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jueves, 20 de junio de 2024

MI VIDA - 8 de julio de 1966 - Chile


SARITA MONTIEL

TRIUNFÓ EN RUMANÍA

Durante el mes que estuvo repartió trescientas  mil fotos


La llegada de Sarita Montiel a Rumanía fue espectacular. Las calles y las tiendas mostraban carteles con el rostro de la cantante y actriz española. Todos sabían que llegaba "la española de la voz maravillosa". En la fotografía Sarita no puede subir a su auto porque el público quiere saludarla de cerca. 

BUCAREST.- Por vez primera desde hace treinta años una artista española, residente en España, ha triunfado plenamente en la República Democrática Popular de Rumanía. Nadie recuerda en Bucarest un triunfo como el de Sara Montiel, la “estrella” nacida en el corazón de la Mancha de Don Quijote y Sancho Panza, en los Campos de Criptana.

Por vez primera en la historia artística de la República Popular, una “estrella” de la canción logró llenar durante treinta días consecutivos un teatro, el Teatro Nacional, de cuatro mil localidades, sin más espectáculo que una voz, la única voz española conocida en este país que se alza al otro lado del “telón de acero”.

SARA, “PRODUCTO” PARA LA EXPLOTACIÓN

Sara Montiel ha sido uno de los primeros “productos” de exportación española en las tímidas y paulatinas relaciones comerciales entre España y Rumanía. Al igual que ocurre en otros muchos países del mundo, sobre todo en América Latina, Sara Montiel es uno de los productos más cotizados de España y la única estrella de su cine que ha logrado el espaldazaro mundial con sus películas y sus canciones.

Y fueron precisamente estas películas, como “El último cuplé”, “La violetera”, “Carmen, la de Ronda” y otras, las que desde hace años lograban triunfar plenamente en Rumanía despertando la admiración de los públicos de las ciudades rumanas que abarrotaban día a día las salas de espectáculos donde esos films se proyectaban.

Este éxito llevó al Estado rumano, único empresario den la República Popular, a pensar en serio en la posibilidad de contratar a la famosa “estrella” del cine y la canción españoles. 


Todas las noches, cuando se dirigía desde el hotel, donde se alojaba, hacia el Teatro Nacional, una multitud que esperaba horas bajo el frío, se lanzaba hacia su encuentro para que firmara autógrafos. En la foto, Sarita firma autógrafos vigilada por un policía. 

Y hace ya más de dos años que comenzaron las gestiones, que se vieron coronadas con el éxito al permitir las autoridades españolas que Sara Montiel pudiera actuar ante el público rumano.

Nada más hacerse pública la noticia en Bucarest, las localidades del Teatro Nacional quedaron agotadas, obligando a la empresa a pedir a la cantante y “estrella” que prorrogara su primitivo contrato de siete días en otros siete más y luego en otros siete, hasta completar cuatro semanas, improrrogables por propia decisión de Sara ante otros compromisos  anteriormente contraídos en España y sobre todo, ante la imposibilidad de prolongar por más tiempo su estada en Rumanía, por tener que preparar su gira por los países hispanoamericanos, que iniciará próximamente.

Ello ha hecho que millares y millares de rumanos, que durante semanas y semanas habían aguardado pacientemente la oportunidad de poder oír a Sara Montiel “en persona”, se quedaran sin más consuelo que verla cuando entre una apretada fila de público se dirigía diariamente desde el hotel al Teatro para actuar.


Una de las visitas que más impresionó a los rumanos fue la efectuada al mercado popular. Compró frutas y verduras típicas del país. Dos hombres con gorros de piel la admiran. Sarita se habría quedado más tiempo en ese país, pero no pudo porque  tiene otra serie de compromisos. 

ENTRADAS EN EL “MERCADO NEGRO” CIENTO POR CIENTO DE SU VALOR

A los pudientes de este Estado “democrático” no les quedó más remedio que adquirir las localidades en el mercado negro, en el que la cotización de las entradas adquirió cien veces su valor. Se llegaron a pagar hasta 400 escudos por una localidad de general.

Todo este éxito reflejado de tarde en tarde por la prensa española, fue el que nos llevó a tomar un avión para comprobar en Bucarest por nuestros propios ojos el éxito de quien hasta ahora es la primera “estrella” del cine y de la canción española.

