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viernes, 31 de mayo de 2024

O CRUZEIRO INTERNACIONAL - 1 de noviembre de 1960 - Brasil


SARITA

AHORA UNA MUÑECA

Texto de HORACIO A. FRASCA

Fotos de EDUARDO COLOMBO Y HORACIO A. FRASCA




Sarita, incansable, viaja constantemente repartiendo sonrisas y violetas. En Buenos Aires posó, ora con gesto triste, ora sonriendo, ante el escultor Santiago José Chierico, quien tuvo a su cargo la tarea de modelar el bello rostro de Sarita, para hacer, de ese molde, un inmenso ramillete de muñecas "Violeteras". 


SARITA Montiel llegó a Buenos Aires en alas de la fama. Dos de sus recientes creaciones: “El último cuplé” y “La Violetera”, aún estaban en cartel en los cines porteños y éstos no quisieron perder la oportunidad de ver, en persona, a la graciosa actriz española que llegaba para actuar durante algunos días es escenarios porteños. Pero no sólo iba a actuar; ella iba casi a desafiar a los nativos intérpretes del tango criollo en su propio terreno. Sarita se presentaba ante el público argentino para interpretar canciones españolas y tangos. Esto, para ella, no suponía una necesidad, era más bien un acto de desprendida gratitud a quienes tanto la habían aclamado a través de sus películas. La belleza y gracia de la “castiza madrileña de 1920” y los viejos cuplés, tan magistralmente arrancados por ella de la garganta de la Raquel Meller, le abrieron de par en par a Sarita Montiel los corazones del pueblo argentino. Y el recibimiento que le hicieron no fue el que generalmente es brindado a una celebridad; a Sarita, los argentinos la recibieron con un cariño especial, con la inmensa alegría de ver entre ellos a tan maravillosa criatura, a esa hermosa mujer que, a pesar de ser belleza madura y hasta provocativa, atrae más por su simpatía y donaire, tan hispanos y tan queridos en este Nuevo Mundo, que ahora la aplaude.




Las cámaras de la TV argentina captaron a un nuevo intérprete del tango, de unos tangos diferentes que sembraron el arrabal porteño con notas tristes, perfumadas con aroma de violetas y aires taurinos. 


Como prueba elocuente de ello, queda el hecho sin precedente en la historia de una “cupletista”, artista y famosa, de que esos mismos argentinos hayan querido afianzar más la perdurabilidad del paso por las pantallas, salas y calles porteñas, de la triste y querida “Violetera de Madrid”, reflejando su imagen en las líneas puras e infantiles de una sutil muñeca. Y Sarita posó ante el escultor que tuvo el honor de modelar en barro su fisonomía. A la vez que homenaje, era el mejor recuerdo que los argentinos podían guardar de la criatura querida que breve tiempo después se marcharía hacia un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…


Más que una interpretación era un desafío a los buenos tiempos de "aquel Buenos Aires querido".



Resguardándose del frío, y disimulando sus líneas. Sarita salió a pasear por las calles porteñas. 


Sarita cumplió, como siempre cumple: cantando y agradando con su simpatía y con su arte. Y estableció nuevos records de taquilla. Los tangos fluyeron de su garganta con la misma facilidad con que entona sus aterciopelados cuplés; y los ocho días que estuvo en Buenos Aires se convirtieron en ochocientas manifestaciones de simpatía. Las cámaras de la TV argentina la enfocaron para introducir su figura y su éxito en los hogares porteños. Hasta que tuvo que partir. Y Sarita partió, pero los argentinos retuvieron con ellos algo que les servirá para tener si no a Sarita en persona, por lo menos a su imagen: ellos la podrán admirar permanentemente en la figura diminuta y graciosa de una muñeca, de una perfumada “Violetera”.



EL RECORTE CCCLXI

La trascendencia de Sara Montiel desde "El último cuplé" siempre se nos escapará. En cualquier caso desde entonces su presencia siempre estuvo rodeada de expectación y multitudes. Sus giras por los países latinoamericanos y Estados Unidos fueron memorables. Prueba de ello es este recorte de la revista Pronto de 1975.


ENTREVISTA EXCLUSIVA

SARA MONTIEL

*“NO ME DEJARON SALIR DE MÉJICO”

*VOLVIÓ CON UNA GRIPE PESCADA EN PARÍS


-Cuando estoy fuera de mi país no hablo de política. Soy una artista, no una embajadora.

Con estas palabras se sacó de encima a los informadores mexicanos que fueron tras ella. La respuesta de Sara fue igual para todos. Y tampoco era nueva ya que semanas antes, en Nueva York, manifestó algo parecido cuando intentaron ver un trasfondo político en el hecho de que lanzase claveles rojos al interpretar “La violetera”. Allí puntualizó claramente:

-Lanzo claveles, de todos los colores porque no es época de violetas. Hace muchos años que recurro a los claveles. Mi gesto no tiene que ver con el abril portugués, aunque algunos quieren ver más allá de lo que hay.

En Méjico le cogió de plano el gesto de Echevarría. Sara abarrotaba El Patio y le pidieron que se definiera. Ella únicamente respondió lo ya sabido: “Siento la misma tristeza que el Papa.”

-¿Y qué hiciste con la prensa?

-Mantener mi postura apolítica.


Sara agradece al alcalde de Miami la distinción de que le han hecho objeto el Ayuntamiento, bajo el nombre de "Saritísima" con las banderas de España y de EE. UU.

