lunes, 21 de julio de 2014

SEMANA - 11 de Agosto de 1979 - España


Sorpresa en Mallorca tras la boda civil de
SARA MONTIEL
Y PEPE TOUS
El obispado no permitió que se bautizara a la pequeña Thais “por razones publicitarias”
El bautizo se había celebrado ya, cinco días antes, en Barcelona.

Cinco días antes de su boda, Sara y Pepe bautizaron a su hija Thais en Barcelona, en la parroquia de San Juan de la Cruz. La niña recibió las aguas bautismales de manos del padre Ángel Escanilla, y fueron los padrinos los señores Hernández, cónsules de España en Paraná (Brasil).

A las seis de la tarde del día 31 de Julio, tal y como se tenía previsto, dio comienzo la que se ha llamado boda del año.
En la puerta del juzgado de Palma de Mallorca se congregaron alrededor de quinientas personas, que luego abarrotaron el patio con el único fin de poder ver de cerca a Sara Montiel y Pepe Tous en su último día de solteros. Sara llegó ante el juez vestida con un traje de gasa transparente, bordado de flores blancas, y lucía un collar de esmeraldas y brillantes, así como una pulsera y tres anillos del mismo ajuar que el collar.
Los aplausos brotaron del público congregado en el patio del juzgado.
En la sala donde se celebró la ceremonia no cabía una sola persona más. Medio centenar de periodistas acosaban constantemente a la pareja, llegando un momento en que el juez sufrió los apretujones del público y prensa.


Sara y Pepe posaron así de cariñosos, una vez que fueron declarados marido y mujer. 


Después de terminado el ritual y de haber firmado el nuevo matrimonio ante el juez, Pepe y Sara llamaron la atención de los asistentes leyendo, cara al público, lo que después sería el bombazo de la boda. Como se sabe, se tenía previsto que, al salir del juzgado, se llevara a cabo el bautizo de Thais, en la iglesia de Génova. No fue así. La niña había sido bautizada el día 26 pasado, en Barcelona, en la iglesia de San Juan de la Cruz. El motivo lo explicarían Pepe y Sara ante la cara de asombro de los presentes.
Al pedir los permisos eclesiásticos para llevar a cabo el bautizo de la pequeña Thais en el obispado de Mallorca, éstos les fueron negados al nuevo matrimonio, ya que, según palabras del obispo mallorquín, la niña estaba siendo utilizada publicitariamente por Sara y lo que, según parece más grave en esta negativa, los padres, en este caso Sara, no estaba casada canónicamente, lo que, según el obispado mallorquín, fue suficiente para negar el permiso de bautizo de la pequeña Thais. Todo esto lo contaba Pepe Tous al pie de la mesa donde acababa de firmar, junto con Sara, la hoja en la cual rezaba que a partir de ese momento eran marido y mujer. Por ese mismo motivo se vieron obligados a solicitar el permiso en Barcelona, donde les fue aceptado, y bautizaron a Thais antes de lo previsto. Ni que decir tiene que mientras leía Pepe la nota, a Sara la estuvieron a punto de saltar las lágrimas. Según palabras textuales de ella: “Ha sido un golpe muy fuerte, tanto para Pepe como para mí”.


En la fotografía, Pepe Tous le pone la alianza a Sara. Poco después se trasladaron a la iglesia de Génova, en donde la pareja ofreció su hija Thais a la Virgen. 


En la fotografía, Pepe y Sara, ya convertidos en marido y mujer, firman en el libro del Registro Civil. 


Tras la ceremonia, la pareja, con su hija Thais, dio un paseo en calesa por las calles de Palma de Mallorca. 

A pesar de ello, después de salir del juzgado, el nuevo matrimonio se dirigió a la iglesia de Génova, lugar donde se tenía previsto el bautizo de Thais. Delante del altar, Sara y Pepe se arrodillaron con la niña en brazos, donde rezaron ante la imagen de la Virgen.
Poco después se dirigieron al hotel Valparaíso, donde estaba preparado el banquete nupcial ante la asistencia de doscientos invitados.
La tarta nupcial, con un peso de setenta kilos y un precio de cien mil pesetas, fue troceada por el que a partir de ahora será el nuevo matrimonio Tous-Abad.
Las últimas palabras de Sara fueron: “He sido muy feliz; mañana volvería a repetirlo”.



El matrimonio Tous, en la iglesia de Génova, en donde habían pensado bautizar a Thais. Ante la prohibición del obispado, la pareja optó por bautizar a la niña en Barcelona, aunque sí la ofrecieron a la Virgen en la mencionada iglesia mallorquina. 


Nada menos que cien mil pesetas costó la tarta nupcial de Pepe Tous y Sara Montiel. 

J. C. VICENTE
Reportaje gráfico de nuestro enviado especial SANTIAGO ALVAREZ


EL RECORTE CLXXIII
Con Pepe Tous y la pequeña Thais, Sara Montiel consiguió la estabilidad personal que tanto añoraba. Fueron 10 años de convivencia y 13 de casados. Se consolidaron como una de las parejas modélicas del 'artisteo'. En 1981, la revista Lecturas publicaba esta reflexión de la pareja en el segundo aniversario de su boda. 


