oí nunca a las contemporáneas de la Primera Guerra Mundial. Sara metió el cuplé en el cine, como los americanos metieron el Oeste, y naturalmente la armó. Sara se ofrecía ante los espectadores como una belleza entre hispana e italiana, pero con seducción de las Antillas, y aquello resultó como un tifón. El cuplé lo cantaba con penetración al subconsciente y la gente descubría que el amor triste o el amor fracasado era una bendición de Dios y se enternecía hasta la enajenación. Resultaba, además, que la picardía en los ojos y en los morritos de Sara, llevaba a cualquiera al éxtasis carnal, y a la concupiscencia espiritual.

El cine español había descubierto su Brigitte Bardot, pero no se explotaba a Sara desde el poder, como hicieron los franceses con Brigitte, y además nuestro cine era pobre, pero honrado, y hacía pocas películas y aún no estaba en su apogeo “Hola”, y no la mostraba al mundo para que hubieran venido los Junot, los Onassis, los armadores griegos, o los siderúrgicos alemanes, a por ella; pero Sara universalizó su figura y sus cuplés, y comenzó por descasarse con un famoso director de cine norteamericano, y yo estuve a punto de declararme a ella en aquella inolvidable sala del Hilton, pero me contuve a tiempo, como McArthur ante el Japón, en una de sus impaciencias del Pacífico. 


Con el recientemente fallecido MAURICE RONET en "Noches de Casablanca".

La División Azul mandada por Muñoz Grandes no conquistó Rusia, pero Sara Montiel lo hizo veinte años después, y Europa y América fueron como su territorio a la manera de Alonso de Quijano, su paisano, entre Criptana y Viso del Marqués. Todo eso lo convirtió en ventas y molino. En España y en aquel tiempo había dos ambiciones por parte de los ambiciosos: impresionar a Franco y seducir a Sara Montiel. Si llega a vivir Sara en el tiempo de don Alfonso XII, se la lleva el rey al palacio de Riofrío, la invita a cazar ciervos y luego la calienta en la lumbre del palacio, y le envía un recado a Cánovas para que se olvide de él durante una semana. Pero no había reyes decimonónicos en el tiempo de Sara, y los ilustres gobernantes o eran castos, o padres de familias numerosas. Así es que Sara Montiel se le fue viva al poder. Tal vez por eso, por falta de imaginación, en esto y en tantas cosas, aburrieron al país y vino la democracia.


Ahí está de "pichi" en "La reina del Chantecler".

Sara Montiel probó también la fortuna en el escenario cantando sus cuplés y la gente se recreaba mirándola. Sara Montiel es ahora como el Conde de Montecristo, veinte años después y llena los teatros de América y de España. En París la armó con un recuerdo de su cine. Hace muchos años fijó un poco de su residencia en Palma de Mallorca, como Cela, como los March, como los reyes Juan Carlos y Sofía, a la manera de una plataforma universal de lanzamiento. Cuando me ve desde el escenario me tira un beso o una violeta, y yo me reprocho dulcemente, melancólicamente, mi frenazo a la impaciencia del Hilton. Yo soy una especie de Napoleón, el de las Pirámides o el de Viena, en las batallas de mi oficio, pero también y sentimentalmente, el Napoleón derrotado de Waterloo. Presentamos las canciones de su vida, Tererce Moix, Francisco Umbral, Antonio Gala y yo. Sara Montiel se llama Antonia, y a mí me gustaría llamarle Arón, que fue el inventor del ditirambo con cítara. Esta es mi noticia de Sara Montiel; un ditirambo.

 

El viernes, día 25, en “Sesión de tarde”

SARA MONTIEL

LA REINA DEL CUPLÉ


Sara Montiel, cuyo verdadero nombre es María Antonia Abad Fernández, procede de tierras manchegas, concretamente de Campo de Criptana (Ciudad Real), donde nació el 10 de marzo de 1929. Descendiente de labradores eternamente apegados a la tierra, su vida parecía destinada a transcurrir rodeada de los extensos y desolados campos en los que Don Quijote libró épcias batallas contra gigantes convertidos en molinos de viento. Pero el frío seco de la Mancha hacía pasar unos inviernos terribles al asmático cuerpo de su padre y toda la familia se ve obligada a trasladarse, cuando SARA contaba cuatro años, a Orihuela.