La primera sorpresa fue comprobar que en un país que no mantiene relaciones diplomáticas con España se había puesto de repente de moda en todas las clases sociales de Rumanía. Por doquier, carteles con el rostro de Sara y banderas españolas en los alrededores del Teatro, en el hotel y en las calles de Bucarest.

El nombre de Sara Montiel era ya una garantía para poder moverse libremente por doquier.

Toda la ciudad, una ciudad de millón y medio de habitantes, hablaba de nuestra “estrella”. Unos presumiendo de haber podido oírla cantar; otros, los más, doliéndose de no haberlo podido conseguir. 


Por primera vez desde hace treinta años una artista española triunfa en Rumanía, una de las Repúblicas Populares que están tras la Cortina de Hierro. Su voz y su presencia volvieron locos a los rumanos. 

Pero siempre quedaba el consuelo de intentar conseguir una fotografía de Sara con su autógrafo. Para ello no había más remedio que montar guardia a la puerta del hotel donde desde el amanecer hasta altas horas de la madrugada, miles de personas aguardaban pacientemente a que la “estrella” entrara o saliera siempre escoltada por la admiración de los rumanos.

Trescientas mil fotografías ha distribuido Sara entre los rumanos en el mes que ha permanecido en Bucarest y otras tantas han sido distribuidas por editores que vieron desde el primer momento el negocio en la edición del rostro de Sarita.

EL PROBLEMA DE LOS DÓLARES

Ciento ochenta mil pesetas -15 millones- ha cobrado diariamente Sara Montiel por actuar en Bucarest, cantidad jamás igualada por ningún otro artista de los muchos que han desfilado por el Teatro Nacional. Pero el abono de esta cantidad planteó no pocos problemas al Estado por un lado y a Sara por otro.

Aunque en principio estaba estipulado que esta cantidad había de ser abonada en dólares, surgieron posteriormente problemas a causa de la escasez de divisas que existe en Rumanía.


Con un profundo respeto y mucha admiración, Sarita Montiel recorre un maravilloso templo ortodoxo. Le gustó mucho Rumanía, pero no se quedó más tiempo porque está lista para iniciar una gira por Latinoamérica. Es muy posible que pase por Chile. En Rumanía compró una colección de obras de arte porque parte de sus ganancias se las pagaron en la moneda de ese país, la que no se puede cambiar ni en los bancos suizos. 

Por ello, no hubo más remedio que llegar a un acuerdo ante el temor de quedarse sin las pocas que el gobierno rumano guarda como oro en paño. ¿Solución? Pagar a Sara Montiel sus honorarios, mitad en dólares y mitad en “leis”, moneda del país que no se cotiza ni siquiera en los bancos de Suiza. Pero no había otra solución. Sarita comprendió que el público no tenía la culpa y se merecía una concesión por parte de ella.

¿Qué hacer con aquella moneda? No había más remedio que gastarla en Bucarest. ¿En qué? La verdad es que había muy poco que comprar. Rumanía es un país eminentemente agrícola, donde es muy difícil gastar mil quinientos dólares.

No hubo más solución que adquirir obras de arte, iconos y esculturas del arte rumano, cuya salida y debido a estas circunstancias fue autorizada por el Gobierno de manera excepcional.

Pero el éxito estaba ya conseguido y había merecido la pena. Por vez primera, una estrella española lograba el más fabuloso éxito conseguido por artista alguno tras el “telón de acero”. 


En una de las tantas manifestaciones de que fue objeto, vistió el traje nacional rumano, con el que aparece en la foto. Abajo, en medio de un grupo de jovencitas, también con el traje típico rumano, anota la letra de las canciones que más gustaron en ese país. 



Nada menos que con "Miss Rumanía" aparece la cantante española Sarita Montiel. Se hicieron muy amigas. En la foto de abajo, una monja le ha pedido un autógrafo y ella accede de buen gusto. Varias monjas y sacerdotes llegaron hasta el Teatro Nacional durante el mes que duraron sus actuaciones. 