-Pero seguiste en el país…

-A la fuerza. Cuando llegas a una nación extranjera, el empresario se queda con el visado. Es algo muy corriente para evitar incumplimiento de contratos. Al conocer las palabras del presidente, intenté abandonar México. No me dejaron. “Las entradas están vendidas para los ocho días y causaría un grave perjuicio” Dije que bien, que lo entendía, que cumpliría el contrato… siempre que no se metieran con España. Y así lo hice. El público se portó de maravilla. Y es que los mexicanos no entienden la pataleta de su presidente. Acabé de actuar a las dos de la mañana y a las once estaba en el aeropuerto. Dejé México tan pronto me lo permitieron. Estaba deseando volver a España. Aunque conozco bien aquel país –viví cinco años en 1950-, llegaron a intranquilizarme. Los periódicos hablaban de otra guerra civil, de que había barricadas en la Gran Vía, de que Barcelona estaba en poder de los militares. Volé de México a París. Allí me puse al corriente. Porque desde México tampoco podíamos telefonear. Estuve incomunicada todos esos días. Aunque me ofrecieron prorrogar la actuación diez días y una gira por Monterrey, Tijuana y Acapulco, dije que “nanay”. Pero si estaba deseando marchar…

A cada cual lo suyo. Sara no tiene pelos en la lengua y lo dice todo.

-Del público sólo puedo contar maravillas. Se portó con una corrección extraordinaria. Comprendía mi postura. La prensa iba por mí. Cumplían con su obligación. Ya ves, el comportamiento de Echevarría ha echado por tierra –o al menos pospuesto- un proyecto en el que trabajábamos hace un par de años. En México estudiábamos una co-producción hispano-mexicano-venezolana para hacer “Doña Bárbara”. México aportaba el capital y los cámaras, España a Sara Montiel y Venezuela los escenarios. Claro que no ha sido el único proyecto fallido. Allí también estaba Eduardo Fajardo que, en nombre del Sindicato del Espectáculo, trabajaba en un proyecto conjunto para un filme sobre la conquista de Hernán Cortés.


Sara visitó en Miami a diversas personas que ante la imposibilidad física de poder desplazarse hasta el teatro llamaron a Sara por teléfono, a través de la TV., por Radio, etc. Sara dedicó parte de sus horas de descanso a visitar a sus "fans" imposibilitados. Un humanitario gesto de Sara que caló en el corazón de todo Miami. 

La experiencia mexicana son gajes del oficio. Pruebas necesarias en una figura como la Montiel. Ya está en Mallorca. Allí se repone de una gripe pescada en París:

-Como llevaba dos meses fuera de España y trabajando en países cálidos, sólo llevaba rompa de verano. Al llegar a París estaban a cinco grados. Tuve que comprarme varias cosas. Pero no pude escaparme de la gripe. He tenido una otitis tremenda.

Regresa satisfecha, con sus laureles reverdecidos. Ella no esperaba recibimientos y homenajes como los protagonizados en Nueva York y Miami.

-Tras la Llave de Nueva York, me ofrecieron la de Miami. Además, me nombraron “Ciudadana Adoptiva”, en un acto al que asistieron Blanquita Amaro y Shelly Winters. Shelly acababa de actuar en el teatro donde debuté. Somos muy amigas de cuando yo estaba casada con Tony Mann. La experiencia de Miami ha sido inolvidable. 


Ahora le toca descansar hasta que, el 28, reanude sus contaros americanos.

-Los aplacé para tomar conciencia de lo que pasaba en mi patria. Aún me queda hacer Brasil, Puerto Rico, Santo Domingo y Los Ángeles.

 

Jesús MARIÑAS



LA FOTO CCCLXI


Sara es recibida en Buenos Aires en 1960.

lunes, 18 de diciembre de 2023

CARTEL - nº1/1991-1992 - Estados Unidos

 


EXCLUSIVÍSIMA con

Saritísima

por DAVID MEDINA


Sarita junto a sus hijos y Pepe, su actual esposo.

Según la definiera el genial Camilo José Cela, importante figura tanto de la literatura española como internacional; “Sara Montiel, o sea Abad Fernández María Antonia, es una de las mujeres más cachondas del occidente europeo, gracias sean dadas a Dios y dicho sea con todos los respetos”. Igualmente destacados artistas, intelectuales, políticos, gobernantes y hasta reyes han emitido alabadores comentarios acerca de su importancia como figura cimera del cine internacional y de la canción hispana.

Alejada de nuestra ciudad por casi cinco años, nos visitó casi incógnitamente, en Agosto cuando estuvo varios días en casa de amigos, de paso a DISNEY WORLD junto a sus hijos adoptivos Thais y Zeus y su inseparable Pepe, su esposo, José Tous, empresario y periodista mallorquín. También estuvo presente en Miami durante el mes de octubre pues se presentó el 20 de ese mes en el Dade County Auditorium, con dos importantes conciertos y bajo los auspicios de la Sociedad Pro-Arte Gratelli. Según ella misma comentara. “Este concierto es el de una Sara renovada con canciones nuevas, con un LOOK totalmente diferente, pero siempre siendo Sarita Montiel”.

-¿En qué sentido?

-En el sentido de que soy Sarita Montiel y no me cambia el que salga vestida de negro y con clavos.

La Montiel se presentó acompañada de un grupo musical, que ella define como “POP”, compuesto por seis músicos y dos vocalistas. En sus últimos tres LP ha incluido boleros, canciones POP y salsa, manteniendo siempre su estilo tradicional. Dice Sara: “La Salsa me la ha hecho a mí, Pedro Ruíz, un gran compositor, artista y director de cine”. Este tema está incluido en su LP “SARA A FLOR DE PIEL”, junto a la canción POP, “SÚPER SARA” del compositor Carlos Berlanga, uno de los mejores de ese género en toda Europa, según ella. 


