martes, 29 de julio de 2014

PROTAGONISTAS - 2 al 8 de Octubre de 1980 - España


El debut de
SARA MONTIEL
Esta señora es Doña Domingas
Después de tres años, Sara Montiel se ha presentado en el teatro La Latina de Madrid. En el estreno estuvieron todos. Pero “Protagonistas” fue más allá. Durante siete horas y media compartimos sus nervios, sus lamentaciones y hasta su mesa. Recogimos todos los comentarios, los gritos, los chismes. Hora a hora, minuto a minuto fuimos su sombra. Aquí se lo contamos. Con todo detalle y algo más.

 A las siete de la tarde ya estábamos en su casa. Nos abre la puerta la chacha de Vicente Parra, vecino de Sara en el ático de Plaza de España 11 en Madrid. En la casa reina un completo desbarajuste. La Montiel no hace caso a nadie, únicamente presta atención a sus rulos y al maquillaje. Pepe Tous se desespera: “Es extraño, después de tantos estrenos se sigue poniendo nerviosa. Y ése es un detalle de una gran profesional”. A los diez minutos bajamos en el ascensor y Sara pregunta por su “neceser”. En la calle, el portero de la finca la desea suerte. Sara lo agradece, pero no le mira. Frente al portal, y mientras espera el Dodge de Pepe Tous, Sara soporta como puede los comentarios de la gente: “Está más gorda”, “Va muy maquillada”, “Está muy buena”… , los hay para todos los gustos. A las siete y cuarto llegamos al teatro La Latina. Sara es un manojo de nervios. Se enreda con el cinturón de seguridad del coche, pero consigue salir. Lleva un traje blanco y sonríe a los porteros del teatro.
“Parece que hay tiempo de sobra, pero siempre falta”, nos dice mientras abre su camerino. Entramos con ella y la vemos sudar de nuevo. Pepe Tous pide agua para la vedette. En la pared, prendidos con alfileres hay muchos telegramas. En todos la desean suerte. Son los ánimos de amigos y familiares que no podrán asistir al estreno.
Más tarde se organiza una mesa en los pasillos. Sara no termina de cenar. “No puedo más”, dice. Chicho Gordillo, que está de comensal invitado, se apunta a las sobras. Pepe Tous le da al whisky, según él para matar los nervios.


7.00 HORAS. Sara termina de maquillarse en su casa. Con las manos temblando apenas acierta a cerrar el “neceser”. Aún faltan cuatro horas.


7.15 HORAS. Sara abandona su casa con la mirada perdida. No hace caso a nadie. Pepe Tous ha tomado el “neceser” para aliviarla del peso. Ella no se ha dado cuenta y lo pide a voces. Los nervios empiezan a traicionarla.


7.30 HORAS. La Montiel llega al teatro. Faltan tres horas y media para enfrentarse al público. Pero Sara ya está allí. Quiere chequear por última vez el sonido y las luces. Después se encierra en el camerino. “No, aún no me voy a vestir; pasa simplemente que quiero estar sola”, nos dice. Nosotros respetamos su deseo y esperamos. A las nueve y media pide la cena. Se organiza una mesa en los pasillos. Sara se conforma con un escalope a la vienesa.


10.00 HORAS. Sara vuelve al camerino. Intentamos pasar. La Montiel nos cierra la puerta con delicadeza. “No te preocupes, no descubriremos nada que no haya descubierto ‘Interviú’.” “Ya lo sé –nos dice- , pero mis ‘domingas’ es algo que me pertenece a mí y un poco, muy poco, a Pepe. Admirarlas en vivo queda para nosotros”. A las diez nos abre la puerta. Las “domingas” están prisioneras en un vestido blanco de lentejuelas.


10.40 HORAS. Quedan cinco minutos para su presentación en Madrid. Ya han tocado la puerta del camerino avisándola. Entra Chicho Gordillo. Trata de dar ánimos a la estrella. Sara ni le escucha. Da un último toque a sus pechos. Se ajusta la faja y se enrosca entre las plumas. Vuela como sonámbula hacia los bastidores. Allí junta las manos y reza, el telón se ha levantado. Chicho Gordillo presenta a la estrella: “Ante ustedes, Doña Sara Montiel”.