Correspondencia de JAIME PEÑAFIEL



EL RECORTE CCCLXII

... y Sara volvió a Rumanía en 1997, como la gran estrella invitada al programa "Sorpresa, sorpresa". Justo es decir, también, que la muerte de la diva tuvo una amplia cobertura en este país. La revista "Hola", en uno de sus números de 1997, contaba así la participación de la actriz en este programa. 


La popular actriz recibió en Madrid el premio a la amistad rodeada por su hija, Tahis, y numerosos amigos

SARA MONTIEL

Se reencontró con un antiguo amor durante un programa de la televisión rumana en el que ella fue la estrella


Sara Montiel rodeada por su hija y los amigos que participaron en su homenaje, entre ellos, la popular bailarina María Rosa, Paquita Rico, Luís Aguilé, José Luís López Vázquez y Esperanza Roy. 

Sara Montiel fue aclamada por el público rumano cuando acudió como invitada especial a una versión del programa “Sorpresa, sorpresa”, que también se emite en el país centroeuropeo. La popular cantante y actriz se hizo muy popular en Rumanía durante la década de los sesenta a partir de sus películas y a raíz de dos visitas que realizó al país. Aunque ella era la protagonista de la sorpresa principal del programa, también se vio sorprendida cuando se reencontró con un antiguo amor rumano, que acudió al plató con la que ahora es su esposa y su hija de trece años. Sara vivió un momento muy emotivo cuando Andrea Marín, la presentadora, anunció la presencia del actor, quien charló animadamente con la actriz.


Sara, que llevaba unas originales medias con dibujos geométricos, con Thais tras recibir el premio.

Por otra parte, y tras regresar de tierras rumanas, Sara recibió el premio a la amistad en el transcurso de una cena-homenaje celebrada en el teatro Kapital, de Madrid, en la que estuvo rodeada por su hija, Thais, así como por numerosos rostros populares, entre ellos, Paquita Rico, la bailarina María Rosa y Luís Aguilé.

-Sara, ¿cómo te encuentras?

-Muy bien. Divinamente. Feliz de poder estar aquí con mis amigos y con mi hija Thais.

-¿Estás enamorada?

-Sí, lo estoy. De Giancarlo… de la vida, de las cosas hermosas, de mi familia…

-¿Cómo surgió la idea de viajar a Rumanía para participar en un programa de televisión?

-Porque Larazov sabe que yo en Rumanía soy la “karrol”, como me llaman allí, la reina, y al igual que se sucede en Rusia, soy muy conocida. Estuve dos veces en Rumanía hace muchos años y desde entonces me siguen. 


Sara Montiel, durante su actuación en la televisión rumana. 

-¿No fue una petición de una persona en concreto, sino que fue un obsequio al público?

-Sí, y, además, yo también recibí una sorpresa, porque avisaron a un actor de teatro clásico que conocí cuando estuve en Rumanía y me dieron la sorpresa, porque él me esperaba con un ramo de flores en el escenario. Fue muy agradable, porque fue un antiguo amor que tuve. El momento fue muy tierno, ya que me recibió junto a su mujer y su hija de trece años. 


Sobre estas líneas, momento en que la artista es sorprendida por un antiguo amor rumano, actor de teatro clásico, que acudió a los estudios de televisión para darle una sorpresa. 

J. CALLEJA Y EUROPA PRESS REPORTAJES



LA FOTO CCCLXII


Sara Montiel en Bucarest (Rumanía) rodeada de fans (1966).

jueves, 26 de octubre de 2023

AMA - febrero, segunda quincena de 1966 - España


NUESTRA PORTADA

Aunque la primavera casi asoma ya su perfil florido, Sara Montiel aparece en nuestra portada bien abrigadita. La razón es sencilla: se marcha a Moscú para dar unos recitales de sus canciones, y en la capital rusa todavía se deja sentir un frío considerable. En el reportaje que le hacemos, Sara nos cuenta sus proyectos inmediatos y futuros.

Fotocolor: Alejandro.


ama REPORTAJES

SARA MONTIEL

TRAS EL TELÓN DE ACERO

SARA Montiel hace su equipaje. Destino: Rusia. La actriz española va a visitar varios países tras el telón de acero con una embajada de su arte españolísimo. Su fama ha traspasado ya el famoso telón, ya que todas sus películas se han estrenado en aquellas tierras. Ahora va a ir en persona para llevar a cabo una gira de dos meses. Hay que preparar maletas, vestuario, repertorio… Sara va a actuar por primera vez en Rusia y debe cuidar al máximo hasta el último detalle. 