Una infancia difícil

En esta ciudad alicantina, gracias al trabajo de su padre en el palacio de los marqueses de Arneva, tiene los primeros contactos con el mundo de las artes. Allí escucha discos de ópera de los cantantes más célebres del momento, ve cuadros decorando las paredes de las casas de la nobleza y, con sólo diez años, colecciona estampitas de Casas, Miró o Picasso –en aquel entonces no sabía ni siquiera el nombre de estos pintores-. Todavía no había alcanzado la pubertad, debía ser algo intuitivo, de piel, si no, es imposible explicar cómo aquella revoltosa mocosa podía sentirse atraída por un óleo, una soprano o unos versos. O acaso, porque los tiempos eran de hambre y penuria y en la casa del amo todo resultaba bonito y elegante, un mundo en donde no existían las privaciones.

También conoció en Alicante a Miguel Hernández, cuando acompañaba a su padre a la cárcel de San Miguel a llevar comida a los presos. Más de una vez, SARA ha contado que fue entonces cuando empezó a conocer el significado de la palabra injusticia. Lógico, teniendo en cuenta que muchos familiares se encontraban detenidos por ser republicanos o socialistas.


Su pueblo, Campo de Criptana, quiso perpetuar la casa donde nació Sara. Obsérvese que en la placa no pone la fecha. 

Pese a la procedencia humilde, busca sus amigas entre las niñas de las “clases superiores”; pese a aburrirle el catecismo, una monja llamada Leocadia le empieza a enseñar música; y aprendió a leer y escribir casi de por libre… Eran los primeros escarceos del mayor mito erótico español, de una mujer increíble, del fruto prohibido de la mojigata España de los sesenta.

De un concurso radiofónico a estrella de Hollywood

Y ese primer salto hacia delante se produce cuando “Cifesa”, la productora más importante de la época, convoca un concurso infantil entre todas las provincias españolas. El fotógrafo Gyenes hace unas fotos a la niña y SARA parte rumbo a Madrid representando a Alicante. Se llevó el primer premio pese a contar entres las rivales a Marisol (todavía una desconocida.) Empieza a estudiar declamación en el Conservatorio y una señorita de compañía completa las primeras letras aprendidas en Orihuela. Pronto, gracias al concurso, y con el seudónimo de María Alejandra hace un pequeño papel en la película “Te quiero para mí”, del checo afincado en España Ladislao Vajda, que luego se haría famoso con “Marcelino, pan y vino”.

Enrique Herreros le aconseja cambiar de nombre, se convierte en SARA MONTIEL y participa, esta vez como protagonista, en “Empezó, en boda”, junto a Fernando Fernán Gómez. Después, José Luís Sáenz de Heredia le dirige en “Bambú”, al lado de Imperio Argentina, “Mariona Rebull”, donde cantó su primer cuplé y, sobre todo, “Locura de amor” en el año 1948, que permitió lograr a SARA una discreta popularidad gracias a la encarnación de reina mora. España empieza a quedar pequeña a la manchega, el cine de la época de nuestro país tenía evidentes limitaciones y Miguel Mihura, primer amor platónico de la actriz, le aconseja abrirse camino en otras tierras. Y, aprovechando la enorme popularidad que alcanzó “Locura de amor” en Méjico, cruza el charco y se planta en este país centroamericano.

Allí conoció a León Felipe (¿quién no recuerda su famoso beso al poeta?), a Indalecio Prieto (muerto escribiendo sobre SARA), Jorge Guillén (muy admirado por nuestra protagonista), Álvaro Siqueiros (en Méjico con la misión de asesinar a Trotsky), Hemingway (¿a quién puede extrañar que el escritor fuera impresionado por la belleza de la MONTIEL?), Neruda (en el exilio), Alberti (de quien SARA organizó, años después, su primera exposición en España), Alejandro Casona (crítico feroz de la manchega y escaldado después por ésta, cuando se negó a estrenar una obra suya)…, y muchos más personajes del mundo de las artes y la cultura que marcaron profundamente la personalidad de la antigua labradora que, en 1954, se ve flanqueada por Gary Cooper y Burt Lancaster en “Veracruz”, bajo las órdenes de Robert Aldrich.

El director de cine Anthony Mann se quedó prendado por la belleza de la MONTIEL y se convirtió en su primer marido. Pero, el matrimonio no tuvo éxito y en 1957 la pareja se separó.


En "Locura de amor" (1948) volvía loco a Fernando Rey que aquí era Felipe el Hermoso.