A las diez la dejamos en el camerino y nos vamos a la puerta de entrada al teatro. Es un espectáculo absolutamente camp. Gays y carrozas se empujan para coger sitio en el hall y desde allí contemplar mejor a los famosos. Los hay subidos en los ceniceros, gays en las escaleras, mujeres cincuentonas apretujando y avasallando. En la lucha ganan los carrozas. Es la añoranza sobre la postura.
A las diez y cuarto empiezan a llegar los famosos. Vicente Parra, arrastrando su palmito para animar a su vecina. Paco Umbral, con los ojos muy abiertos recogiendo carnaza para llenar su spleen. Lina Morgan para ver que no la rompan el teatro de sus amores. Norma Duval, paseando su cuerpazo. María José Cantudo con un nuevo acompañante. Vizcaíno Casas, recibiendo abrazos a diestro y siniestro de sus incondicionales. Forges, pasando del rollo y apoyado en la pared mientras toma notas para su “Mariano”. Marujita Díaz, con las ojeras ocultas detrás de un par de kilos de rimmel…
A las once menos veinte volvemos con Sara. En el camerino hace gorgoritos. Está sola. Sale y corre a concentrarse en un rincón de los bastidores. Suena la orquesta. Cierra los ojos mientras Chicho Gordillo la presenta. El público aplaude. Sara respira profundamente y aparece en escena. Lentamente se acerca al micrófono. Saluda y canta: Toda una vida… Los gays se estremecen, se abrazan entre ellos y la piropean: “Sara, ¡guapa!”.
El teatro está lleno. El cincuenta por ciento del patio de butacas son invitados. El resto ha pagado religiosamente. Pepe Tous nos lo confirma mientras va de un lado hacia otro nervioso. Mira por un resquicio de las cortinas y apura el cuarto whisky.



11.10 HORAS. En el escenario, doña Sara es ya una mujer aplomada. Anda despacio. Contonea sus caderas. Sonríe y da las gracias al público. Los gays se destrozan las manos aplaudiendo. Los carrozas la piropean. Sara tiene a su público en el bolsillo. Hasta sube al gallinero para cantarles.


11.30 HORAS. Los nervios atenazan a toda la “troupe” Montiel. Pepe Tous los manifiesta abiertamente. Pegado a las cortinas, y con discreción, sigue la actuación.

12.00 HORAS. La niña no se podía perder el estreno. Thais también estuvo allí. Menos nerviosa que su madre, pero muy juguetona. Y como la chacha no era suficiente, Pepe Tous cumplió como un padrazo sentándola en sus rodillas. El panorama era enternecedor. Merecía una foto. ¡Click!

Los fotógrafos pululan por el pasillo central. Alguien se queja. El comisario jefe de espectáculos, otro “fan” más, pide a los organizadores que les retiren. Hay murmullos de inconformidad. Después de un tira y afloja, algunos se rinden. Paco Laínez, nuestro fotógrafo, no. Sigue en la brecha. Aguanta broncas, pero hace fotos.
Bonet de San Pedro canta “Mirando al mar”, Jorge Sepúlveda deja caer “Santander” y Lorenzo González “Cabaretera”. El público aplaude a los peones de brega de la Montiel. En el camerino, y mientras se cambia de ropa, Sara pregunta cómo va todo. Le dicen que bien y se tranquiliza.
A la una y cuarto de la madrugada, la Montiel despide el show con “La Violetera”. Han sido quince canciones. Ni una más, ni una menos.
Después, el camerino se convierte en un trasiego constante de “fans”. Todos quieren una fotografía firmada y dedicada. Unos gays llegan a arañarse por una foto.
A las dos salen Sara Montiel y Pepe Tous. Las calles están vacías. Todo ha pasado. La Montiel ya no suda, ni chilla, ni está nerviosa.



1.15 HORAS. Sara Montiel despide el show con su “Violetera”. Para algunos el espectáculo ha sido pobre; para otros, ha sido una demostración de profesionalidad. En cualquier caso, el camerino se llena de fans que intentan recoger un autógrafo de la diva. Sara les atiende, no le queda otro remedio.


2.30 HORAS. Sin saber cómo, ni por qué, Mia Patterson se ha sumado a la celebración. La Evita de “reserva” aprovecha cualquier “click” para posar junto a Sara. Pepe Tous, cansado y con sueño, contempla la escena. “Mañana será otro día duro”. La Montiel se pierde en comentarios como éste: “En el fondo no es más que otro estreno”. ¡Jo!

La diva aparece otras tres veces en este número de la revista. Se adjunta lo referido a ella y la foto. 

DETRÁS DE LA ESCENA
Carlos Hernán y Paco Laínez saben más de Sara Montiel que el mismísimo Pepe Tous y es que para eso la estuvieron siguiendo minuto a minuto el día de su debut en Madrid. Sólo la abandonaron cuando a Sarita se le caían las pestañas postizas de sueño.


Sarita se va al teatro. 

ESTRENO, RUIDO Y PROTAGONISTAS


Sara Montiel estuvo silenciosa y tímida durante el estreno de "Doña Rosita, la soltera". Pero siempre al lado de Nuria. 

URGENTE Y CONFIDENCIAL
Saritísima


Sarita Montiel celebró su debut en Madrid tomándose unas copas en la discoteca Bocaccio acompañada por un grupo de amigos. Llevada por la euforia del debut o por el número de copas, no se sabe con seguridad, se dedicó a armar pequeños escandaletes por todos los rincones de la discoteca. Pepe Tous hacía oídos sordos a los grititos de su mujer y sólo se levantó para cogerla del brazo y llevársela a casa. Eufórica.