30 trajes de noche para su gira por Rusia

Después hará cine en Italia y Checoslovaquia

SARA Montiel pasa por una época de actividad plena: rueda una película, tiene un contrato para actuar en países del telón de acero, otra película en Italia, y, por fin, un nuevo film en Checoslovaquia. Un programa apretado que dice mucho sobre su capacidad de trabajo y prestigio en el ambiente artístico del mundo entero. Y, desde luego, buena prueba de su buen estado físico.

-Aunque nadie se lo crea, acabo de cumplir treinta y tres años.

Estamos en su piso de la plaza de España. Frente a los dos rascacielos madrileños. Una última planta, llena de luz, desde la que se divisa un paisaje precioso.

En realidad, Sara no vive allí. Es un piso estupendo que aún no está terminado de decorar, a pesar de que hace mucho tiempo que es propiedad de la actriz. Ahora vive en San Bernardo y acabará por hacerlo en una magnífica casa que ha comprado su marido, José Vicente Ramírez, frente a la Almudena, al final de la calle Mayor.

Este piso de Plaza España es francamente bonito. Aún a medio decorar, se advierte una mano con buen gusto. Las puertas están ambientadas con un cierto estilo oriental, que también se descubre en otros detalles de la casa. Suelos alfombrados, paredes tapizadas, muebles de estilo…

Sara tiene, además, una especial predilección por la pintura. Entre los cuadros vemos un valiosísimo Goya, un Eugenio Lucas… Junto a estos clásicos, otros de pintura actual. Entre ellos un Delapuente de la serie de Madrid, donde se ve el emplazamiento de su nueva casa, frente a la Almudena.



Aficionada a la pintura, tiene en su casa cuadros de gran valor. En estas fotos la vemos junto a un "Delapuente" y un "Eugenio Lucas".

TRAS EL TELÓN DE ACERO

Pero vayamos al tema que ha motivado nuestra visita a la actriz:

-Sara: ¿qué hay de tu viaje a Rusia?

-Es cosa hecha. Saldré hacia allí una vez terminado el rodaje de la película que estoy haciendo ahora.

-¿Mucho tiempo?

-Unos dos meses. Actuaré primero en Moscú. Después, Leningrado, Checoslovaquia, Polonia, Bulgaria, Atenas y Beirut.

-¿Cómo salieron estos contratos?

-El Gobierno soviético se puso en contacto conmigo a través de un representante y lo firmamos.

-¿Qué espectáculo llevas?

-Ninguno. Todas las actuaciones son recitales de canciones mías; de las que he cantado en todas mis películas.

-¿Te acompaña tu marido?

-No puede. Tiene trabajo en Madrid. Me acompaña el maestro Solano; mi secretario; Inés, la doncella; la maquilladora, la peinadora… Un grupo reducido.

TREINTA TRAJES DE NOCHE

-¿Llevas mucha ropa para esta gira?

-De momento, tengo encargados unos 15 trajes en Vargas Ochagavia. Yo creo que llevaré, en total, unos 25 o 30 trajes de noche para los recitales y alguna fiesta a la que tenga que acudir.

-¿Es muy conocida Sara Montiel en estos países?

-Francamente, sí. Todas mis películas se han estrenado allí. Además, pude comprobarlo personalmente cuando pasé por ellos en el viaje de bodas.

Por primera vez Sara va a trabajar tras el telón de acero. En realidad también es la primera vez que ella hace este tipo de recitales.

-¿No piensas hacer lo mismo en España?

-Tengo el proyecto de hacer aquí una gran comedia musical. Un “show” de categoría, del estilo de los que hacen en Broadway; algo que todavía no se conoce en España, ya que es un desfile de atracciones de primera magnitud sin ninguna ilación de tipo argumental. Tengo verdaderos deseos de hacer esto, pero he de cumplir, primero, con los compromisos que tengo.

-¿Cuáles son?