“El último cuplé”

Nada más pisar suelo ibérico recibe una oferta en la que nadie creía, “El último cuplé”. Sin embargo SARA, ve las posibilidades de la película e inicia el rodaje a las órdenes de Juan de Orduña. El éxito supera las opiniones más optimistas y se ve encasillada en una serie de filmes en los que protagoniza a una cantante envuelta en tramas amorosas como “La violetera”, “Mi último tango” o “Carmen, la de Ronda”. De la noche a la mañana, SARA MONTIEL se ha convertido en un “sex-simbol”, en la Mae West manchega, en esa mujer con la que soñaron todos los españoles en la década de los sesenta.

Se ha transformado, al igual que el Real Madrid o “el Cordobés”, en un símbolo de una España que empieza a salir de su letargo, en un mito del franquismo muy particular que, cantando “La violetera” en la Granja, puso al general de pie para recoger un ramo de flores que le arrojó a los pies, que cada vez que llegaba noviembre se inventaba un viaje al extranjero para no participar en la gala del Calderón, que se declaró socialista demócrata en 1964 en una entrevista que le hizo Vázquez Montalbán…


El fruto prohibido del pecado

Si el primer matrimonio de SARA MONTIEL se había realizado en un juzgado americano, el segundo, en 1964, lo hizo vestida de blanco, por la Iglesia en la mismísima Roma, con un industrial llamado Ramírez de Olalla. En un gesto ingenuo, depositó el ramo de novia sobre la tumba de Alfonso XIII y el suceso dio la vuelta al mundo, los gestos imprevisibles y la personalidad de SARA, siguen asombrando, escandalizando y admirando. Sin embargo, este matrimonio tampoco fue feliz e inició una trabajosa, larga y costosa anulación sólo resuelta hace pocos años.

Mientras tanto, SARA MONTIEL sigue viajando y recogiendo laureles por todo el mundo. Allá donde va, se rinden a sus pies, da lo mismo que el país se llame la Unión Soviética o la India, Yugoslavia, Canadá o Tokio. Aunque ya no haya muchas señoras como ella, sigue siendo la mujer por excelencia, el deseo del varón, la rival de la hembra y el disfraz ideal del travesti.

Desde hace bastantes años vive en Palma de Mallorca con José Tous, su tercer marido, con el que adopta a Thais, una niña brasileña, ante la imposibilidad de tener hijos. SARA intenta bautizarla, pese a su anticlericalismo es profundamente creyente, pero el obispo de Palma de Mallorca se niega ¿cómo iba a entrar en el seno de la Iglesia algo tocado por manos pecaminosas? Incluso en la España más reciente, el mito de SARA MONTIEL, sigue levantando ampollas y escandalizando a los sectores más puros y castos del país.


Mama Sara, papá Tous y la pequeña Thais que prodigiosamente ya toca la guitarra.

En esta última etapa de su vida, SARA ha protagonizado alguna película como “Varietés” de Juan Antonio Bardem, en 1971, pero pocas, no le interesa el tipo de cine que se hace en España con abundantes desnudos. Lo suyo es la chispa de ingenio sarcástico, el traje atrevido que enseña lo justo, las formas insinuantes en la penumbra… Prefiere preparar espectáculos como “Sara de la Mancha” o “Saritísima”, en los que se encuentra a sus anchas y revive la ficción de otras épocas enfundada de su especial carisma. Además, ha empezado a escribir sus memorias en colaboración con Terence Moix, que prometen ser muy, muy picantes…

 

S. ERICE

 

Lo que piensa de…

La libertad: “Soy partidaria del amor libre, de los sindicatos libres, del cine libre, de la política libre… sin libertad no se puede vivir. Se malvive”.

Muerte: “La muerte es desaparecer definitivamente. Yo creo en Dios y creo que mi padre y mi madre murieron; claro, pero existen en una flor, en la atmósfera que me rodea, en lo que como, en el aire que respiro”.

Sexo: “Soy partidaria de derribar de una vez y para siempre todos los tabúes que durante años han pesado sobre este país, que ha vivido demasiados años sin sexo, reprimido”.

La felicidad: “Es no desear demasiado”.

El hombre: “Es más sincero que la mujer. Nosotras tenemos más picardía, somos más atrevidas, mientras que el hombre es más inocente, más de verdad”.

La envidia: “Es el defecto español. Está arraigada en el español, desde que España es España, y ese es el pecado más grande que tenemos los españoles”.

El feminismo: “Soy feminista, y por supuesto estoy al lado de la mujer, pero me gusta que domine el hombre”.