EL RECORTE CLXXIV
Sara, casada y madre, retoma su actividad profesional presentándose en los teatros más importantes del país. La pequeña Thais inicia su carrera, también, en los escenarios. Esto le traerá más de un dolor de cabeza a la diva, pero siempre defenderá la honorabilidad de su hija y de sus actuaciones. Aquí, una entrevista que la actriz concedió a la revista Garbo en su número de 31 de Enero de 1983. 


En el camerino del teatro ha instalado su segundo hogar
SARA MONTIEL
educa a su hija para la fama
Sara Montiel fue entrevistada el otro día en una emisora de radio de la Ciudad Condal y acabó peleándose con el locutor. Cuando le tocan la vena sensible, esta mujer se convierte en una peligrosa guerrera de armas tomar. Los oyentes tuvimos ocasión de comprobarlo al escucharla por la radio. Para conocer la otra parte de su personalidad, un equipo de GARBO visitó a Sara en el camerino de su propio teatro y allí nos la encontramos, en plan madraza, con su hija Thais. 

Sara Montiel no se separa nunca de su hija Thais. Incluso ha llegado a instalarle un camerino en el mismo teatro donde actúa ella. 

Entre decorados y tramoyas, vestidos de lentejuelas y plumas de marabú, corretea una niña morena de grandes ojos oscuros. Es Thais Tous García, hija de Pepe Tous y Sara Montiel.
Dos funciones diarias, tarde y noche. Son casi ocho horas ininterrumpidas de teatro, en las cuales no quiere prescindir Sara para estar al lado de su hija. Y para que ello sea posible, Thais ha instalado en el teatro su segundo hogar.

Tiene su propio camerino
Thais se encuentra en el teatro como en su propia casa. Dispone de un camerino para ella sola, justo al lado del de su madre. Los juguetes se amontonan en él, vigilados por “Kuki” el perro, que la acompaña a donde quiera que va.
La vitalidad de esta niña de tres años y medio no la deja parar un solo instante. Desde los camerinos del resto de la compañía hasta el palco proscenio donde ve la función o aporreando entre número y número la puerta del camerino de su madre, Thais lo recorre todo.

Quiero ver a Paco con los globos
Cuando reclamamos la atención de Thais para tomarle unas fotos, protesta. Hemos escogido un mal momento. En el escenario, Paco Morán empieza un número cómico, en el cual los globos de colores juegan un papel importante, y la pequeña no quiere perdérselo.
Por fin, podemos convencerla para las fotos, a las que se une su madre, que ya está vestida para su próxima actuación.


Sari, una joven catalana de 17 años, se encarga de cuidar y hacer compañía a la pequeña Thais. 

Cena en el teatro con sus padres
Le preguntamos a Sara por la presencia de su hija en el teatro.
Sara.-Quiero que esté a mi lado el más tiempo posible, y a ella también le gusta.
Garbo.-Pero, ¿no crees que puede perjudicarle, estar tantas horas aquí?
S.-No, en absoluto, además a su edad se asimilan las cosas más deprisa, y situaciones que para otras personas que no están acostumbradas, serían extrañas, como puede ser la vida de un artista; para ella es algo natural.
G.-¿Hacéis vida familiar en el teatro?
S.-Lo intentamos al máximo. Llegamos aquí sobre las cinco de la tarde, y mientras yo me visto, ella corretea arriba y debajo de la casa sin parar o me acompaña en el camerino. Entre función y función cenamos los tres juntos, aquí mismo en el teatro.
G.-¿Tengo entendido que Thais sale contigo al escenario?
S.-Sí, al final de cada función la niña saluda a los espectadores y pide un aplauso para toda la compañía, incluida su madre. Es un momento muy gracioso.

Le gustan los Mosqueperros
Thais ha llegado más tarde que de costumbre al teatro. Cuando aparece comprendemos la tardanza. Es sábado y dan por la “tele” su programa favorito: “D’Artacan y los tres Mosqueperros”.
Thais.-Es lo que más me gusta. Nos  comenta.
G.-¿Más que lo que hace tu madre aquí, en el teatro?
T.-No, más que eso no, porque mi mamá lo hace muy bien.
G.-¿Tú serás artista?
T.-Sí. La respuesta es contundente y rotunda.
G.-¿Sabes que vas a tener un hermanito?
T.-Sí, y yo lo cuidaré y le enseñaré a jugar. ¿Ves? Ya tengo juguetes para él. –Y nos enseña su arsenal de muñecas y juegos. –Además –continua- dormirá conmigo.

A Mallorca a ver a sus perros
Los lunes es el día de descanso de la compañía, y precisamente éste, Sara y Pepe acompañan a la pequeña a Mallorca.
G.-¿A qué se debe este viaje?
S.-Thais no cesa de repetir que quiere ver a sus perros y vamos a complacerla. Será un viaje relámpago pues el martes por la tarde hay función, aunque ella se quedará unos días con sus abuelos, pues es una niña muy propensa a los constipados y aquél clima le va bien.


En el teatro, Thais, siempre encuentra una ocasión para distraerse y jugar mientras Sara trabaja. 