-Después del viaje que te he dicho, tengo una película en Italia, totalmente rodada allí. Luego es muy probable que haga otra en Checoslovaquia. A la vuelta, ya hablaremos. Pero ten por seguro que haré teatro en España; me encanta. 


Recuerdos de todos los países donde Sarita ha actuado. Este, de Filipinas, está hecho a base de conchas y caracolas marinas. 


Ante el espejo del tocador Sara Montiel repasa, mentalmente, todos los detalles de su viaje: vestidos, joyas, pieles; todo a punto. 

UN ADEREZO DE DOS MILLONES

Hablamos de la película que está haciendo ahora.

-Es, sin duda, la más importante de las que he hecho hasta ahora. Es preciosa. Una coproducción con Francia e Italia, que cuesta la friolera de 60 millones de pesetas. Un vestuario fantástico, decorados maravillosos…

-¿Cuántos trajes sacas tú?

-Muchos. Y maravillosos. Luzco algunos que han costado ochenta mil pesetas.

-¿Te quedas, luego, con ellos?

-Generalmente, no. Los tipos que represento en las películas no son, muchas veces, el mío: el de Sara Montiel. De esta película me voy a quedar un par de ellos, que son preciosos.

Sara continúa hablándonos de esta película: de las colecciones de pieles que se exhiben, de todo el lujo que lleva consigo.

-El otro día he llevado un aderezo de esmeraldas y brillantes valorado en dos millones de pesetas. Vino la Policía a traerlo a los estudios, estuvo allí todo el tiempo custodiándolo y se lo volvió a llevar en cuanto terminó el rodaje de la escena. 


En la terraza de su piso, en la plaza de España. Al fondo, el Palacio de Oriente. 

Con el fondo del gran ventanal, al que se asoman los rascacielos madrileños de la plaza de España, seguimos charlando.

Sara tiene una gran ilusión por su trabajo. Se encuentra en plena forma. Muchos proyectos en su cabeza. Dispuesta a conservar por mucho tiempo su título de ser la actriz española más conocida al otro lado de nuestras fronteras.

Y, ahora, dispuesta a aumentar su fama en los países del telón de acero. La suya y la de España. ¡Mucha suerte!

 

F. ARTACHO

(Fotos: ALEJANDRO)


EL RECORTE CCCXLIII

El matrimonio con José Vicente Ramírez Olalla duró poco. Sara seguía mencionándolo sin entran mucho en detalles. Mientras tanto su carrera continuaba y el interés que despertaba también. En este artículo de Ama, 15 de enero de 1968,  la diva mostraba su casa y su armario. 


LA CASA Y  LOS MODELOS DE

SARA MONTIEL


Sara ha querido decorar por sí misma su habitación en tonos rojos, que contrastan con el marfil de las paredes tapizadas. 

Sara Montiel, mujer de gusto original, nos ha abierto las puertas de su casa. Una casa magníficamente decorada y donde los muebles de estilos distintos combinan perfectamente y tienen ese aire que la sensibilidad de la actriz ha puesto en ella.

Cuadros de distintos pintores: Vicente López, Solana, Soralla, Escasi, etc., decoran las paredes. La casa de Sara no es obra de un decorador: la casa de Sara tiene, sobre todo, el toque de las cosas compradas por ella, seleccionadas en una búsqueda emocionante por anticuarios y almonedas, recuerdos de países que ella ha recorrido y donde ha comprado todo lo que visto de interesante: idolillos, telas, bibelots y piezas de artesanía únicas en las que el valor material se veía aumentado por el afecto. Muebles, tesoros y obras de arte que tienen su propia historia antes de haber ido a parar a casa de la estrella. Telas exóticas, de fibras extrañas tejidas por manos hindúes o africanas. Muchas estatuas tienen, además, un valor simbólico, y Sara ha querido posar junto a ellas, haciendo resaltar su belleza clásica sobre éstas, que la tienen inanimada, aunque tengan un algo que les hace vivir su propia vida.

 

SOFI DIEZ TEJERINA

Reportaje gráfico: JOSÉ ANTONIO


Ha querido retratarse esta gran actriz de categoría internacional que es Sara Montiel luciendo un bonito modelo hecho en riquísima tela de lamé de oro fastuoso y que tan bien le va a ella. El ídolo, rígido e inexpresivo, traído de Tailandia, donde le llaman la diosa de la suerte, parece presidir, mudo y hierático, el salón. 