SARA MONTIEL
Y PEPE TOUS,
SEGUNDO ANIVERSARIO DE BODA
Tras convivir diez años, la pareja contrajo matrimonio el 31 de julio de 1979 en el Palacio de Justicia, de Palma de Mallorca


Sara Montiel habla claro:
-He dado con eso que toda mujer sueña: un marido ideal. Ahora que hay tantas parejas a la cola del divorcio, da vergüenza pregonar algo así, ¿verdad? Sin embargo, no quiero ocultarlo: con Pepe soy muy feliz.
-Aún es pronto, ¿no?, cumplís ahora los dos años de matrimonio…
-¿Y los diez que hemos convivido sin casarnos? Pepe y yo nadamos contra corriente. Antes, la moda –en parejas- era ir al altar, ¿no? Entonces nosotros aguantamos juntos, pero solteros. Ahora, la moda es irse a vivir sin más, nada de bodas, y aquí estamos Pepe y yo, casaditos y muy padrazos.
-Pepe Tous asiente. Él siempre se ha volcado en elogios de Antonia, que así llama a su mujer.
-Y en mi camino no vale el dicho de que: “Mejor esperar siete años seguidos para comenzar a hacer elogios de su esposa”. Antonia y yo hemos superado con creces ese tiempo.
-Pepe, ¿te enamoraste de Sara Montiel por “guapa”?
-Tal vez el físico influye en un primer momento, pero a la larga cuenta más el carácter, la personalidad, la manera de ser. Viene a cuento otro dicho: “No la belleza, sino la virtud hace feliz a un matrimonio”.


Pepe Tous y Sara Montiel con su hija, Thais, que tiene ahora dos años. La familia reside en Mallorca, aunque Sara viaja muy a menudo para cumplir sus compromisos profesionales. 

Sara Montiel, al volver de América, se instaló en su casa de Palma, en donde el verano es una delicia.
-No es que disfrute de largas vacaciones, ¡qué va!, cumplo con los contratos de siempre. Pero siempre vuelvo a casa, siempre estoy al lado de mi niña, Thais.
Sara Montiel juega con la pequeña.
-¿No es una muñeca? Además, listísima. Con sus dos años, este verano disfruta en el jardín, en la piscina… Le fascina el baño.


La familia Tous-Abad fotografiada en el jardín de su casa mallorquina. Thais nació en Paraná (Brasil) el 3 de marzo de 1979 y fue adoptada por Sara Montiel y Pepe Tous en mayo de ese mismo año. "Thais lo es todo para nosotros", afirma Sara Montiel. 

-Siempre lleváis a la niña con vosotros…
-¡Ah, sí! Thais viaja con sus papás cuando nos vamos a América. No nos apartamos de nuestra hija. No la dejamos ni a sol ni a sombra. Es más, si en algún momento, al irnos lejos, no pudiera acompañarnos Thais, tanto Pepe como yo no dudaríamos en rescindir los contratos.
-¿Tanto significa Thais en vuestras vidas?
-Thais lo es todo.
La chiquilla cumplió dos años el 3 de marzo. Cuando hace un par de veranos Sara Montiel y Pepe Tous decidieron casarse ante el juez de Mallorca, a la vez celebraron el bautizo de Thais Tous Abad en la iglesia de Génova, de Palma.
Tras el verano, Sara volverá al teatro. Pepe Tous anda metido de lleno en la preparación del nuevo espectáculo:
-“Saritísima súper show” será el título. Y contamos con el “Ballet Zoom”, con Bob Niko… También queremos traer una orquesta de violinistas rusos. Todavía no puedo confiar si volverán a cantar con Sara, Bonet de San Pedro y Jorge Sepúlveda, hay gente que los reclama. Otoño en Madrid y Navidad en Barcelona, ése es el plan.



Sara está preparando su nuevo espectáculo que se llamará "Saritísima súper show" y que estrenará el próximo otoño en Madrid. En la fotografía la vemos otra vez con su hija, Thais. 

-¿Y Thais saldrá también a escena de vez en cuando? –le pregunto a Sara.
-Es muy artista. La verdad es que cuando la niña sube al escenario, me roba el espectáculo. Se lleva la ovación mayor. Thais es muy popular. Como la gente sabe que yo adoro a mi hija, que la niña es mi vida, en todas partes la reclaman, quieren verla…

JAVIER DE MONTINI
Fotos: MONCAUJUSSA


LA FOTO CLXXIII


La diva, a finales de los '70, en pleno apogeo de su belleza y vida personal. 

lunes, 14 de julio de 2014

DIEZ MINUTOS - 3 de Julio de 1976 - España


así pasa sus vacaciones
SARA MONTIEL

Sara tiene entre manos un proyecto cinematográfico de mucha envergadura, que la pondría frente a frente con Amparo Muñoz. 