Sus innumerables actuaciones en esta ciudad desde finales de la década del 60 ha sido respondiendo al reclamo de un gran público eminentemente cubano, que la han mimado, querido y respondido en todos los sentidos.

Por eso en una visita a una emisora local de radio (FM-92), el pasado agosto, al abrirse las líneas para recibir llamadas telefónicas, casi todas de la comunidad cubana, le recordaban su importante visita a La Habana de 1958. Ella por su parte ha respondido a ese grupo incluyendo el tema “CUBANA SOY”, también de su último larga duración. Esta pieza, plantea, fue escrita especialmente para ella por Pareja Obregón, reconocido compositor español, creador también de otro famoso tema musical titulado “CANTINERO DE CUBA”.

Un radioescucha de la emisora mencionada le reclama su presencia en Cuba una vez que el actual gobernante de la isla salga del poder, “Claro, el Barbas tiene que reventar de un momento a otro… me fumaré un puro a vuestra salud y a la muerte del hijo de su madre… Volveremos, volveremos”, respondió Sarita excitada.

Otra oyente pretendía hacerla recordar hasta de cuando cargaba a una niñita de ocho años (su prima) en el escenario del mencionado teatro habanero en 1958. Ella a todas esas llamadas nostálgicas respondía con entusiasmo, elocuencia y mucho cariño. “Tengo muchos amigos cubanos”, dijo finalmente con una frase cargada de orgullo.

Esta siempre bella y vanidosa mujer, dicho en el sentido más positivo de la palabra, a sus 63 años, pues no oculta su edad, es imposible que en una conversación periodística y privada no deje de hablar sobre su vestuario.

Particularmente la Montiel siempre ha presumido de todo lo relacionado con su imagen.


Escena de la película "Dos pasiones". Sarita junto a Mario Lanza, (1955).

-Háblame un poco de tu vestuario, inquirimos.

“Bueno, el vestuario mío siempre ha sido famoso y seguirá siendo famoso, porque es fenomenal y preciosísimo. Tengo vestidos de un millón de pesetas… de $10 y $15 mil dólares… ¡Cada vestido! Me los diseñan en España. Llevo modelos de VALENTINO, de muchísimos diseñadores importantes, italianos y españoles…”

-¿… y de las joyas?

¡Ahhh, siempre llevo joyas muy buenas, de CARTIER, de BULGARI… Me han hecho un vestuario increíble, de pedrería, de POP, de no POP, unas plumas maravillosas. ¡Porque yo soy muy mariquita! ¡Me encantan las plumas!

Hablando de Mariquitas, se refirió a “la admiración y el respeto mutuo”, que siempre ha existido entre ella y los “GAIS”, según pronuncia el anglicismo “GAY”.

“Tengo un gran recuerdo de La Habana, cuando me presenté en el Teatro Blanquita (actualmente Carlos Marx) … por cierto el Barbas quiso raptarme y no pudo, quería que fuera como Fangio… ¡claro yo era mucho más que Fangio…! Él quería hacerse publicidad”. La Montiel se refiera a la visita que hiciera a la capital cubana en noviembre de 1958.

Planteó igualmente que “¡Hay tres travestis en España y uno en San Francisco (que es maravilloso), que me imitan… Y en los Ángeles también otro chico que es clavado a mí, es fantástico, se llama Lorena. Me fue a ver a Hollywood cuando me presenté en el MASONIC AUDITORIUM. A los dos días me imitaba en el show que tienen en un NIGHT CLUB. Apareció vestido y maquillado, igual que yo. Me siento muy halagada, querida y admirada por este tipo de público, que es maravilloso, ellos se vuelven locos conmigo y yo con ellos, los quiero y los respeto muchísimo.”


La Montiel en "Carmen, la de Ronda".

Su trabajo como cancionera, afirma, le ha llevado a producir 61 LP con más de 1500 canciones grabadas. Pero el cine fue el que realmente le dio proyección y estatura internacional. Desde su primera película “TE QUIERO PARA MÍ” y a pesar de las escasas posibilidades que existían en el cine español de los años 40, Sarita consiguió imponerse y figurar en algunas de las más importantes producciones fílmicas de esa época, como “MARIONA REBULL”, “LA MIES ES MUCHA” y “EL CAPITÁN VENENO”, entre otras.

En 1954 la poderosa UNITED ARTIST de HOLLYWOOD la trajo a Estados Unidos para interpretar importantes roles junto a estrellas como BURT LANCASTER, GARY COOPER, MARIO LANZA y CHARLES BRONSON. En México también hizo historia en el cine que se producía en ese país y a principios de la década del 50. En 1975 y con su última película VARIETÉS se retira de la industria del celuloide por razones que ella sólo conoce.

Actualmente dice en forma tajante: “Al cine yo no vuelvo, no me interesa en absoluto, estuve con Pedro Almodóvar que siempre ha querido que volviese. Hace cuatro años le dije que no. Pepe, mi marido, se enfadó conmigo porque él sí quería mi regreso. Inclusive, recientemente confeccionó un guión especialmente para mí e igualmente me negué”.

Sobre Almodóvar también dijo; “Él empezó imitándome en el teatro, vestido y maquillado como yo… Es un gran admirador mío y además un gran director y una gran persona”.

La vigencia de Sara en su país es total. Actualmente está contratada por TV ESPAÑOLA, emisora estatal. Empezó hace tres años una serie de siete capítulos musicales de una hora de duración llamada SARA Y PUNTO, donde entrevistaba y cantaba junto a figuras como PAVAROTTI, CHARLES AZNAVOUR, BONEY M, entre otros. En agosto de este año empezó a transmitirse todos los martes a las 10 p.m. un ciclo de sus mejores películas empezando con “EL ÚLTIMO CUPLÉ” y terminando con “VARIETÉS”, donde incluyeron sus tres películas realizadas en Norteamericana y dos de la época de oro del cine mexicano.