Siempre vigilada
La señora Bárbara lleva muchos años al lado de la familia primero con Sara y ahora junto a la pequeña Thais.
Es una señora muy mayor y está enferma de las piernas, pero aún sigue atenta los pasos de la niña, poniendo más ilusión y cariño que facultades para ello, quizá recordando cuando se ocupaba de Sara. Pero, a pesar de ello, le es imposible seguir a todas partes a la tremenda Thais, por lo que el matrimonio Tous cuenta también con Sari, una joven catalana de 17 años, la cual más que una vigilante, es una compañera de juegos que va con ella a todas partes y, sobre todo, cuida de que no se haga daño alguno, detalle éste que preocupa en demasía a Sara Montiel.
En definitiva, Thais Tous García ha hecho del teatro Victoria de Barcelona su feudo de juegos y diversión, a la vez que alegra a su madre estando a su lado o como dice la propia Sara Montiel: “Me siento más segura en el escenario sabiendo que mi hija está aquí”.


Texto y fotos: Isidre Cunill



LA FOTO CLXXIV


La diva en un reportaje de José María Castellví. A punto de casarse y ser, por fin, madre. 

lunes, 21 de julio de 2014

SEMANA - 11 de Agosto de 1979 - España


Sorpresa en Mallorca tras la boda civil de
SARA MONTIEL
Y PEPE TOUS
El obispado no permitió que se bautizara a la pequeña Thais “por razones publicitarias”
El bautizo se había celebrado ya, cinco días antes, en Barcelona.

Cinco días antes de su boda, Sara y Pepe bautizaron a su hija Thais en Barcelona, en la parroquia de San Juan de la Cruz. La niña recibió las aguas bautismales de manos del padre Ángel Escanilla, y fueron los padrinos los señores Hernández, cónsules de España en Paraná (Brasil).

A las seis de la tarde del día 31 de Julio, tal y como se tenía previsto, dio comienzo la que se ha llamado boda del año.
En la puerta del juzgado de Palma de Mallorca se congregaron alrededor de quinientas personas, que luego abarrotaron el patio con el único fin de poder ver de cerca a Sara Montiel y Pepe Tous en su último día de solteros. Sara llegó ante el juez vestida con un traje de gasa transparente, bordado de flores blancas, y lucía un collar de esmeraldas y brillantes, así como una pulsera y tres anillos del mismo ajuar que el collar.
Los aplausos brotaron del público congregado en el patio del juzgado.
En la sala donde se celebró la ceremonia no cabía una sola persona más. Medio centenar de periodistas acosaban constantemente a la pareja, llegando un momento en que el juez sufrió los apretujones del público y prensa.


Sara y Pepe posaron así de cariñosos, una vez que fueron declarados marido y mujer. 


Después de terminado el ritual y de haber firmado el nuevo matrimonio ante el juez, Pepe y Sara llamaron la atención de los asistentes leyendo, cara al público, lo que después sería el bombazo de la boda. Como se sabe, se tenía previsto que, al salir del juzgado, se llevara a cabo el bautizo de Thais, en la iglesia de Génova. No fue así. La niña había sido bautizada el día 26 pasado, en Barcelona, en la iglesia de San Juan de la Cruz. El motivo lo explicarían Pepe y Sara ante la cara de asombro de los presentes.
Al pedir los permisos eclesiásticos para llevar a cabo el bautizo de la pequeña Thais en el obispado de Mallorca, éstos les fueron negados al nuevo matrimonio, ya que, según palabras del obispo mallorquín, la niña estaba siendo utilizada publicitariamente por Sara y lo que, según parece más grave en esta negativa, los padres, en este caso Sara, no estaba casada canónicamente, lo que, según el obispado mallorquín, fue suficiente para negar el permiso de bautizo de la pequeña Thais. Todo esto lo contaba Pepe Tous al pie de la mesa donde acababa de firmar, junto con Sara, la hoja en la cual rezaba que a partir de ese momento eran marido y mujer. Por ese mismo motivo se vieron obligados a solicitar el permiso en Barcelona, donde les fue aceptado, y bautizaron a Thais antes de lo previsto. Ni que decir tiene que mientras leía Pepe la nota, a Sara la estuvieron a punto de saltar las lágrimas. Según palabras textuales de ella: “Ha sido un golpe muy fuerte, tanto para Pepe como para mí”.


En la fotografía, Pepe Tous le pone la alianza a Sara. Poco después se trasladaron a la iglesia de Génova, en donde la pareja ofreció su hija Thais a la Virgen. 


En la fotografía, Pepe y Sara, ya convertidos en marido y mujer, firman en el libro del Registro Civil. 


Tras la ceremonia, la pareja, con su hija Thais, dio un paseo en calesa por las calles de Palma de Mallorca. 

A pesar de ello, después de salir del juzgado, el nuevo matrimonio se dirigió a la iglesia de Génova, lugar donde se tenía previsto el bautizo de Thais. Delante del altar, Sara y Pepe se arrodillaron con la niña en brazos, donde rezaron ante la imagen de la Virgen.
Poco después se dirigieron al hotel Valparaíso, donde estaba preparado el banquete nupcial ante la asistencia de doscientos invitados.
La tarta nupcial, con un peso de setenta kilos y un precio de cien mil pesetas, fue troceada por el que a partir de ahora será el nuevo matrimonio Tous-Abad.
Las últimas palabras de Sara fueron: “He sido muy feliz; mañana volvería a repetirlo”.