Con sus 52 kilos de peso actuales, y esa linda cara que mamá Naturaleza le donó al venir al mundo en Campo de Criptana, María Antonia Abad Fernández, alias “Saritísima”, veranea en ese Mallorca de sus pecados –y de sus gozadas-, que desde hace tiempo tomó como residencia habitual. “Miss” Montiel, que había decidido como la “progre” más “progre” de todas las “progres”, estrenar “Ciento y la madre patria”, con dirección de Marsillach y libretos de Cela, Forges, Umbral, Moix, Chumy, etc., parece haberse arrepentido del proyecto (¿o solamente es un aplazamiento?) para estrenar temporada entrante en un teatro madrileño una obra “cachonda” de Juan José Millán. Sin embargo, lo que aún no saben sus “fans”, ¡y prepárense con la noticia!, es que Sara Montiel está en conversaciones con Lotus Films para ver la posibilidad de interpretar en cine “La playa vacía”, junto al galán mexicano Jorge Rivero, con dirección de Eloy de la Iglesia, y –quizá, quizá- con Amparo Muñoz como oponente femenina. Todo un reto de Sara, frente a frente con nuestra “Miss Universo”, y en un papel decididamente dramático, de “desmelene”, sin cantar, y donde el físico de la universal manchega pasará a segundo término para que su interpretación de actriz-actriz sea más veraz.


A la pata coja y aguantando el tipo, Saritísima vuelve a ser más "ísima" que nunca. 


El escote de la Montiel, junto con el de la Jurado, las "delanteras" más comentadas. 

-¿Qué haces, Sara, durante este principio del verano?
-Pues entre gala y gala me paso todo el tiempo en Mallorca, tomando el sol en casa o en la playa, bañándome en la piscina en compañía de mis amigos, y saliendo al mar en un barquito para bucear totalmente desnuda. También suelo pasear por los pinares que rodean la casa donde vivo, acompañada de mis perros, y de vez en cuando cuido las plantas del jardín. El resto del tiempo lo dedico a leer, escuchar música, poner al día mi correspondencia y salir por la noche a bailar en pandilla.
-¿Llevas algún tratamiento de belleza especial?
-Sólo uso desde siempre crema Nivea, y creo que por esto la casa de dicha crema debería regalarme un paquetito de acciones o enviarme lotes de vez en cuando. De verdad que eso es lo único que uso.
-¿Y sobre alimentación?
-Cosas sanas y que no engorden mucho: frutas, ensaladas, carne a la plancha sin sal, huevos duros, etc. ¡Ah!, y el menos alcohol posible. Esto y el dormir pocas horas son los mayores enemigos de la belleza femenina.


Al aire libre, y con Mallorca al fondo, Sara Montiel hace gimnasia. 


La barandilla que bordea la piscina le sirve a Sara de barra para sus entrenamientos de "ballet".


Gesto lánguido y vestido ibicenco, para esa pose junto a la piscina. 

-Tú siempre eres una mujer de sorpresas y “booms”. ¿Algún secreto que confesar en este momento?
-Muchos, que se resumen en uno sólo: lo que voy a contar en mi libro de memorias que ya he empezado a escribir hace tiempo.
-¿Y de tu anulación, ¿qué?
-¡A ver si me llega de una dichosa vez!
-¿Te casarás con Pepe Tous si llegas a conseguirla?
-No, pero estaremos juntos libremente hasta que la muerte nos separe, amándonos sin ataduras de ningún tipo. Esto, al menos, es lo que pensamos hoy por hoy.


En su floreado jardín, estampa bucólica y veraniega de la diva.


Romántica y bella, la actriz ha elegido Palma para vivir. 

-¿Si tuvieras que definirte con una palabra, cómo lo harías?
-Diciéndote que siempre he sido una mujer fenomenal, por dentro y por fuera, y que sigo siendo amante de la paz, el bienestar social y la democracia.
-¿Cómo llamas a Pepe en la intimidad?
-¡Amooorrr!


Con vaqueros y chaleco, he aquí las proporciones actuales de los 52 kilos de Sara Montiel. 


El gesto fiero, y al aire el muslo bello, "miss" Montiel en plenitud de belleza. "Siempre he sido una mujer fenomenal".


Para su belleza, Sara reprueba el abuso del alcohol y el trasnoche. 


Vean cómo se ha quedado de delgada la estrella, tras su último régimen adelgazante, ¡que sí, que es verdad!

Texto: TRIALASOS
Fotos: TRIALASOS Y CASTELLVI


EL RECORTE CLXXII
Palma de Mallorca se convirtió en el escenario de la vida personal de Sara Montiel desde que comenzaran los '70. La isla fue testigo de sus pensamientos, proyectos, ilusiones.... y su gran amor: Pepe Tous. En 1972, la diva ocultaba su nombre todavía, pero estaba claro que algo muy fuerte la retenía allí. Lecturas, en su número de 29 de Septiembre de aquel año, recogía esta entrevista. 


SARA MONTIEL:
“Nunca he pensado adoptar un niño, porque lo tendré yo”
La famosa estrella cantante acaba de pasar unas breves vacaciones en Mallorca, donde se asegura va a construirse una casa junto al mar, y allí se instalará cuando abandone definitivamente su carrera artística. 

A Sara Montiel le encanta la tranquila vida de Mallorca. Siempre que sus compromisos profesionales se lo permiten, pasa breves temporadas en la Isla de la Calma. 

Después de unas triunfales actuaciones en Madrid y Barcelona, Sara Montiel se trasladó a Palma de Mallorca para disfrutar de unos días de merecido descanso. Decidí hacerle una breve visita en la isla, no sólo por convivir con la estrella algunas de sus horas libres, sino también con la esperanza de descubrir el emplazamiento, hasta ahora secreto, de la casa que se asegura está a punto de construirse cerca de Palma.
La desperté por la mañana porque ella estaba durmiendo todavía cuando llegué.
Está profundamente dormida, con la “Chuchi” a su lado, que me gruñe en un principio, creyendo que voy a fastidiar a su dueña. Pronto se calma cuando Sara se despierta. Está medio adormilada aún. Distingo, en la penumbra un libro sobre la mesilla de noche. Como siempre. Porque Sara Montiel siente una gran afición por la lectura, sobre todo, por las biografías de grandes personajes.
Pide un desayuno frugal: huevos pasados por agua y café.