El divorcio: “Yo no veo por qué la mujer con el hombre que no se llevan bien y se tengan que matar en la casa tengan que hacerlo y no puedan rehacer sus vidas”.

La Iglesia: “No soy anticlerical. Yo creo en Dios. Es cierto que he tenido problemas con algunas jerarquías de la Iglesia pero afortunadamente se arreglaron”.

Su mayor pecado: “Haber sido tan sincera”.

 

“Pinchó” doña Sara


ESPECTÁCULO camp, donde los haya montó Saritísima con el españolísimo título de “Doña Sara de la Mancha” y con sus “partenaires”, José Guardiola y Ramón Calduch se paseó por las calles de Madrid… pero a los pocos días del estreno doña Sara “pinchó”; se puso malísima y hubo que suspender el espectáculo. No faltaron las lenguas viperinas que dijeron que lo del soponcio fue una estratagema de la Montiel para acabar con su show en la Latina porque era un fracaso económico.


Sus películas


Derroche de plumas en "El último cuplé", una "tarta" en la que nadie creía.

1944, Te quiero para mí (Ladislao Vajda); Empezó en boda (Rafaello Matarazzo); 1945, Bambú (José Luís Sáenz de Heredia); Don Quijote de la Mancha (Rafael Gil); Alhucemas (José López Rubio); 1948, Locura de amor (Juan de Orduña); La mies es mucha (J. L. Sáenz de Heredia); 1950, El capitán Veneno (Luís Marquina); Pequeñeces (J. de Orduña); Aquél hombre de Tánger (Richard Elwyn y Luís Delgado); s1951, Necesito dinero (Miguel Zacarías); Cárcel de mujeres (Miguel M. Delgado); Ahí viene Martín Corona (M. Zacarías); 1953, Reportaje (Emilio Fernández); 1954, Veracruz (Robert Aldrich); 1955, Donde el círculo termina (Alfredo B. Crevenna); 1956, Dos pasiones y un amor (Serenade, Anthony Mann); Yuma (Run of the arrow, Samuel Fuller); 1957, El último cuplé (J. de Orduña); 1958, La violetera (Luís César Amadori); 1959, Carmen, la de Ronda (Tulio Demicheli); 1960, Mi último tango (L. C. Amadori); 1961, Pecado de amor (L. C. Amadori); 1962, La bella Lola (Alfonso Balcázar); La reina del Chantecler (R. Gil); 1963, Noches de Casablanca (Henri Decoin); Samba (R. Gil); La dama de Beirut (L. Vadja); 1965, La mujer perdida (T. Demicheli); 1968, Tuset Street (Luís Marquina); Esa mujer (Mario Camús)… Varietés, Cinco almohadas para una noche…

 

TVE

Programación del lunes 21 al domingo 27 de marzo de 1983


El viernes en “Sesión de tarde”, nada menos que DOÑA SARA MONTIEL en un filme de hace veinte años, “La reina de Chantecler”, donde luce esplendorosa.


 15,35 SESIÓN DE TARDE (108’)

“La reina del Chantecler”,

1963

Dirección: Rafael Gil

Guión: Jesús María Arozamena

Intérpretes: Sara Montiel, Alberto de Mendoza, Luigi Giuliani, Milagros Leal, Amelia de la Torre, Gerard Tichy.


Madrid, 1916: El Teatro “Chantecler” es, a la sazón, el centro de la vida alegre de la capital. Su clientela, formada indiscriminadamente por hombres de todas las clases sociales, es arrastrada hasta allí por el provocativo encanto de su hermosa cantante, “la Bella Charito”. Durante una de las representaciones, y entre los aplausos y las aclamaciones de los asistentes, Charito distingue fugazmente a un joven desconocido que la observa con gran admiración, provocando en ella una sensación extraña… Poco después, impulsada por un desengaño amoroso, Charito decide tomar un breve descanso y apartarse de su mundo habitual, marchándose una temporada a San Sebastián.



EL RECORTE CCCLXVI

Intercalar los espectáculos con actuaciones personales y giras internacionales, fue la combinación perfecta para que Sara siguiese derrochando la estela de su mito, los admiradores la siguiesen disfrutando y todo el mundo, al margen de que le gustase o no, se siguiese sorprendiendo. Protagonistas, 27 de agosto de 1981, nos cuenta una actuación benéfica en Palma de Mallorca y el impacto que causó su vestuario.  