El matrimonio Tous, en la iglesia de Génova, en donde habían pensado bautizar a Thais. Ante la prohibición del obispado, la pareja optó por bautizar a la niña en Barcelona, aunque sí la ofrecieron a la Virgen en la mencionada iglesia mallorquina. 


Nada menos que cien mil pesetas costó la tarta nupcial de Pepe Tous y Sara Montiel. 

J. C. VICENTE
Reportaje gráfico de nuestro enviado especial SANTIAGO ALVAREZ


EL RECORTE CLXXIII
Con Pepe Tous y la pequeña Thais, Sara Montiel consiguió la estabilidad personal que tanto añoraba. Fueron 10 años de convivencia y 13 de casados. Se consolidaron como una de las parejas modélicas del 'artisteo'. En 1981, la revista Lecturas publicaba esta reflexión de la pareja en el segundo aniversario de su boda. 


SARA MONTIEL
Y PEPE TOUS,
SEGUNDO ANIVERSARIO DE BODA
Tras convivir diez años, la pareja contrajo matrimonio el 31 de julio de 1979 en el Palacio de Justicia, de Palma de Mallorca


Sara Montiel habla claro:
-He dado con eso que toda mujer sueña: un marido ideal. Ahora que hay tantas parejas a la cola del divorcio, da vergüenza pregonar algo así, ¿verdad? Sin embargo, no quiero ocultarlo: con Pepe soy muy feliz.
-Aún es pronto, ¿no?, cumplís ahora los dos años de matrimonio…
-¿Y los diez que hemos convivido sin casarnos? Pepe y yo nadamos contra corriente. Antes, la moda –en parejas- era ir al altar, ¿no? Entonces nosotros aguantamos juntos, pero solteros. Ahora, la moda es irse a vivir sin más, nada de bodas, y aquí estamos Pepe y yo, casaditos y muy padrazos.
-Pepe Tous asiente. Él siempre se ha volcado en elogios de Antonia, que así llama a su mujer.
-Y en mi camino no vale el dicho de que: “Mejor esperar siete años seguidos para comenzar a hacer elogios de su esposa”. Antonia y yo hemos superado con creces ese tiempo.
-Pepe, ¿te enamoraste de Sara Montiel por “guapa”?
-Tal vez el físico influye en un primer momento, pero a la larga cuenta más el carácter, la personalidad, la manera de ser. Viene a cuento otro dicho: “No la belleza, sino la virtud hace feliz a un matrimonio”.


Pepe Tous y Sara Montiel con su hija, Thais, que tiene ahora dos años. La familia reside en Mallorca, aunque Sara viaja muy a menudo para cumplir sus compromisos profesionales. 

Sara Montiel, al volver de América, se instaló en su casa de Palma, en donde el verano es una delicia.
-No es que disfrute de largas vacaciones, ¡qué va!, cumplo con los contratos de siempre. Pero siempre vuelvo a casa, siempre estoy al lado de mi niña, Thais.
Sara Montiel juega con la pequeña.
-¿No es una muñeca? Además, listísima. Con sus dos años, este verano disfruta en el jardín, en la piscina… Le fascina el baño.


La familia Tous-Abad fotografiada en el jardín de su casa mallorquina. Thais nació en Paraná (Brasil) el 3 de marzo de 1979 y fue adoptada por Sara Montiel y Pepe Tous en mayo de ese mismo año. "Thais lo es todo para nosotros", afirma Sara Montiel. 

-Siempre lleváis a la niña con vosotros…
-¡Ah, sí! Thais viaja con sus papás cuando nos vamos a América. No nos apartamos de nuestra hija. No la dejamos ni a sol ni a sombra. Es más, si en algún momento, al irnos lejos, no pudiera acompañarnos Thais, tanto Pepe como yo no dudaríamos en rescindir los contratos.
-¿Tanto significa Thais en vuestras vidas?
-Thais lo es todo.
La chiquilla cumplió dos años el 3 de marzo. Cuando hace un par de veranos Sara Montiel y Pepe Tous decidieron casarse ante el juez de Mallorca, a la vez celebraron el bautizo de Thais Tous Abad en la iglesia de Génova, de Palma.
Tras el verano, Sara volverá al teatro. Pepe Tous anda metido de lleno en la preparación del nuevo espectáculo:
-“Saritísima súper show” será el título. Y contamos con el “Ballet Zoom”, con Bob Niko… También queremos traer una orquesta de violinistas rusos. Todavía no puedo confiar si volverán a cantar con Sara, Bonet de San Pedro y Jorge Sepúlveda, hay gente que los reclama. Otoño en Madrid y Navidad en Barcelona, ése es el plan.