En la hermosa finca de Palma, en que se ha alojado para sus breves vacaciones, Sara se distrae jugando con unos pájaros exóticos. 


Sara, con su inseparable perrita "Chuchi". La preciosa caniche enana se rompió, recientemente, una pata al quedar atrapada en un ascensor. 

-Me voy al Brasil, invitada por el Gobierno. Recorreré Mato Grosso, Río y Sao Paulo. En cada uno de estos lugares me quieren rendir un homenaje, pues aunque se trate de distintos Estados, son regidos por un mismo presidente. Ahora me quieren otorgar una medalla, como la artista extranjera más popular en Brasil. Ya anteriormente en Rusia, me dieron la Medalla de Lenin, por el mismo motivo: por ser la artista extranjera más popular del pueblo.
-¿Tanto éxito no empacha, Sara?
-No, porque el artista lo que quiere es seguir haciendo más, y eso no produce empacho, sino una gran satisfacción interior e indudablemente, algo muy agradecido y agradable.
-¿Te asusta pensar que llegará un día en que por ley natural de vida no cantes o actúes?
-No me asusta nada. La actriz o la cantante –hombre o mujer, indistintamente- cantando resiste mucho. Todos, si no nos morimos antes, llegaremos a ser viejos, pero viejos de piel, no de espíritu. Hay que envejecer con dignidad, con un alto sentido de la vida y del humor. La voz es quizá (llevando mucho cuidado, por supuesto) lo que te dura más. Naturalmente, siempre existe el caso de un tenor o una cantante famosa de ópera que va perdiendo más facultades, pero cantando como solemos hacerlo los cantantes actuales, puedes salir al escenario hasta los cincuenta y cinco o sesenta años. Fíjate, si no, en el caso Sinatra, y tantos otros.


No es de extrañar que Sara elija Palma para sus descansos. Cada vez que pasa unos días en Mallorca parece transformada, lo que hace pensar que el aire, el sol y la calma le sientan de maravilla. Aseguran que hay también algo más; quizás un amor. 


Cuando se retira definitivamente de los platós, Sara piensa pasar largas temporadas en la isla, e incluso se asegura que trasladará su residencia allí. Se sabe que la estrella ha comprado unos terrenos junto al mar. 


Terminados sus compromisos veraniegos y su breve descanso, Sara Montiel interpretará una nueva película, cuyo título es "La pantera". Se asegura que la famosa cantante y actriz ha ganado casi un millón y medio de pesetas en cada uno de sus recitales multitudinarios celebrados hace poco en Madrid y Barcelona. 

Yo sé bien de la alergia que Sara sufría cuando se encontraba en algún lugar cercano al mar y, ahora me encuentro frente a ella, precisamente en Palma. ¿Se le curó esa alergia que siempre atacaba a sus ojos? Le muestro mi extrañeza, pero Sara, escurridiza cuando quiere, evade la respuesta así:
-Sí, me producía alergia el mar, pero se me ha curado con un remedio maravilloso.
(Que lo guarda para sí.)
-La película “La pantera”, ¿para cuándo?
-Tan pronto termine las galas.
-¿Cuántos amores habrá en tu vida, en ese film?
-En “La pantera” tendré tres amores.
-Por cierto…, y ya que hablamos del amor, ¿cómo va el tuyo?
-Viento en popa.
Discreta. Política, Sara.
-Su nombre…
-Estoy enamorada de un hombre. Soy la mujer de un hombre.
Lo dice altiva, como hembra y como mujer enamorada. Entonces, amí se me ocurre preguntarle:


Sara, en los jardines de la maravillosa mansión que ha ocupado durante sus breves vacaciones mallorquinas. 


Sara, con su gran personalidad, en el salón de la vivienda, decorado con exquisito gusto. 


Otra vista del elegante salón, con una acogedora chimenea. Sara no olvida sus quehaceres profesionales y mantiene contacto telefónico con el mundo del espectáculo. 