Sara Montiel

exhibió uno de los vestuarios más costosos que se recuerdan

Cubierta de millones

Sara Montiel estrenó vestuario. Paco Rabanne fue el artífice. Enric Majó se encargó del traslado. Y entre pagar al modisto y agasajar a sus amigos, la actriz ha gastado más de cinco millones de pesetas. Pero valía la pena.


Sara Montiel dicta sus memorias a Terenci Moix en su chalé de Palma, adelgaza trece kilos y prepara su “rentree” prevista para el mes de septiembre en Madrid. Le acompañarán en su nuevo espectáculo Moncho, Ramón Calduch y José Guardiola. Los trajes que lucirá Sara son de impresión, uno de ellos le ha costado más de un millón y el precio de cada uno de los otros ronda el medio millón.

“He comenzado a grabar las memorias de Sara en casettes. Ella se explica y yo recojo. De momento es todo muy profesional, todavía no salen trapitos sucios”, nos explicó Terenci Moix que está encantado de poderle escribir las memorias a su admiradísima estrella. “Sara es fascinante –siguió Terenci- de su físico me gusta la cara. Las tetas no, ya ves. Sobre todo me gusta cuando lleva el cabello recogido así. En lo espiritual me emociona porque es una gran persona, muy generosa. Nunca olvidaré que me dejó tres cuartos de millón sin ninguna firma para que pudiera hacer frente a una querella…” Añadió que Sara no se retirará nunca: “Esta mujer morirá en el escenario. Sin esto se encuentra muy sola. Ah, cuidado, que soy más verde que el perejil, je, je”.


Sara estrenó dos de sus vestidos en una gala en pro de los niños subnormales que tuvo lugar en el patio del Castillo de Beliver de Palma. Paco Rabanne es el modisto y fue el actor Enric Majó, también admirador incondicional de la artista, quien se los trajo de Barcelona. “Son un diseño exclusivísimo para ella y como todos han podido ver, le caen de maravilla”, nos explicó el propio Enric que no cabía en sí de gozo. “Sólo en vestidos me he gastado más de cinco millones”, dijo Sara. “Estoy magnífica, tenéis Sara para mucho rato”, añadió ufana. 


Sara Montiel junto a su amigo y admirador Enric Majó.


Terenci Moix se encargará de escribir las memorias de Sara.


En este maravilloso modelo, Sara Montiel invirtió la nada despreciable cifra de medio millón de pesetas.

El régimen de Sara Montiel lo ha dirigido, como en anteriores ocasiones, el doctor Fábregas. “Mi secreto es no comer y beber tres litros de agua cada día. Ni pastillas ni nada, no hay truco”, explicó y apostilló: “Si estoy tan joven a pesar de mis cincuenta y pico es porque me siento joven, lo importante es el corazón”.

 

Toni Torres

Fotos: Manuela



LA FOTO CCCLXVI


Sara Montiel en su espectáculo "Doña Sara de la Mancha" (1981-1983).

sábado, 17 de agosto de 2019

INDISCRETA - 24 de Septiembre de 1.984 - España


Sara Montiel
ofreció a los presos de la Prisión Provincial de Palma, entre los que se encontraba su ex mayordomo, una inolvidable actuación.
Con lágrimas en los ojos, la cantante declaró estar en contra de la droga y la bebida e hizo votos para que todos los detenidos puedan reintegrarse en la sociedad. 

Sara y su ex mayordomo.

Sara Montiel tenía organizado un recital para los presos de la prisión provincial de Palma de Mallorca antes de que ocurriera nada. Pero le robaron unas joyas de su propia casa y el destino –si se puede llamar de esa manera- quiso que uno de los presos asistentes fuera su propio mayordomo, el presunto autor del robo.


En plena actuación.

Cuando Sara Montiel organizó un recital en la Prisión Provincial de Palma de Mallorca, no podía imaginarse que la tragedia que marca a cada uno de los hombres ingresados allí y, más concretamente, la de uno de ellos, iba a resultarle tan cercana y tan dolorosa a ella misma y a su familia.
“Lo que tienes que hacer, Sara, es perdonarle ante la justicia. ¡Perdónales!”, gritaron algunos presos en medio de la actuación picaresca, divertida y sensacional de Sara. Se referían a José Maroto Avi, mayordomo de Sara Montiel hasta hace unas semanas. El ex mayordomo, sentado en la última fila y con la expresión infinitamente triste, vio cómo Sara se acercaba a él y oyó de su boca palabras amargas, difundidas para todos por el micrófono: “Deseo que cumplas tu condena y que no lo vuelvas a hacer más”.