Sara está preparando su nuevo espectáculo que se llamará "Saritísima súper show" y que estrenará el próximo otoño en Madrid. En la fotografía la vemos otra vez con su hija, Thais. 

-¿Y Thais saldrá también a escena de vez en cuando? –le pregunto a Sara.
-Es muy artista. La verdad es que cuando la niña sube al escenario, me roba el espectáculo. Se lleva la ovación mayor. Thais es muy popular. Como la gente sabe que yo adoro a mi hija, que la niña es mi vida, en todas partes la reclaman, quieren verla…

JAVIER DE MONTINI
Fotos: MONCAUJUSSA


LA FOTO CLXXIII


La diva, a finales de los '70, en pleno apogeo de su belleza y vida personal. 

lunes, 14 de julio de 2014

DIEZ MINUTOS - 3 de Julio de 1976 - España


así pasa sus vacaciones
SARA MONTIEL

Sara tiene entre manos un proyecto cinematográfico de mucha envergadura, que la pondría frente a frente con Amparo Muñoz. 

Con sus 52 kilos de peso actuales, y esa linda cara que mamá Naturaleza le donó al venir al mundo en Campo de Criptana, María Antonia Abad Fernández, alias “Saritísima”, veranea en ese Mallorca de sus pecados –y de sus gozadas-, que desde hace tiempo tomó como residencia habitual. “Miss” Montiel, que había decidido como la “progre” más “progre” de todas las “progres”, estrenar “Ciento y la madre patria”, con dirección de Marsillach y libretos de Cela, Forges, Umbral, Moix, Chumy, etc., parece haberse arrepentido del proyecto (¿o solamente es un aplazamiento?) para estrenar temporada entrante en un teatro madrileño una obra “cachonda” de Juan José Millán. Sin embargo, lo que aún no saben sus “fans”, ¡y prepárense con la noticia!, es que Sara Montiel está en conversaciones con Lotus Films para ver la posibilidad de interpretar en cine “La playa vacía”, junto al galán mexicano Jorge Rivero, con dirección de Eloy de la Iglesia, y –quizá, quizá- con Amparo Muñoz como oponente femenina. Todo un reto de Sara, frente a frente con nuestra “Miss Universo”, y en un papel decididamente dramático, de “desmelene”, sin cantar, y donde el físico de la universal manchega pasará a segundo término para que su interpretación de actriz-actriz sea más veraz.


A la pata coja y aguantando el tipo, Saritísima vuelve a ser más "ísima" que nunca. 


El escote de la Montiel, junto con el de la Jurado, las "delanteras" más comentadas. 

-¿Qué haces, Sara, durante este principio del verano?
-Pues entre gala y gala me paso todo el tiempo en Mallorca, tomando el sol en casa o en la playa, bañándome en la piscina en compañía de mis amigos, y saliendo al mar en un barquito para bucear totalmente desnuda. También suelo pasear por los pinares que rodean la casa donde vivo, acompañada de mis perros, y de vez en cuando cuido las plantas del jardín. El resto del tiempo lo dedico a leer, escuchar música, poner al día mi correspondencia y salir por la noche a bailar en pandilla.
-¿Llevas algún tratamiento de belleza especial?
-Sólo uso desde siempre crema Nivea, y creo que por esto la casa de dicha crema debería regalarme un paquetito de acciones o enviarme lotes de vez en cuando. De verdad que eso es lo único que uso.
-¿Y sobre alimentación?
-Cosas sanas y que no engorden mucho: frutas, ensaladas, carne a la plancha sin sal, huevos duros, etc. ¡Ah!, y el menos alcohol posible. Esto y el dormir pocas horas son los mayores enemigos de la belleza femenina.


Al aire libre, y con Mallorca al fondo, Sara Montiel hace gimnasia. 


La barandilla que bordea la piscina le sirve a Sara de barra para sus entrenamientos de "ballet".


Gesto lánguido y vestido ibicenco, para esa pose junto a la piscina. 

-Tú siempre eres una mujer de sorpresas y “booms”. ¿Algún secreto que confesar en este momento?
-Muchos, que se resumen en uno sólo: lo que voy a contar en mi libro de memorias que ya he empezado a escribir hace tiempo.
-¿Y de tu anulación, ¿qué?
-¡A ver si me llega de una dichosa vez!
-¿Te casarás con Pepe Tous si llegas a conseguirla?
-No, pero estaremos juntos libremente hasta que la muerte nos separe, amándonos sin ataduras de ningún tipo. Esto, al menos, es lo que pensamos hoy por hoy.


En su floreado jardín, estampa bucólica y veraniega de la diva.


Romántica y bella, la actriz ha elegido Palma para vivir. 

-¿Si tuvieras que definirte con una palabra, cómo lo harías?
-Diciéndote que siempre he sido una mujer fenomenal, por dentro y por fuera, y que sigo siendo amante de la paz, el bienestar social y la democracia.
-¿Cómo llamas a Pepe en la intimidad?
-¡Amooorrr!


Con vaqueros y chaleco, he aquí las proporciones actuales de los 52 kilos de Sara Montiel. 