-¿Tú crees que el amor no se acaba, que es eterno?
-No; el amor no es eterno. Nada es eterno, sólo el cariño y el amor de las madres y de los hijos, porque es un amor desinteresado, un amor en el que uno no espera nada del otro. Naturalmente, hablo de las madres y de los hijos buenos.
Ella lo ha dicho: “No es eterno el amor”. No es eterno, pero puede prolongarse y vivir durante mucho tiempo. Quizá –tal vez- Sara Montiel esté en el secreto.
-¿Qué consejo darías tú a las mujeres para conservar el amor?
-Depende del hombre que sea, porque como sabes, hay hombres de distintas formas de ser y tienen también distintas debilidades o defectos, y es la mujer la que tiene que saber encontrar su punto flaco. Entonces, es la mujer la que tiene que buscar, digamos, las vueltecitas para retenerle. Puedes retenerle a fuerza de cariño y, al mismo tiempo, demostrarle una cierta frialdad. O sea, una de cal y otra de arena. Es muy difícil equilibrar eso, pero lo puedes conseguir siempre y cuando exista amor entre los dos.
-Hasta ahora no has llegado a la culminación de tu vida como mujer: ser madre. ¿Ha pasado por tu mente, en algún momento, el adoptar un niño?
-No he pensado en adoptar a un niño porque lo tendré yo.
Su respuesta ha sido tan rotunda que no dudo que un día, Sara tendrá ese hijo. Buscar en este mundo la fuente del amor es como si el actor tratase de encontrar en el escenario la fuente de la luz que lo ilumina.
Terminó su desayuno, sin que la “Cuchi” se apartase de su lado ni un momento. Sara se dispone a darse un baño y a proceder a un ligerísimo maquillaje. Cuando está en alguna ciudad en la que el agua es muy calcárea, usa para su cutis, única y exclusivamente agua destilada. Como los cosméticos para ojos le producían alergia, Sara adoptó hace ya tiempo para el maquillaje de los mismos, el carbón vegetal que se vende en farmacia. Creo que es una de las artistas españolas que usa productos más baratos para su cuidado personal. Sara me cuenta que tuvo que prescindir durante bastantes días de tomar el sol porque, al mirarse en el espejo, se vio tan morena “que sólo se veían ojos y dientes”.
Sara es una enamorada del mar, pese a la alergia que le “producía” y que ahora, ya no le “produce”.


María Antonia Abad Fernández, hoy famosa como Sara Montiel, en otro acogedor saloncito de la maravillosa mansión mallorquina. 

-¿Cuándo viste por vez primera el mar?
-Cuando viajaba por España. Yo tendría entonces ocho o diez años. Estábamos en Orihuela y allí vi por vez primera el mar y ese trozo de playa por donde pasé y vi por primera vez el mar, no lo he olvidado nunca más. Recuerdo que íbamos en tren; al entrar en Alicante, la vía está pegando a la playa, pero viene un recodo en el que no ves el mar ni a la izquierda ni a la derecha. Yo recuerdo que miraba, enfurecida por los dos costados, cuando en realidad, el mar tenía que estar por uno sólo. Nunca he olvidado esa primera vez.


Sara posa con auténtico arte, en un precioso rincón de la casa que tuvo a su disposición durante unos días. 

No es extraño, por ello, que Sara haya elegido Palma de Mallorca, para residir en sus temporadas de descanso e incluso –así lo aseguran muchos de sus amigos- para retirarse cuando decida abandonar definitivamente la escena. Al parecer, el punto está ya elegido, pero faltan unos pocos detalles para que pueda ser hecho público. Creo en la promesa de Sara, cuando me dice: “No tardaréis en saberlo”, y confío en que muy pronto el secreto dejará de serlo.

MAITE MAINE


LA FOTO CLXXII


Otra imagen de la estrella en los '70. 

viernes, 11 de julio de 2014

GARBO - 17 de Julio de 1974 - España


SARA MONTIEL:
HIPPY DE LUJO
su moda preferida es la ibicenca

La moda "ad lib", creada en Ibiza, se ha extendido por todo el mundo. En las tiendas más elegantes de Londres y París se pueden ver los modelos que muchas mujeres ibicencas utilizan todavía como trajes de diario. 

Sigue siendo la indiscutible, la mujer más idolatrada del país, la “estrella” por excelencia de nuestro cine y nuestra canción. Nadie le puede quitar a Sara Montiel el cetro que ganó hace ya muchos años, cuando aún se estilaba el “star-system”, y que mantiene tras su “Saritísima” y sus “Cinco almohadas…”. En Palma de Mallorca enamorada de la luz, el color y el olor de las islas. Por ello siempre que puede vuela a Ibiza, la isla contigua, el reino de los hippies; y es precisamente allí donde empieza la metamorfosis de Sara. La Montiel, artista de cabaret y “estrella” en sus ratos libres, se convierte en una hippy, o en una pseudo-hippy, al vestirse con la característica moda de Ibiza. Sara cambia trajes de lentejuelas, medias de malla y plumas por sombreros de paja, trajes largos de algodón crudo o de percal, rememorando los tiempos de nuestras abuelas, los trajes de “payesa”, pero, a pesar de la imagen distinta, Sara siegue siendo la eterna Montiel, con los cuarenta años declarados y alguno más escondido, una hippy que canta cuplés. 




Sara, la de las mil caras, escondía esta faceta suya: la de hippy. Cuando el trabajo se lo permite vuela a Ibiza para renovar su vestuario y mezclarse con los jóvenes que acuden a la isla creyendo encontrar el paraíso de los hippies. 


Fotos: JUANA BIARNES


EL RECORTE CLXXI
Este recorte de la revista Lecturas, con fecha de 20 de Junio de 1973, nos ofrece una retrospectiva del estado de la diva en aquellos incipientes '70: amor, proyectos, moda... instalada ya, definitivamente, en Palma de Mallorca. 

SARA MONTIEL
COMPRA SUS MODELOS EN IBIZA
La actriz, que se está construyendo una casa en Mallorca, rodará una nueva película en otoño y hará teatro en invierno

Sara Montiel está pasando unas largas vacaciones en la Isla de la Calma. Este año Sarita ha adquirido casi todos sus modelos veraniegos, como el que luce, en las "boutiques" ibicencas. La actriz se escapa muy frecuentemente a Ibiza. 