La cantante encandiló a los reclusos. 


Ya dijo alguien que no es bueno que el hombre esté solo.

Se refería al robo de sus joyas. El mayordomo es el presunto autor del robo de un anillo de Sara, de oro y diamantes, valorado en unos cuatro millones de pesetas, y de otras joyas valoradas en ochocientas mil. José Maroto no pudo contener la emoción y echó a llorar al continuar Sara: “Thais te quiere y te sigue esperando”.



"Deseo que no lo vuelvas a hacer más. Thais te quiere".


"Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez..."


El mayordomo Maroto, es el autor del robo de un anillo de Sara. 

El matrimonio Tous presentó denuncia a la policía por desaparición de las joyas el día 5 de septiembre y Maroto ingresó en prisión hace sólo unos días. El encuentro, pues, fue “casual” y, sobre todo, muy triste. Sara, que en la mayor parte de su actuación se mostró jovial, alegre y pícara, desvió el rumbo de su recital cuando habló con José Maroto. La diva se emocionó y lloró en el escenario, pronunciando palabras de consuelo y, luego, de desaprobación. “Estoy a favor de la bondad y la paz, pero totalmente en contra de la droga y de la bebida, que sólo destruyen al hombre”, dijo Sara con una lágrima fugaz en el rostro. “Espero que, al salir, os adaptéis a la sociedad de afuera” –finalizó la artista.


EL RECORTE CCCXV
Paralelamente a compromisos profesionales, la pareja Tous-Abad comenzó a darle importancia a lo de los aniversarios. Y se cuenta que Pepe siempre gustaba regalarle a la diva alguna joya. Este es un ejemplo recogido en Protagonistas, de  30 de Abril de 1.981.

Al norte de la isla de Jamaica y en la intimidad celebraron una nueva luna de miel
Sara Montiel
y Pepe Tous: Once largos años juntos y enamorados
Cuando iniciaron su romance, a principios de los años 70, nadie pensó que durarían tanto. Un par de meses o, a lo sumo, un par de años es todo lo que les daban. Sin embargo, Pepe Tous y Sara Montiel festejaron su 11 aniversario, en Jamaica. 

Han sido unos días apacibles, rodeados por la naturaleza. 

No era habitual que una pareja hiciera públicas sus relaciones no consagradas. Pero, Sara Montiel, manchega de convicciones muy firmes, no estaba dispuesta a los ocultamientos. Y comenzó su vida en común junto a Pepe Tous. Se trasladó a Mallorca, donde él trabajaba como periodista. Y, finalmente, legalizó su situación por lo civil, para tener dos apellidos que brindarle a la bella Thais, cuando esta apareció ante el destino de ambos. Nueve años y medio había vivido en estado de romance libre. Ahora llevan uno y medio como matrimonio formal. Pero, es el total de once el que han festejado en Jamaica, interrumpiendo su gira por América, con una nueva luna de miel.


Pepe le regaló un anillo. Sara no quiso revelar cuál fue su obsequio. 


“Un par de locos”
Como “dos locos enamorados de la vida y sólo de la vida” los tenían catalogados sus propios amigos. Un historial de amores pesaba sobre ambos y hasta un sonado fracaso matrimonial, en el caso de ella. “Lo de Pepe y María Antonia no puede durar”, se aseguraba. Pero, María Antonia, Sara Montiel para los públicos del mundo, había encontrado en Pepe las respuestas que reclamaba su corazón hacía mucho tiempo. Y Pepe descubrió en ella un tipo de encantos más permanentes que los necesarios para un amor fugaz. Así se inició la convivencia y comenzó esa familia de tres, con la pequeña Thais, que hoy conocemos. Pepe Tous debió abandonar sus propias actividades, para atender las contrataciones, la complejísima vida profesional de una estrella como Sara Montiel. Este hecho les permitió un nuevo triunfo en su relación: el ir y venir juntos por el mundo, como en la actual gira americana.


Un amor que dura más de lo que nadie hubiera imaginado jamás. 


Sara quiso que su aniversario se celebrase en la paradisíaca Jamaica. Un lugar ideal para la ocasión. 