El gesto fiero, y al aire el muslo bello, "miss" Montiel en plenitud de belleza. "Siempre he sido una mujer fenomenal".


Para su belleza, Sara reprueba el abuso del alcohol y el trasnoche. 


Vean cómo se ha quedado de delgada la estrella, tras su último régimen adelgazante, ¡que sí, que es verdad!

Texto: TRIALASOS
Fotos: TRIALASOS Y CASTELLVI


EL RECORTE CLXXII
Palma de Mallorca se convirtió en el escenario de la vida personal de Sara Montiel desde que comenzaran los '70. La isla fue testigo de sus pensamientos, proyectos, ilusiones.... y su gran amor: Pepe Tous. En 1972, la diva ocultaba su nombre todavía, pero estaba claro que algo muy fuerte la retenía allí. Lecturas, en su número de 29 de Septiembre de aquel año, recogía esta entrevista. 


SARA MONTIEL:
“Nunca he pensado adoptar un niño, porque lo tendré yo”
La famosa estrella cantante acaba de pasar unas breves vacaciones en Mallorca, donde se asegura va a construirse una casa junto al mar, y allí se instalará cuando abandone definitivamente su carrera artística. 

A Sara Montiel le encanta la tranquila vida de Mallorca. Siempre que sus compromisos profesionales se lo permiten, pasa breves temporadas en la Isla de la Calma. 

Después de unas triunfales actuaciones en Madrid y Barcelona, Sara Montiel se trasladó a Palma de Mallorca para disfrutar de unos días de merecido descanso. Decidí hacerle una breve visita en la isla, no sólo por convivir con la estrella algunas de sus horas libres, sino también con la esperanza de descubrir el emplazamiento, hasta ahora secreto, de la casa que se asegura está a punto de construirse cerca de Palma.
La desperté por la mañana porque ella estaba durmiendo todavía cuando llegué.
Está profundamente dormida, con la “Chuchi” a su lado, que me gruñe en un principio, creyendo que voy a fastidiar a su dueña. Pronto se calma cuando Sara se despierta. Está medio adormilada aún. Distingo, en la penumbra un libro sobre la mesilla de noche. Como siempre. Porque Sara Montiel siente una gran afición por la lectura, sobre todo, por las biografías de grandes personajes.
Pide un desayuno frugal: huevos pasados por agua y café.


En la hermosa finca de Palma, en que se ha alojado para sus breves vacaciones, Sara se distrae jugando con unos pájaros exóticos. 


Sara, con su inseparable perrita "Chuchi". La preciosa caniche enana se rompió, recientemente, una pata al quedar atrapada en un ascensor. 

-Me voy al Brasil, invitada por el Gobierno. Recorreré Mato Grosso, Río y Sao Paulo. En cada uno de estos lugares me quieren rendir un homenaje, pues aunque se trate de distintos Estados, son regidos por un mismo presidente. Ahora me quieren otorgar una medalla, como la artista extranjera más popular en Brasil. Ya anteriormente en Rusia, me dieron la Medalla de Lenin, por el mismo motivo: por ser la artista extranjera más popular del pueblo.
-¿Tanto éxito no empacha, Sara?
-No, porque el artista lo que quiere es seguir haciendo más, y eso no produce empacho, sino una gran satisfacción interior e indudablemente, algo muy agradecido y agradable.
-¿Te asusta pensar que llegará un día en que por ley natural de vida no cantes o actúes?
-No me asusta nada. La actriz o la cantante –hombre o mujer, indistintamente- cantando resiste mucho. Todos, si no nos morimos antes, llegaremos a ser viejos, pero viejos de piel, no de espíritu. Hay que envejecer con dignidad, con un alto sentido de la vida y del humor. La voz es quizá (llevando mucho cuidado, por supuesto) lo que te dura más. Naturalmente, siempre existe el caso de un tenor o una cantante famosa de ópera que va perdiendo más facultades, pero cantando como solemos hacerlo los cantantes actuales, puedes salir al escenario hasta los cincuenta y cinco o sesenta años. Fíjate, si no, en el caso Sinatra, y tantos otros.


No es de extrañar que Sara elija Palma para sus descansos. Cada vez que pasa unos días en Mallorca parece transformada, lo que hace pensar que el aire, el sol y la calma le sientan de maravilla. Aseguran que hay también algo más; quizás un amor. 


Cuando se retira definitivamente de los platós, Sara piensa pasar largas temporadas en la isla, e incluso se asegura que trasladará su residencia allí. Se sabe que la estrella ha comprado unos terrenos junto al mar. 


Terminados sus compromisos veraniegos y su breve descanso, Sara Montiel interpretará una nueva película, cuyo título es "La pantera". Se asegura que la famosa cantante y actriz ha ganado casi un millón y medio de pesetas en cada uno de sus recitales multitudinarios celebrados hace poco en Madrid y Barcelona. 