El marco que encuadra el apunte de Sara, vestida con el traje típico de la Mancha, era el mismo que tenía el cuarto de baño del palacio de Oriente. Sara posa junto al cuadro con uno de estos saris fastuosos de brillantes telas, adquiridos por ella en sus viajes por la India. Las telas, ricas, recamadas de oro, son como una joya. 


Balenciaga, clásico y elegante a la vez, ha diseñado para la actriz este fastuoso y primoroso modelo confeccionado en sutil gasa negra. 


Durante uno de los viajes a Tanganica, Sara se trajo esta tela fastuosa, tejida con gracia y habilidad por las mujeres de aquel país. 


También es de Dior este modelo en negro. El piano de cola que se ve al fondo del salón perteneció a la célebre Fornarina, la tonadillera famosa por su arte y belleza a principios de este siglo. Sara lo compró hace pocos meses, y la pieza histórica salió de la casa de los bulevares, la última que habitó la célebre Fornarina. 


Sara tiene sus preferencias, dentro de la elegancia con que siempre viste. El traje, hecho en lamé de oro con cuentas de cristal, resulta de gran vistosidad y es de la firma Dior. Posa junto al candelabro del palacio de la Reina Isabel II, que pone su barroca belleza en un florecimiento de ramas doradas. 


LA FOTO CCCXLIII


Fotografiada por Simón López a mediados de los '60.
 

jueves, 24 de octubre de 2019

VENUS - 16 de Septiembre de 1.966 - México


NOTICIA: VIENE A MÉXICO LA INSUPERABLE
SARA MONTIEL

La noticia de la semana –en materia cinematográfica- procede directamente de Madrid. Sara Montiel por fin vendrá a México –hay el antecedente de varios intentos fallidos- no sólo a trabajar en centro nocturno y televisión, sino también para actuar en un fastuoso espectáculo musical que montará Fela Fábregas y para protagonizar a una de las más célebres cantantes (dentro del marco de la Revolución) que hicieron época y deleite de nuestros abuelos, bajo la dirección del argentino, residente en España, Tulio Demicheli. La propia belleza manchega, que no encontró la ruta del éxito en México y se encumbró en España a través de “El Último Cuplé” (cuyo director Juan de Orduña es ahora nuestro huésped, dirigiendo aquí “Despedida de Casada”), anda ahora en Argentina, de donde pasará a Perú, en una gira de presentaciones personales.


Estas fotos de dos de sus últimas películas muestran los encantos de Sarita Montiel que son la razón de la espectación de su llegada. 


EL RECORTE CCCXXIV
Sara y punto, como rezaba su programa de 1.990. Porque la pasión que levantó en su tiempo fue la más febril. Parte de la recompensa la recibió en Los Ángeles de manos de Burt Lancaster. Así recogía La Revista, 14 de Julio de 1.986, retazos de este gran homenaje. 

Todo Hollywood a su alrededor en una espléndida noche
LA GRAN VELADA DE
SARA MONTIEL
El mítico Burt Lancaster acudió a la cita y presentó, a Sara Montiel, la actriz española que fue su compañera y la del inolvidable Gary Cooper en “Veracruz”. Muchos actores entre los que se encontraban Zsa Zsa Gabor, Bárbara Carrera, Ricardo Montalbán, Charo Baeza, Sami Davis Jr, Linda Carter y Pía Zadora, entre otros, acudieron a la Gran Gala de Cine Hispano en los Estados Unidos. 

Sara Montiel y Pepe Tous se presentaron así de elegantes en el hotel Beverly Hilton para recoger el premio otorgado a la gran Saritísima. 