Otra de sus importantes facetas en la actuación, por supuesto es el teatro, pero que no vamos a tocar.

El ser humano lo desarrolla y se realiza en su papel de madre.

Adoptó hace 12 años una niña nacida en Brazil a la que puso por nombre Thais y un niño nacido en España, llamado Zeus. Estos niños han sido para ella la culminación de todas sus aspiraciones como mujer. Su hogar está situado en la bella isla de Mallorca en el Mar Mediterráneo.

Terminó diciéndonos: “Soy una madre muy exigente, muy cariñosa, me quiero imponer, pero me toman el pelo mis hijos”.



EL RECORTE CCCXLVII

Desde que fuera madre, Sara supo conciliar su vida artística y familiar siendo el centro de todo sus hijos. Por eso decidió, junto a Pepe Tous, dejar su maravillosa casa de "Na Burguesa" por el centro de Palma. Estas son las últimas fotos de la diva en el que fuera su hogar desde principios de los '70. Un maravilloso reportaje de la revista Lecturas con fecha de 31 de mayo de 1989. 


Últimas fotos de la artista en su casa mallorquina de

“Na Burguesa”

Sara Montiel

al rojo vivo


Sara, única, salvaje, indomable, en la mansión "Na Burguesa" que domina la bahía de Palma. Actualmente, la actriz y cantante, su marido y sus hijos, viven en un piso de la ciudad balear. 


Sara, al rojo vivo, sensual. Adaptada a su tierra de adopción, Mallorca, erigiéndose en reina de su casa que domina la bahía de Palma. Las últimas imágenes de “Villa Thais-Zeus”, situada en lo alto de “Na Burguesa”, el hogar de Sara Montiel, de Pepe Tous y de sus dos hijos durante muchos años. Ahora la casa es ya recuerdo, entrañable, porque la familia abandonó su nido de águilas, incrustado en la misma roca, para instalarse en un apartamento de la capital balear. Pero allí queda el testimonio gráfico de Saritísima en su reino, Sara Montiel en su edén, haciendo honor a su nombre artístico, porque fue el primer representante de la cantante quien rebautizó a María Antonia Abad. Decía que guardaba un parecido a la Sara bíblica. Y luego Montiel, para unir lo sublime con lo terrenal, para rendir homenaje a los campos en los que la actriz había nacido. Sara Montiel, una mujer de mundo que lleva consigo la altivez de los campos manchegos y la belleza exuberante de la isla mediterránea. Sin embargo, nunca se la ha llamado la “Sara de España”. “Tal vez se deba a que mi forma de ser y de actuar tiene un carácter menos ‘típico’ y más internacional que el aquí acostumbrado –nos cuenta la actriz y cantante-. Al no cantar flamenco, no asocian mi nombre con España. Yo no sé cantar flamenco, el género español por excelencia en cuanto asomas la nariz por el mundo. Me encantaría saber cantarlo. Pero mi personalidad artística no es de características folclóricas.”


Saritísima cumplió 61 años y lo celebró en Nueva York.


Aunque la enorme cama barroca invita al descanso, la actriz y cantante está llena de actividades. Actualmente está grabando una serie para TVE que será una antología de sus grandes éxitos. 

Lo suyo, lo de Sara Montiel, es algo muy personal, íntimo, inconfundible y exitoso en todos los países en los que actúa y ha actuado. A lo largo de su vida ha editado cincuenta y dos discos y ha rodado setenta y seis películas. Ahora, con 61 años cumplidos, está grabando una serie musical para TVE, denominada “Sara”. Será una antología de sus grandes éxitos y también se incluyen canciones nuevas, algunas de autores muy populares, muy de moda, como Víctor Manuel, Sabina, Luís Cobos, Pedro Ruiz, entre otros.

-De tu amplio repertorio, ¿cuál es tu canción favorita?

-“Nena” y “Fumando espero”.

-Aproximadamente, ¿cuántas veces las has cantado?

-Durante más de treinta años, casi a diario. Multiplica, y aún te quedarías corto.

-Tú, tan femenina, pero con tanta fuerza de carácter, ¿te has sentido alguna vez mujer objeto o has sido tratada como tal?

-De jovencita ya me tocó lidiar esos morlacos, por poseer una belleza importante. Pero siempre he sabido “plantarme” frente al toro o torete que ha osado embestirme…


Sara lleva setenta y seis películas sobre sus espaldas y setecientas canciones grabadas. 


Su entorno, su vestuario, su casa, tienen el "toque Montiel". El vestido rojo de mucho vuelo forma parte de un estilo inconfundible. 


-¿Qué película tuya te ha marcado más?

-Sin duda alguna “El último cuplé”. Ella me permitió mostrar al público mundial otra faceta de mi arte, algo que no consiguieron las películas que rodé en Hollywood, con actores de la categoría de Gary Cooper y Burt Lancaster. Con “El último cuplé” se vio lo que yo era capaz de hacer.

-Nadie como tú ha pronunciado la palabra maravilloso, y tú lo sabes. ¿Es por eso que abusas de este adjetivo?

-Para mí, “maaraaviilloosoo” es la culminación de todo lo mejor y de todo lo que creo único. Y lo digo con el corazón, como lo siento. Con mucho a-mooor…


"Fumando espero"... Una de las canciones favoritas de la artista. "La he cantado casi a diario durante treinta años", nos cuenta.


Rueda la serie para TVE en España, México, Caracas y P. Rico. 