-Siempre busco la calma.
Otra vez nos encontramos con Sara Montiel. Al sol de Mallorca, sin bikini, con mil vestidos de verano.
-Sara, ¿qué te arrastra a Mallorca?
-¿No es la Isla de la Calma? Es lo que yo busco: calma absoluta.
-¿Te fallan los nervios?
-No. Es que no quiero que me fallen.
-Sara, la gente piensa que tú frecuentas la isla no por lo de la calma, sino por… amor.
-¿Y qué? ¿No se ama mejor en calma?

UNA CASA EN “LA BURGUESA”
Se rumoreó que Sara Montiel instalaría su nido en Mallorca. Que se construía una casa en la isla.
-¿Va adelante tu chalet?
-Sí, sí. Aunque aún no lo estrenaré en todo el verano. Ni aún en el otoño.
-¿Es un palacio a medida de la estrella Sarita Montiel?
-No, nada de palacio. Es una casa normal. Sin lujos. Simplemente, lo que necesito para sentirme a gusto.
-¿Vivirás en Mallorca?
-Cuando descanse, sí. Es un lugar alto, con un panorama precioso, domino los horizontes. Está ahí, en lo que llaman “La Burguesa”.
-¿Se llamará así: “La Burguesa2?
-No sé, tal vez “Villa Sara”. O igual me da por llamarla “Villa Don Quijote".


Sara está muy orgullosa de sus facciones españolas. Dice que nunca la han confundido con una sueca. 

-¿Harías buenas migas con un Don Quijote en este mundo ‘pop’ en que vivimos?
-Yo sería una admiradora de Don Quijote siempre. Antes de Cristo, en la época de Cervantes y ahora, en este mundo ‘pop’. Es más, un Don Quijote auténtico siempre sería el hombre de mis sueños. Me moriría de celos de ver a Don Quijote en los brazos de Dulcinea. Emplearía toda mi coquetería en conquistar a ese Don Quijote, en arrebatárselo a Dulcinea. Le hechizaría incluso para que Sara Montiel fuera su Dulcinea única. ¿No era Don Quijote loco en su amor? Es lo que a mí me llenaría, un apasionado así, un hombre que sólo viviera para mí, que el mundo le importara un comino. Sólo yo, siempre yo, únicamente yo.
-¿Aún eres una apasionada?
-Y moriré apasionada.

“CINCO ALMOHADAS”
-Sara, ¿te has pasado a la canción?
-Yo siempre canté. Aprendí a cantar con el padre de Pedro Terol. La otra noche le vi escuchándome en La Riviera. Feliz, en primera fila. Recordamos cuando su padre me enseñaba a cantar óperas, sí, óperas. Yo empecé cantando ópera y operetas. Era una chiquilla, los Terol me animaban… Ahora canto, sí, más que otros años. Sin olvidar el cine. He dicho: “En verano, quiero actuar ante el público de España”. Y canto donde me llaman, aunque sin darme palizas de coche; no, yo no quiero ir dando tumbos de una punta a otra del país; yo prefiero que mis contratos estén más o menos en una ruta, que los desplazamientos sean fáciles, en avión, que es más cómodo.
-¿Y hay cine a la vista?
-Sí, en otoño interpretaré “Cinco almohadas para una sola noche”.
-¿Es que duermes con cinco almohadas?
-No, no.
Se ríe al comentar:
-No necesito tantas almohadas.
-¿Qué misterio hay en esas “cinco” de la película?
-Que son… cinco hombres.
-¿Para una mujer sola?
-Para mí solamente y sólo una noche.
-¿Se han elegido esos “cinco amores” de Sara Montiel?
-Están en el asunto ahora, cómo también en la búsqueda de director. A lo mejor, Pedro Olea. Realmente, me encantaría que fuera un hombre joven, nuevo, aunque con oficio. Que aporte ideas nuevas, pero que no sea un principiante como director. He visto cosas de Pedro Olea y creo que me va. De todos modos, aún no hay nada en concreto.


Sarita presume de piernas. En otoño empezará a rodar una película que se titula "Cinco almohadas para una sola noche". Sara no sabe aún quiénes serán sus "partenaires". 

“VOLVERE AL TEATRO”
Aunque en Mallorca descansa –a veces se escapa a Ibiza a comprar vestidos ibicencos, pues empiezan a estar de moda las “boutiques” de Ibiza-, no es Sara Montiel una mujer a la que le agrade estar tumbada al sol, en una playa o en la piscina. Está guapa, más delgada, con la cara fresca que ha enloquecido a España entera y… al resto del mundo. Sara no puede estar de brazos cruzados, pues echa e menos a su público.
-Siempre es bonito regalar violetas a los admiradores.
“La violetera” jamás falta en su repertorio. Últimamente, a falta de violetas, en el cestillo lleva claveles rojos, los besa y los regala con un guiño de ojos, con un mohín “sexy”, con una zalamería, con amor.