En Jamaica
Siete meses, entre Buenos Aires y Nueva York, llevan hasta el momento. Los éxitos se han sucedido permanentemente. En su propia columna de “Protagonistas”, Sara ha contado algunos de los mejores momentos que disfrutó. Al llegar este aniversario, decidieron interrumpir todo. Se instalaron en su cabaña de “Ocho Ríos”, localidad al norte de Jamaica, y allí decidieron pasar una nueva luna de miel, así como atender su celebración. Al culminar el descanso en aquel “rincón del paraíso”, viajarán a México, para cumplir con nuevas actuaciones y, por último, regresarán a España. Sara realizará sus galas de verano y Pepe programará las temporadas de Madrid y Barcelona. En cuanto a los regalos, se sabe que el de Pepe fue un hermoso anillo. El de Sara se quedó en el misterio…


LA FOTO CCCXV


Otra de la diva en Jamaica. 


viernes, 22 de diciembre de 2017

PROTAGONISTAS - 23 de Diciembre de 1.981 - España


“Protagonistas” vistió de Papá Noel a
SARA
Sara Montiel y “Protagonistas” han querido felicitar a sus lectores de una manera especial. Sara accedió a disfrazarse de Papá Noel para ustedes y para su pequeña Thais. Demostró así que sigue teniendo muy buen humor y que todos los temores por su reciente enfermedad están superados. 

Sara Montiel, Pepe Tous y Thais después de Papá Noel. 

“Temíamos lo peor. Ha sido un mes indescriptible. Creí que no salía de ésta”.
Fue una pesadilla. Una incertidumbre. Un pánico que le quitó el sueño durante cinco semanas. El temor del mal incurable andaba en el ambiente. Sara conoce bien los síntomas. Su madre, inolvidable, murió de cáncer. “Y en las últimas semanas, otras dos primas mías. Había perdido el ánimo. Andaba deprimida, tú dirás”. Tranquilizada por análisis y biopsias, mira el futuro sin miedo mientras se viste de Papá Noel a sugerencia de “Protagonistas”. “Que la niña no entre mientras me arreglo”, advierte. Quiere sorprenderla. Se coloca un haz de cojines, tripa y trasero, para engordar artificialmente. “Que se vean, eh, que se vean. Con lo que me costó perder kilos, no vayan a creer que los recuperé”, advierte al fotógrafo. El bigote le molesta, y pide que aflojen las gomas: “Tendría que ir pegado a la cara, pero ya me dirás: mañana amanecería con el cutis como un  Mapamundi. Soy alérgica al engrudo. También este ‘Ejecutivo’ que llevo de media se me ciñe demasiado”.


Ramón Calduch, Mary Santpere y José Guardiola rieron con la broma de Sara en la cena-presentación de su obra. 

Compartimos el ritual de su transformación. Se caracteriza con la misma vocación que para salir al escenario o ponerse ante una cámara. Retoca un rizo de la enorme barba blanca, elimina un pelo del pelucón. Vamos hacia el salón: “¿Has visto qué pisazo? Para ir de una habitación a otra hemos de ponernos patines”.

Thais no la reconocía


La actriz llevó los preparativos en secreto, para que Thais no se enterara. 

Absorta ante el televisor, está Thais. La aparición paraliza sus reacciones. Palabras y movimientos. Asustada, corre a los brazos de Tous. Desde allí, mira. Remira. Busca respuesta de algo para ella incomprensible. Sara recorre el cuarto a grandes zancadas: “Traigo el saco lleno de regalitos para esta niña tan buena”, pregona disfrazando la voz.
Cuando ya no puede más, viendo la inmovilidad de su niña, lanza un “¡Tarará, cariño…!” que provoca risas nerviosas en Thais:
-¡Mamá, ah…!
-¿Has visto, Thais, que madre se ha puesto barba como padre? –interroga Tous.
-Amooor. Si no hablo, mi hija no me conoce.


Sara se sujetó los bigotes con una goma porque la cola le provoca alergia. 

Metida en jaleo indumentario, aprovechó para ir de esa forma a la cena-presentación en Barcelona de “Doña Sara de la Mancha”. Causó asombro general a los cincuenta informadores convocados. Mary Santpere, de negro y oro, no salía de un asombro compartido por José Guardiola y Ramón Calduch.
A tono c-Son el ropaje, la cena: Carn d’olla y escudella. El menú típico de la Navidad catalana.
“Con Mary gané dinero en televisión y Sara me lo hará ganar con sus Memorias”, echaba cuentas Terenci Moix que improvisó parlamento imitando a la heroína de “El último cuplé”. La reciente enfermedad de Sara polarizaba todas las preguntas:
-Ya me dieron de alta, tras una última punción en la cadera. Han sido dos cosas que se me juntaron –informa en uno de sus típicos jardines verbales-. Un catarro griposo complicado con antibióticos, además de infección intestinal. Estaba a ocho de tensión y tres de mínima. En cambio, tenía 135 pulsaciones. Depresión, dolores espantosos, incertidumbre. Pensé que la palmaba.