Saritísima y el puro. Una imagen que ha dado la vuelta al mundo. El primer puro de su vida se lo ofreció Ernest Hmingway en Cuba. Desde entonces, tras una buena comida, le son imprescindibles. 

-También tu forma de vestir tiene un “toque Montiel”. ¿Tus vestidos los escoges o los creas?

-Me visten los buenos modistos del mundo, pero yo les dirijo. Nadie como yo conoce a Sara Montiel, sabe lo que me va mejor.

Sara Montiel, eterna, exuberante. Al rojo vivo. 


A Sara Montiel, madre de Thais, de 9 años, y de Zeus, de 6, le gusta la vida hogareña.


Dibujos, esculturas, cuadros y objetos de decoración conceden un ambiente especial al hogar de la artista. Sara quiere verse siempre rodeada de sus cosas, sus tesoros, que admira por su valor estético y sentimental porque le mantienen vivos los momentos inolvidables junto a Pepe Tous. 


PALMA DE MALLORCA. E. G.

Fotos: Tony Monka



LA FOTO CCCXLVII


En los '80. Otra vez por Gumer Fuentes. 

lunes, 11 de noviembre de 2013

CARTELERA TURIA - del 22 de Mayo al 2 de Junio de 1968 - España


La verdad es lo que es
y sigue siendo verdad
aunque se mire al revés.
A.   MACHADO
Teníamos que encontrar un buen comienzo para lo de SARA MONTIEL. Nada excesivamente pomposo, ni pesado. Un buen principio, ligero y ameno, que invitara a continuar leyendo. Algo intrascendente como esto:
En un claro día de mayo, el Abad Mitrado de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, fray Justo Pérez de Urbel, daba una plática ensalzando las virtudes del matrimonio a los recién casados: Antonia Abad –para todos Sara Montiel- y José Vicente Ramírez Olalla.
La cupletera –con evidente realismo-, dejaba sus amores románticos para el cine y se sacralizaba con toda pompa y esplendor.
Posteriormente, el matrimonio en su luna de miel llegaba a Roma y visitaba la tumba de Alfonso XII. Único dato desconsolador: no consiguieron que el Papa les recibiera en audiencia privada.
Después continuaron viaje. Y nosotros también.

SARA MONTIEL
Y LOS PREMIOS
PREMIOS DEL SINDICATO DEL ESPECTACULO
1957
Año del descubrimiento del filón. Premio a un film político, y a Sara, nostalgia de una época pasada.
Especial: ‘Y eligió el infierno’
1ºpremio: ‘El útlimo cuplé’
2ºpremio: ‘La puerta abierta’
3ºpremio: ‘Amanecer en Puerta oscura’
4ºpremio: ‘Los ángeles del volante’

1958
Exaltación de las organizaciones estatales. Canto sentimental a la monarquía. Comedias de chicas alegres por la Gran Vía madrileña.
Especial: ‘Quince bajo la lona’
1ºpremio: ‘¿Dónde vas, Alfonso XII?’
2ºpremio: ‘La violetera’
3ºpremio: ‘La venganza’
4ºpremio: ‘Las chicas de la Cruz Roja’

1959
Un falso cristianismo y una seudo apertura al perdón y al olvido. Films de ‘qualite’ alternando con la frivolidad característica.
Especial: ‘Molokai’ y ‘La fiel infantería’
1ºpremio: ‘El baile’
2ºpremio: ‘El lazarillo de Tormes’
3ºpremio: ‘La casa de la Troya’
4ºpremio: ‘Salto a la gloria’
Premio al personal de figuración de ‘Carmen la de Ronda’

1962
El cine histórico y el religioso en dos epopeyas muy españolas. La superproducción. Sara se renueva al compás de la época.
Gran premio: ‘Dulcinea’
Premio especial: ‘Santa Teresa de Jesús’
2ºpremio: ‘La gran familia’
3ºpremio: ‘La reina del Chantecler’
4ºpremio: ‘Ensayo general para la muerte’

FECHAS, LOCALES Y SEMANAS DE PERMANENCIA EN CARTEL DE LOS FILMS DE SARA EN NUESTRA CIUDAD (VALENCIA)
El último cuplé: Mayo del 57. Lys y Avenida. 35 semanas.
La violetera: Mayo del 58. Lys y Rex. 20 semanas. (?)
Carmen la de Ronda: Enero del 60. Rex y Lys. 5 semanas.
Mi último tango: Octubre del 60. Capitol. 4 semanas.
Pecado de amor: Marzo del 62. Olympia. 4 semanas.
La bella Lola: Octubre del 62. Capitol. 3 semanas.
Noches de Casablanca: Abril del 64. Capitol. 2 semanas.
Samba: Febrero del 65. Martí. 3 semanas.
La dama de Beirut: Enero del 66. Capitol. 2 semanas.
La mujer perdida: Octubre del 66. Eslava. 5 semanas.

 ANECDOTARIO FRIVOLO
*Cuando en un pueblo alicantino se levantó el alcalde –que en una de sus escapadas había visto ‘El último cuplé’- al grito de ‘han cortado la escena del bocado en el pecho’, el cine entero se hizo eco de esta protesta y con sus gritos hizo que se interrumpiera la proyección. Buscaron al responsable de la ‘elipsis’ y le obligaron a intercalar los metros cortados: la sala respiró tranquila. Se hizo marcha atrás y Sara, después de cantar ‘La nieta del Carmen’, fue mordida y ultrajada por Alfredo Mayo.