LA FOTO CLXXI


Muchos y muy diferentes estilos lució Sara Montiel en la década de los '70. En estos años, también, configuró su imagen de 'Saritísima' con la que todos la identificamos. 

lunes, 7 de julio de 2014

PRONTO - 14 de Agosto de 1972 - España


guapa, actriz y…

Hoy que las canciones se hacen viejas en semanas, no es pequeño el mérito de una señora que lleva quince años cantándonos eso tan ‘camp’ del ‘Fumando espero’, ‘La violetera’, etcétera, etc. con éxito. Si decimos que esa señora es Sara Montiel habría que comenzar preguntándole:
-Sara. ¿Tú crees que el público va a oírte cantar… o a verte?
-Pues yo creo que las dos cosas. Porque la imagen de una artista después de salir en todas las revistas, en todos los periódicos y en el cine la gente cree que no es como sale en la pantalla. Conmigo ocurre todo lo contrario porque les gusto más al natural que en el cine. Cosa que me halaga muchísimo. No defraudarles… Aparte de esto yo salgo a cantar… y lo hago lo mejor posible porque tengo un gran respeto al público.
-¿Te importaría hacer una película donde tu belleza no fuese la protagonista, donde tuvieses que hacer un papel en el que no salieses favorecida?
La pregunta iba por aquello de que los 39 años no se tienen toda la vida. Pero Sara contestó así:
-Pues sí, ¿por qué no? Pero quitarme las facciones que tengo es muy difícil porque he nacido con ellas… No soy bizca, ni tengo la nariz larga ni la boca torcida. Esto sería cuestión de maquillaje. Me imagino que el maquillador tendría que ponerme un ojo más alto que el otro, la nariz torcida y la boca pues, en vez de cómo la tengo de otra manera. Porque, ya sabes que se nace como se nace y…
Y Sara nació, según ella, así tal y como es en el año 1933 aunque parece que en esto hay dos documentos que no coinciden. 


-Sara. ¿Tú en qué crees más en el carnet de identidad o en el pasaporte?
-Pues yo creo que en día que se nace, en lo que se vive, en lo que eres y en cómo se te ve. Porque yo he visto a chicas de 15 años que dan ganas de devolver. Y he visto a otras maravillosas. Además no sé por qué están tanto con mi edad porque parece ser que la única que se está haciendo mayor soy yo cuando las demás me llevan dos y tres años.
Y como documento Sara me enseña una revista del año 54. Muy curiosa. En Ella se ven fotografiados a través de noticias y entrevistas a Alberto Closas, Frank Sinatra y otros muchos artistas.
-Fíjate, fíjate, aquí están Carmen Sevilla y Sofía Loren juntas en esta página, y en esta otra me están haciendo a mí una entrevista. ¿La ves? Pues ni Carmen, ni Sofía están en pañales, están tan creciditas como yo.
Sara me ofrece la revista y yo la miro y remiro. Y hago mis cuentas mentalmente. Y pienso que ninguna de las tres tiene la edad que confiesa. Pero me lo callo.
-Por aquí abajo cuando alguien se alaba decimos que ‘se echa flores’ cosa que tú, Sara, sueles hacer a menudo. ¿Esto es inmodestia… o sentido del humor?
-No, no. Yo tengo un humor ibérico. Un humor negro. Lo que pasa es que ya te hartan cuando dicen: “Sara Montiel es todo maquillaje”. Y luego cuando me ven sin maquillaje comentan: “¡Si es muy mona! ¡Qué joven es!”. Y, efectivamente, estoy mucho más joven sin maquillaje porque yo creo que la mujer en general está mucho más bonita al natural.
-¿Será la envidia? Ya sabes, eso de ‘ladran, luego cabalgamos’.
-Eso con venir a verme, sobra. Lo que está a la vista no se necesita candil como decían los viejos en mi pueblo…
-¿Vamos a hablar de los hombres, Sara?
-¡Ay… cómo me gustan!
-¿Qué son los hombres en la vida de Sara Montiel?
-¿En la vida mía? Pues los hombres son muy buenos, muy gentiles, tengo muchos amigos. En general estoy rodeada de gente muy buena, pero procuro que quienes no me caen muy bien por razones que surgen, apartarlos…


Luego hablamos del amor ya que para Sara es muy amplio. Dice que amor para ella es, también, el que siente por su perrita, ‘Cuchi’, de la que no se aparta ni un momento. La entrevisto unos minutos antes de salir a actuar al teatro del Parque de Atracciones Tívoli-Costa del Sol, donde ella ha sido protagonista de unos impresionantes llenazos durante cuatro días, tarde y noche. Y la miro y remiro a ver si trato de descubrir el secreto de su maquillaje. La verdad es que a mí me parece muy normal. Un maquillaje para salir a escena, como los demás, hecho con la maestría de una persona habituada a ello por su profesión. Lo cierto es que no se descubre nada al decir que tenga los años que tenga su belleza es innegable como sus kilos de más, a pesar de que…
-Hoy no he comido ni he cenado. Sólo el desayuno.
Si lo hace todos los días, no cabe duda que le sienta muy bien el desayuno.
Sara, Saríssima como se le ha dado en llamar últimamente. Nuestra súper estrella, a pesar de sus ‘39’ años, 59 kilos y sus cuplés, ya tiene programadas dos nuevas películas: ‘La pantera’ y ‘La impura’. A ella le gustaría trabajar con Marlon Brando porque según su propia confesión le encanta como actor y como hombre. Lo de dirigir cine es uno de sus proyectos porque ya hizo sus prácticas cuando estuvo casada con Anthony Mann. Y, además, para mayor sorpresa…
“Acabo de grabarle un L.P. a Vicente Parra que va a ser un bombazo”. Sí. Lo ha grabado ella con sus manitas. Las mismas que a pincel han pintado de blanco, en Mallorca, el piano de la Fornarina. Insólita Sara. Diva donde las haya que brinda su amistad “a quienes me caen bien”. Terriblemente romántica, porque es Piscis. Terriblemente popular.