Unos cojines la engordaron. La barba la hizo irreconocible. 

Aún es ingenua
-¿Alguna otra vez te has vestido de Papá Noel?
-Hace años, para mis sobrinos. Piensa que hasta los 11 años creí en los Reyes Magos. Me encantaban. He sido muy ingenua.
-¿Ya no?
-Sí, sí que lo soy. En muchas cosas me considero infantil.


Un completo Papá Noel. Thais no reconoció a su madre hasta que la oyó. 

El paralelo tiene a su estrella predilecta. La más taquillera. La que nunca muere. La que siempre se renueva. Porque tras el impacto de su entrada en la cena, trocó el disfraz por uno de sus típicos vestidos de lentejuelas. Ni un árbol de Navidad relucía más. Sara brilla con luz propia desde hace treinta años. Desde que era más ingenua, vamos.


Jesús Mariñas
Alejandro Dhers (Fotos)


EL RECORTE CCLXVIII
Desde que la diva formase familia con Pepe Tous, Thais y Zeus, se hicieron habituales los reportajes navideños. Este es de la revista Diez Minutos, Diciembre de 1.985. 


SARA MONTIEL
Y PEPE TOUS, JUNTO AL ÁRBOL DE NAVIDAD
Acompañados de sus dos hijos, se sienten felices y hacen proyectos para el futuro

Sara, Thais y Zeus estuvieron todo el día montando el árbol. 

Sara Montiel ha regresado de Estados Unidos, donde ha estado de gira. Fue por un mes y ha tenido que prorrogar hasta dos, “y si hubiéramos querido –nos cuenta en su casa de La Bosanova, de Palma de Mallorca- podríamos habernos quedado todas las navidades, pues el Sahara, una importante sala de Nueva York, nos lo propuso. Pero no ha podido ser, pues por primera vez en muchos años durante esas fechas quiero estar al lado de mis hijos”.
El matrimonio Tous-Abad ha preparado ya su árbol navideño, que han colocado, con regalos incluso, en uno de los rincones de su casa. Mientras Thais y Zeus juguetean próximos a sus padres, éstos nos cuentan algunos pormenores de la gira. “Estoy impresionada de lo mucho que me quieren en Estados Unidos. La gente me ha recibido muy bien allí donde he ido. Ya digo, querían que me quedara más tiempo, pero por lo que he contado antes no hemos aceptado”.


Sara, con bastantes kilos de menos, y Pepe pasan unas navidades muy felices. 

Durante estas navidades Sara, en su casa, prepara los diversos “shows” con los que se presentará este mes de enero en Miami, “donde me han llamado porque allí me quieren ver. Al mes siguiente viajaré a Chile, al Festival de Viña del Mar, al que también he sido invitada”.
-¿Presentarás algún espectáculo?
-Es costumbre nuestra que el año en que hacemos gira no hacemos espectáculo y viceversa, ya que dos cosas al mismo tiempo no se pueden hacer bien. El espectáculo, por tanto, queda para la próxima temporada.


Pepe Tous hizo sonar la flauta para los suyos. 

Sara nos cuenta que en Estados Unidos ha firmado un contrato en exclusiva con la Williams Morris, que lleva, entre otros, a Frank Sinatra, Julio Iglesias y El Puma, “y que además me han ofrecido protagonizar una película, pero yo ya dije que me retiraba del cine, y agradeciéndoles esa propuesta, la he declinado. Yo quisiera tener más tiempo para poder disfrutarlo al lado de los míos, pero eso, por el momento, es imposible. Pero, ya digo, estas navidades, por mucho que me propusieran, diría siempre que no, me quedo en Palma de Mallorca…, que ya es hora”. Pero en lo que llegan estas fiestas, Sara seguirá viajando: “Debo ir a Madrid, ya que Navarrete me ha llamado para su programa de fin de año; también iré a Galicia, reclamada por la televisión gallega, y a Barcelona, a grabar unos programas para TV-3.”


Fernando REY. (MALLORCA PRESS.)


LA FOTO CCLXVIII


Os deseamos a todos una ¡Feliz Navidad!