*’Soy Antonia Abad, modesta persona, y Sara Montiel, modesta actriz’.
Estreno de ‘La reina del Chantecler’ en un cine de la Gran Vía madrileña. Lleno total; además, los fans que no han podido entrar esperan a la puerta  la salida de la estrella. Comienzan a impacientarse: Sara no sale. Desmayos, riñas: intervención de la policía. En el momento culmen del clímax la diva hace su aparición. Todo hace presagiar un fatal desenlace si Sara se aventura a pasar entre sus admiradores. Se le propone salir por otra puerta para evitar tumultos. Ella se niega, se debe a su público. A duras penas consigue abrirse paso custodiada por la policía y llega al coche medio desvestida. Hubo heridos, bofetadas y alguna prenda íntima fue recogida al día siguiente por los porteros.

*Alarde esteticista en ‘Noches de Casablanca’: dos primerísimos planos de la boca de Sara.

*En la gala anual Philips en 1962 Sara canta ‘La violetera’. Acaba, y el locutro le hace las preguntas de rigor:
-¿Le gusta a usted la televisión?
-¿Qué si me gusta? ¡Me doy cada ‘panchá’…!
-¿Cuál es el ser que usted más quiere en el mundo?
-Está en la sala. ¡Mariaaa! Sube, que estos señores quieren conocerte. Es mi madre.

*Después de su boda, Sara emprende una gira por los países del Este. En un teatro de Bucarest interpreta ‘La violetera’ con este curioso arreglo de estribillo:
‘Llévelo usted, señor… rumano’.

*’La carta que más me ha impresionado de todas las que he recibido –que son muchas- es una que en el sobre llevaba escrito lo siguiente:
A Sara Montiel, la actriz que iluminó a España y al mundo entero con su interpretación de “El último cuplé”.
Madrid.’

*Apertura de mano de la censura: Sara se busca la pulga, se compra un chulo y enseña las piernas en ‘La reina del Chantecler’.

*Declaraciones de Sara a la prensa:
‘Yo no tengo subordinados, sino gente que se ocupa de mis cosas, que me ayuda. Yo nunca me meto en nada’.
‘A Jorge Grau le elegí porque me habían dicho que era un chico que prometía’.
Y para que baile tiro del hilito…
‘Las chicas de hoy en día me parecen hechas en serie, como peponas’.
‘Teresa Gimpera me parece una chica muy puesta’.

*SUS AMORES CON ANTHONY MANN:
‘Me enamoré de él porque era el hombre más guapo que jamás había visto. Un día, durante el rodaje de Serenade, no pude aguantar más y le declaré mi amor, proponiéndole que fuéramos a la playa a hacer ciertas cosas. Me dijo que no podía porque no estaba enamorado de mí.
Loca de rabia, y más enamorada aún, me vine a España a matarme de trabajo y olvidar. Al cabo de un mes recibí un telegrama de Hollywood: “¿Quiere usted ser mi mujer?”
Y lo firmaba Anthony.
Duró muy poco. ¡Él y yo éramos tan distintos1’

*’Por la mañana soy sincera; por la tarde, sensata; por la noche, sensacional’.
Extracto de una entrevista:
-¿Qué tiene usted dentro del cine español? ¿Prestigio, belleza…?
-¿Yo? El cine español me tiene a mí.
-Y usted, ¿quién es?
-¿Yo? Sara Montiel. ¿Te parece poco?

‘Y así aprendí que hay que fingir para vivir decentemente’.

LAS CUATRO ETAPAS
‘España es un país de grandes actrices antifotogénicas. Ese encanto especial, ese rubor felino, ese desparpajo alegre y dominante, esa verdad que respiran las mujeres de España se esfuma fácilmente ante una máquina de fotografiar, y mucho más, ante una cámara cinematográfica. Estoy refiriéndome únicamente a lo que suele llamarse ‘soportar la cámara’, a estar simplemente, a dejarse retratar, sin pensar en absoluto en las condiciones interpretativas. Se trata, pues, de una determinada actitud sociológica que impide a nuestras actrices mostrarse tal cual son ante la cámara debida a nuestro trascendentalismo racial, a nuestro querer ser importantes, que nos hace estar siempre pendientes de nosotros mismos.
Sara Montiel, gracias a su experiencia americana, no es dominada por los focos ni por la cámara, ni por la responsabilidad del primer plano; al contrario, es ella quien domina esos elementos y los usa eficazmente para dar de sí cuanto tiene, para esconder su cortedad expresiva, tras la sexualidad que imprime a su mirada. Alegrémonos de esta su aportación al cine español y esperemos que sea aprovechada por actrices de mayor talento’.
(Jorge Grau, en ‘El actor y el cine’)