Texto: M. T. CAMPOS
Fotos: C. BARRANCO


EL RECORTE CLXX
Sara Montiel entraba en los '70 luchando por su nulidad con José Vicente Ramírez Olalla, pero ilusionada con Pepe Tous; criticada por sus excesos cinematográficos pero aclamada por el público; con su recién estrenada 'Varietés', que la llevó hasta Estados Unidos donde triunfó ante un público plurilingüe. En definitiva entro en esta década siendo Sara, la gran Sara, la única....y aquello ponía a aquellas de los nervios... Regreseda de USA, la diva concedía esta entrevista a Pronto en su némero de 14 de Agosto de 1972. 



SARA MONTIEL
enemiga del juego

Penas y alegrías van juntas. Lo dice el refrán y lo confirma  la vida. Sara ha tenido nueva prueba de ello. Volvía de California feliz y reconfortada tras haber comprobado personalmente que su fama no ha decaído por allá. Como el coñac bueno, creció con la vejez. Las folklóricas de turno ya pueden empezar a espabilarse, porque el renovado triunfo de la Montiel les molestará de lo lindo. Digan lo que digan, ella sigue triunfando aquí y allá:
-Mi película de ‘Varietés’ –que en América titulan ‘Lágrimas negras’-, fue estrenada simultáneamente en seis locales. Fui madrina del ‘Día de la Hispanidad’ e izé por primera vez la bandera española en el Ayuntamiento de Los Ángeles. Iba para pasar una semana y estuve tres. Me llamaban de todas partes.



-¿Te gustaría rejuvenecerte montando tus reales en lo que fue ‘Meca del Cine’?
-No. Hollywood ya no es lo mismo que hace ocho años. Está muerto. Solamente se aguanta por la gente que visita Las Vegas. Aquello sí que es fabuloso… a partir de las ocho de la noche. El resto del día, da pena. Las Vegas empiezan y acaban en las dos calles principales donde están los grandes hoteles. En cinco días de estancia, vi diez ‘shows’. Íbamos al de tarde, con cena; salíamos a las diez, nos entreteníamos un rato por las salas de juego y enlazábamos con el espectáculo de medianoche. Solamente por ver estos ‘shows’, vale la pena ir a Las Vegas. En Europa todavía estamos en mantillas en lo que a musical se refiere. ¿Imaginas lo que es una gran ‘estrella’ respaldada por cuarenta músicos y un ‘ballet’ impresionante…? Lo más sorprendente, en apariencia, es que cena y espectáculo únicamente te cuestan ochocientas pesetas. ¿Cómo puede ser que por ese precio presencies la actuación de un Sinatra o una Minelli? Muy sencillo: los ‘shows’ son el cebo para que la gente juegue. Es algo impresionante, te lo aseguro.
-¿El viaje te ha servido de vacaciones?
-No, amor. Si no paraba… Un día me invitaron a visitar Disneylandia y rechacé la proposición porque tenía una cena con dos mil invitados. No podía pegarme seis horas de viaje y estar recuperada para las ocho de la tarde.
-¿Qué le ha llamado la atención en este viaje?
-La decadencia de la pornografía en América. Los cines ‘cochón’, que estaban abarrotados hace cinco años, aparecen desiertos. La pornografía llega ahora a los escenarios y ‘shows’ especiales. Pero el público no responde como antes. Está en plena decadencia. Y es lógico: se han pasado…



-¿Qué piensa del erotismo?
-¿Del erotismo? Todo, amor. Todo. ¡Ahhh, el erotismo!
-¿Y qué le parece el destape?
-Si hay un cuerpo y una justificación, ¿por qué no destaparse? El destape cinematográfico es lógico si lo exige la historia. Si yo estoy en la cama, no me van a presentar con un abrigo de visón, digo yo…
-¿Qué recuerdos se ha traído de este viaje?
-Tonterías. La Casa de España de Los Ángeles me regaló un abrigo de visón. Aparte de eso, compré tonterías: tela para vestidos, alfombras, calendarios eróticos y muchos, muchos ‘pósters’. Para cada amigo traje uno cuidadosamente escogido.
-¿Gastó mucho?
-Lo normal.


-¿Cuánto jugó?
-Pepe y yo solamente perdimos ochenta dólares. Pepe sesenta y seis. Yo, el resto: catorce dólares. Es mi tope.
-¿Nunca expone más?
-¿Para qué? Si gano, sigo jugando. Si pierdo, ya me parece suficiente con catorce dólares. El juego no me apasiona. No entiendo a las gentes que se pasan el día ante la ruleta o con las cartas en la mano. En mi casa de Palma jugamos, sí: pero a peseta la postura. Durante toda mi vida he tenido la costumbre de no arriesgar más que catorce dólares. ¿Por qué esa cifra? No lo sé. Me gusta apasionarme con cosas menos cerebrales.
Ella es todo corazón.

TEXTO: RUFO LASTRES
FOTOS: C. CID



LA FOTO CLXX


Poderosamente bella, Sara Montiel en 'Varietés' (o 'Lágrimas negras')