Yo sé bien de la alergia que Sara sufría cuando se encontraba en algún lugar cercano al mar y, ahora me encuentro frente a ella, precisamente en Palma. ¿Se le curó esa alergia que siempre atacaba a sus ojos? Le muestro mi extrañeza, pero Sara, escurridiza cuando quiere, evade la respuesta así:
-Sí, me producía alergia el mar, pero se me ha curado con un remedio maravilloso.
(Que lo guarda para sí.)
-La película “La pantera”, ¿para cuándo?
-Tan pronto termine las galas.
-¿Cuántos amores habrá en tu vida, en ese film?
-En “La pantera” tendré tres amores.
-Por cierto…, y ya que hablamos del amor, ¿cómo va el tuyo?
-Viento en popa.
Discreta. Política, Sara.
-Su nombre…
-Estoy enamorada de un hombre. Soy la mujer de un hombre.
Lo dice altiva, como hembra y como mujer enamorada. Entonces, amí se me ocurre preguntarle:


Sara, en los jardines de la maravillosa mansión que ha ocupado durante sus breves vacaciones mallorquinas. 


Sara, con su gran personalidad, en el salón de la vivienda, decorado con exquisito gusto. 


Otra vista del elegante salón, con una acogedora chimenea. Sara no olvida sus quehaceres profesionales y mantiene contacto telefónico con el mundo del espectáculo. 

-¿Tú crees que el amor no se acaba, que es eterno?
-No; el amor no es eterno. Nada es eterno, sólo el cariño y el amor de las madres y de los hijos, porque es un amor desinteresado, un amor en el que uno no espera nada del otro. Naturalmente, hablo de las madres y de los hijos buenos.
Ella lo ha dicho: “No es eterno el amor”. No es eterno, pero puede prolongarse y vivir durante mucho tiempo. Quizá –tal vez- Sara Montiel esté en el secreto.
-¿Qué consejo darías tú a las mujeres para conservar el amor?
-Depende del hombre que sea, porque como sabes, hay hombres de distintas formas de ser y tienen también distintas debilidades o defectos, y es la mujer la que tiene que saber encontrar su punto flaco. Entonces, es la mujer la que tiene que buscar, digamos, las vueltecitas para retenerle. Puedes retenerle a fuerza de cariño y, al mismo tiempo, demostrarle una cierta frialdad. O sea, una de cal y otra de arena. Es muy difícil equilibrar eso, pero lo puedes conseguir siempre y cuando exista amor entre los dos.
-Hasta ahora no has llegado a la culminación de tu vida como mujer: ser madre. ¿Ha pasado por tu mente, en algún momento, el adoptar un niño?
-No he pensado en adoptar a un niño porque lo tendré yo.
Su respuesta ha sido tan rotunda que no dudo que un día, Sara tendrá ese hijo. Buscar en este mundo la fuente del amor es como si el actor tratase de encontrar en el escenario la fuente de la luz que lo ilumina.
Terminó su desayuno, sin que la “Cuchi” se apartase de su lado ni un momento. Sara se dispone a darse un baño y a proceder a un ligerísimo maquillaje. Cuando está en alguna ciudad en la que el agua es muy calcárea, usa para su cutis, única y exclusivamente agua destilada. Como los cosméticos para ojos le producían alergia, Sara adoptó hace ya tiempo para el maquillaje de los mismos, el carbón vegetal que se vende en farmacia. Creo que es una de las artistas españolas que usa productos más baratos para su cuidado personal. Sara me cuenta que tuvo que prescindir durante bastantes días de tomar el sol porque, al mirarse en el espejo, se vio tan morena “que sólo se veían ojos y dientes”.
Sara es una enamorada del mar, pese a la alergia que le “producía” y que ahora, ya no le “produce”.


María Antonia Abad Fernández, hoy famosa como Sara Montiel, en otro acogedor saloncito de la maravillosa mansión mallorquina. 

-¿Cuándo viste por vez primera el mar?
-Cuando viajaba por España. Yo tendría entonces ocho o diez años. Estábamos en Orihuela y allí vi por vez primera el mar y ese trozo de playa por donde pasé y vi por primera vez el mar, no lo he olvidado nunca más. Recuerdo que íbamos en tren; al entrar en Alicante, la vía está pegando a la playa, pero viene un recodo en el que no ves el mar ni a la izquierda ni a la derecha. Yo recuerdo que miraba, enfurecida por los dos costados, cuando en realidad, el mar tenía que estar por uno sólo. Nunca he olvidado esa primera vez.


Sara posa con auténtico arte, en un precioso rincón de la casa que tuvo a su disposición durante unos días. 

No es extraño, por ello, que Sara haya elegido Palma de Mallorca, para residir en sus temporadas de descanso e incluso –así lo aseguran muchos de sus amigos- para retirarse cuando decida abandonar definitivamente la escena. Al parecer, el punto está ya elegido, pero faltan unos pocos detalles para que pueda ser hecho público. Creo en la promesa de Sara, cuando me dice: “No tardaréis en saberlo”, y confío en que muy pronto el secreto dejará de serlo.

MAITE MAINE


LA FOTO CLXXII


Otra imagen de la estrella en los '70.