Una María Alejandra rubia y pequeña es el recuerdo que tenemos de la primera etapa española de la hoy llamada Sara Montiel. Una niña de 14 años, tímida, que esbozaba ya, como Alicia en su viaje al País de las Maravillas, una sonrisa picante y maliciosa. En una época como aquella de la postguerra española, Sara, como otras tantas actrices de entonces, tuvo que sufrir todos los personajes de las diversas películas de temas rosáceos o pseudohistóricos, que debían tranquilizar el estado de ánimo y las desdichas de la gente.
Film como ‘Se le fue el novio’ (1945), típica imitación de las comedias americanas; mamotretos históricos, como ‘Locura de amor’ (1948), o religiosos, como ‘La mies es mucha’ (1948), sirvieron a Sara para decidirse a cambiar de aires. Su carrera cinematográfica en México, desde luego, no fue lo brillante que ella esperaba (‘Martín Corona’, ‘Piel canela’, ‘Necesito dinero’, varias de ellas interpretadas junto a Pedro Infante).
Y una cosa de destacar: Sara empieza a cantar en el cine.
‘Piel canela’ la sitúa por un momento como el reflejo más cercano de la Sara actual. Una estrella en el sentido total, que desborda al público, con su medio rostro desfigurado, con el otro muy bello, una larga melena que la oculta y una cálida voz.
A partir de aquí, Sara recordará este éxito, y lo mantendrá.
Sara ha sido la actriz española que tuvo la suerte de trabajar en Hollywood. Y esto no sólo le supuso la experiencia de conocer los sistemas de allá, sino ser dirigida por tres de los directores más importantes dentro del cinema americano, como son Fuller, Aldrich y Anthony Mann, quien luego se casaría con ella.
De esta etapa Sara aprendió a estar, a ser un poco más ella misma y a aprovechar y luego imponer en sus películas de la nueva etapa española el star-system.
En sus films americanos.
VERACRUZ (Aldrich) 1954.
SERENADE (Mann) 1955.
YUMA (Fuller) 1957.
la presentaban como la mujer latina o mestiza, según la idea que tienen de esto los americanos. Una mujer bella y rebelde, o dulce y sensacional.
Esta es sin duda la más interesante de sus etapas.
Sara se viene a España después de su boda con Mann, e interpreta ‘El último cuplé’. Conoce el éxito, del cual ella es la primera sorprendida. Una película con poco presupuesto salta a primer plano, no sólo por el tema, sino porque inmensamente dentro de todo respira Sara Montiel. Y esto, su público, lo ve. Y le gusta. Y pide más.
Sara se ha dedicado a corresponder durante doce años a ese público, pero sin darse cuenta de que éste ha cambiado. Que su sentido del amor y las pasiones ya no llaman a la gente. Y es ahora cuando decidirá cambiar. Conoce el cine de Lelouch y desea hacer algo así. Le presentan a Jorge Grau. Sara reacciona de forma negativa, no consentirá que nadie destruya su mito, que nadie atente contra la estrella de su productora.
Sara se ha plantado, y no juega más que al mismo número.
“QUE VEINTE AÑOS NO ES NADA…”

Rafael y R.G.

LA SARA DOLIENTE
‘SI ME PEGA, ME DA IGUAL. ¡ES NATURAL!’
Las cinematografías extranjeras han apuntado siempre –el capitalismo occidental lo exigía así- hacía un tipo de ‘vamp’, o super.estrella, o supermujer, triunfalista, demoledora físicamente y además dueña de sus actos y responsabilidades femeninas. Entre Marilyn y Bardot caben miles de tipos, pero respondiendo todos a una concepción generalmente optimista.
Nuestra Sara Montiel es un tipo distinto. Anclada en un romanticismo trasnochado y decadente, Sara huele a camerino, a ropa interior muy lavada, a rebotica, a murmullo, a luto, a velatorios, a páginas de códices medievales y novelistas de Pedro Mata, Alberto Insúa y Felipe Trigo. Hay un mecanismo masoquista en la personalidad de Sara. Sara llora en sus momentos álgidos, nunca triunfa. Su desplazamiento social no obedece a un planteamiento serio de sus guionistas, que estudiarían el fenómeno de una sociedad puritana. Sara llora y muere –siempre muere esta chica; es una pena- porque al espectador español le llega al alma este tipo de mujer doliente y machacada. Sara está condenada a sufrir los desvíos de sus amantes, más o menos hipócritas, más o menos crueles, más o menos casados. Y para colmo de males, Sara no puede tener una escena conyugal en la que reprenda al marido. Ella se tiene que contentar con cantarle a su amante, desde el escenario, un cuplé intencionado: ‘Ya sé que vas pregonando…’, para demostrar que sufre y está enfadada. El público de la sala mira al señor a quien va dirigido el cuplé, que no oculta su desazón. Esta es la única y pobre intimidad de Sara.
A los españoles nos acusan de semi-africanos y de herederos de la cultura árabe. Pero ‘Las mil y una noches’ es una epopeya del optimismo y triunfalismo orientales, mientras nuestros mitos son dolientes. Sara sería, en un cuento oriental, la odalisca doliente que no cabría en el harén de un sultán; al final moriría él o moriría ella, sin posibilidades de ajustar la capacidad del harén a las necesidades sentimentales de nuestra Sara.
Así, con la tristeza en el alma, las lágrimas en los ojos, un cuplé en los labios y un destino funesto, el mito más importante –el único- del cine español va pasando por las pantallas, con ese olor a rebotica, a murmuración, a rincones de biblioteca milenaria, a ropa lavada con desinfectante…

F.R.



EL RECORTE CXLII
Mucho se ha dicho y mucho se ha escrito (ríos y ríos de tinta) intentando aproximarse a lo que ha sido o hubiese tenido que ser Sara Montiel como actriz. Lo que ha sido siempre indiscutible y han tenido que reconocer unos y otros ha sido su categoría de súper-estrella. Buen ejemplo es su presencia en el 'Baile de la Joyas' (Miami -1983). Esta es la crónica de la revista Disco Now en su número de Diciembre de 1983. 

SARA MONTIEL
Le ganó la batalla a Joan Collins

Sara actuando, a teatro lleno, en New Jersey, Estados Unidos. 

La más internacional de las actrices epañolas, empezó a mediados de septiembre una gira por Latinoamérica, que no finalizará antes del mes de abril de 1984. Desde Colombia a Santo Domingo, y después Miami, para saltar luego a diversas ciudades americanas, presentarse en México, Distrito Federal, con actuación en el famoso programa televisivo de Raúl Velasco ‘Siempre en domingo’, Panamá, y de nuevo México en el mes de diciembre. Ahí despedirá el año viejo, para volver a Estados Unidos, Santo Domingo, y al fin, durante el mes de marzo, Brasil.
Punto culminante de la gira, por lo que ha significado para ella de triunfo personal, ha sido su participación, como invitada de honor, en la gran gala de la American Cancer Society, junto a la actriz Joan Collins, hoy en la cresta de la popularidad por su participación en la serie televisiva Dinasty.
Si bien al comienzo de la reunión, celebrada en el magnífico hotel Omni, con asistencia de 1.300 invitados, la mayoría de las atenciones se dirigían a Joan Collins, pronto Sara Montiel se convirtió en centro de la reunión por su gran simpatía, y conquistó a toda la concurrencia.
A las dos famosas entregaron el alcalde de Miami, Maurice Farré y el gobernador del Estado, Mr. Clark, la ‘llave de oro’ de la ciudad. ‘Gracias por esa llave maravillosa que me habéis dado unos amigos tan maravillosos’, dijo Sara.


Sara Montiel y Joan Collins con las llaves de oro de la ciudad de Miami, junto a los alcaldes del condado de Dale, Steve Clark, y el de Miami, Maurice Ferré. 

La fiesta se celebraba bajo el lema de El baile de las piedras preciosas, y las damas iban enjoyadas desde la cabeza a los pies. Entre todas ellas destacaba Saritísima, que lucía un juego de aretes y gargantilla de esmeraldas y brillantes de Cartier, tan impresionantes que se llevó la mención de honor que le concedieron Pilar Larraín, directora de Harper’s Bazaar en español, e Irán Issa-Khan, una auténtica princesa persa que hace fotos para dicha revista. ‘Había muchas mujeres primorosamente vestidas –dijeron ambas- , pero Sara Montiel, con las maravillosas piedras que lucía, era quien mejor realzaba el lema escogido para la fiesta: baile de las piedras preciosas’.
Pero Sara no sólo estuvo más elegante, fue también la más artista. Mientras la Collins se dedicaba a besarse sin parar con su nuevo acompañante Peter Holm, de 23 años, casi treinta años menos que ella, la gran intérprete de El último cuplé, La violetera, y cincuenta películas más, cantó cuplés, a palo seco, coreada por un público enfervorizado que no dejaba de aplaudirla.
El 3 de febrero próximo Sara será de nuevo invitada de honor de un gran evento social: la fiesta anual del Museo de la Ciencia de América, que se celebrará también en Miami. La invitada de honor del año pasado fue la inimitable Shirley Mac Laine.
En esta larga gira, acompañan a Sara su marido Pepe Tous, así como sus hijos Thais, de cuatro años, y Zeus, de seis meses. También viajan con ellos una excelente nurse llamada Maritxell y el maestro musical de la estrella, Manuel Alfaro.
Su cuartel general está situado en Miami, donde se quedan los niños cuando se trata de viajes relámpago, para evitar los cambios bruscos de clima, nada beneficiosos para su salud, como es el caso de New Jersey, donde la estrella hispana ha hecho cuatro actuaciones; la temperatura de New Jersey está muy por debajo de la que disfruta en Florida.
El espectáculo que ofrece es un auténtico recital donde mezcla sus cuplés famosos, ‘El relicario’, cuyo estribillo hace cantar a todo el público, ‘Nena’, ‘Ven y ven’, ‘Colón 34’, así como tangos ‘La cumparsita’, ‘A media luz’, ‘Celos’, o deleita a la concurrencia bailando un vals tan famoso como ‘La viuda alegre’.
-Me siento muy feliz de estar de nuevo en Miami a través de una empresa tan querida para mí como es Grateli. Me dan la oportunidad de reunirme de nuevo con los cubanos, hacia los que siento un cariño muy especial. Más de ocho mil desfilaban cada día por el teatro Blanquita de La Habana de antes, para recibirme y aplaudirme hasta hacerme llorar, ha dicho.


A sus 55 años confesos, sigue conservándose bella, y se ha fotografiado desnuda para la revista española Interviú. 

A pesar de sus 55 años confesos, la Montiel se conserva radiante. Dice que su belleza no tiene secretos: ‘Hago lo que toda mujer debe hacer: desmaquillarme antes de acostarme, evitar los rayos del sol, no beber ni fumar…’.
Todos han señalado unánimemente que sigue siendo una figura importante e imponente:
‘Si no hubiera llegado precedida de su gran fama, igual habría triunfado. Los que pensaban encontrarse con un símbolo, un recuerdo del pasado, se han llevado una gran sorpresa. Sara explota el más puro romanticismo de manera magistral. Habla de recuerdos, de romances rotos, de tiempos que no volverán… siempre entre susurros, y el público se entrega desde el primer instante’.
‘¿Hasta cuándo, Sara?’, le hemos preguntado. Y ella ha respondido con esa sencillez de gran dama que nos ha desarmado desde el primer instante: ‘Seguiré llevando mis canciones por el mundo hasta que Dios disponga’. Ahora que es madre de dos hermosos niños, sólo pide salud y trabajo, como cualquier otro trabajador, para sacarlos adelante.


La estrella está feliz de encontrarse de nuevo en Miami, junto a sus amigos cubanos, por los que siente un cariño especial. 

‘¿Sabrán algún día tus hijos que son adoptados?’, hemos preguntado también. ‘Pero, ¿cómo? Mi hija mayor, que tiene cuatro años, ya lo sabe…’, responde. Y añade, dirigiéndose a la niña: ‘Explica quién es tu mamá’. Y contesta la niña: ‘Mi madre está en el cielo, pero ella quería que yo tuviera otra mamá en la tierra. Y esa es mi otra mamá, a la que adoro…’.

Texto: Betty PINO
Fotos: Gumer FUENTES


LA FOTO CXLII


...te has fijado? es la Luján... sin fumar pero igual de guapa y sofisticada....