En una fastuosa ceremonia celebrada en el hotel Beverly Hilton de los Ángeles en el más puro estilo de Hollywood, Sara Montiel ha sido galardonada con el “Águila de Oro”, el premio cinematográfico más importante otorgado en los Estados Unidos a personajes con sangre hispana. Estos premios que compiten en popularidad con los “Oscars” de Hollywood van ya por su decimosexta edición, desde que en 1971 fueron creados por un curioso personaje llamado William Zamora que se precia de haber sido jurado en el juicio contra Charles Manson.
El premio que viene a reconocer la trayectoria de Saritísima en la cinematografía americana, le fue entregado por Burt Lancaster en persona. El gran actor norteamericano, convaleciente aún de una importante intervención quirúrgica, manifestó su interés por estar presente en este homenaje a nuestra Sara nacional. En una intervención cargada de emoción, Burt Lancaster, recordó su trabajo con Sara Montiel en “Veracruz”.
“Sam Fuller no se equivocaba cuando pronosticó un gran porvenir a la joven española que venía de la Mancha, la tierra de Don Quijote. Su interpretación de una joven mexicana que luchaba por su pueblo nos conquistó a todos”, afirmó Lancaster.


El escenario estaba repleto de grandes estrellas como Burt Lancaster, Bárbara Carrera, Charo Baeza y la propia Sara Montiel. 

INVITADOS
Ricardo Montalbán ofició como maestro de ceremonias, escoltado por la guapísima Bárbara Carrera y además de la Montiel recibieron premios, César Romero y Steven Bauer. Por su parte, Ana Alicia y Lorenzo Lamas fueron distinguidos también por su labor en la serie “Falcon Crest”.
Sarita Montiel llegó al hotel Beverly Hilton acompañada de su marido Pepe Tous. Para esta ocasión, Sara había elegido un vestido blanco de gasa y plumas, que parecía volar al compás de sus pasos. Una cinta de plata en la cabeza completaba su vestimenta resaltando toda la belleza de esta española que, según dijo instantes después Burt Lancaster, en la presentación, “conquistó el corazón de América… y de Gary Cooper”.
Sara estaba radiante de felicidad y con la tranquilidad y dominio de la situación que la caracteriza, se dirigió a los presentes, primero en español y luego en correcto inglés, para agradecerles el premio. Más tarde, durante la cena que siguió al acto oficial de entrega, al ser preguntada por lo que significaba para ella este premio, respondió:
-Es un premio maravilloso que me conceden ya en la curva final de mi carrera. Lo considero más importante que el que el año pasado me entregó el presidente Mitterand en el festival de Otoño de París. Este Águila Dorada reconoce toda mi carrera y me lo han entregado los americanos que al fin y al cabo son los dueños del cine en el mundo. Además, con este premio entro a formar parte de la enciclopedia americana de personalidades célebres. Mi nombre está ya en la francesa, italiana y española. Me siento muy feliz, emocionada y orgullosa de haberlo conseguido.


Sara, acompañada por Ricardo Montalbán y su esposa, posan para los fotógrafos. 

FUTURO
-¿Piensas rodar una nueva película?
-No, mi última película fue “Cinco almohadas para una noche” aunque en realidad la última y de la que me siento más satisfecha es “Varietés”, que considero como una de mis mejores películas.
-Sara, ¿qué planes para el futuro inmediato tienes?
-Descansar con mis hijos en Palma, y en septiembre marchar a Brasil, donde grabaré un nuevo disco.


Burt Lancaster y Sarita compartieron la mesa donde recibieron la visita de numerosos amigos. 

-Tú siempre has sido una gran luchadora. ¿No estás un poco cansada?
-Cansada, no, la verdad es que siempre he luchado. Pero, gracias a Dios, de vez en cuando, consigo un premio por esa lucha. Entonces creo que los sacrificios han merecido la pena…

MAIKA VERGARA Y ÁNGEL F. LLAMAZARES
Enviados especiales: BRODER PRESS


LA FOTO CCCXXIV


Estrella. Por Simón López en los '60.

sábado, 8 de junio de 2019

FESTIVAL - 9 de Junio de 1.966 - España


Se trata de la revista oficial del Festival de Cine de San Sebastián. 
Esto se dice de Sara en la portada:
Sara Montiel guapa, deslumbrante y triunfadora en las pantallas del mundo entero, tenía este año el propósito de asistir a nuestro Festival. Importantes compromisos internacionales le impiden su deseo. Sara Montiel ante la imposibilidad de hacerlo personalmente, saluda a todos los asistentes a este importante certamen cinematográfico. 


EL RECORTE CCCXVI
La revista Lecturas, en su número de 18 de Marzo de 1.966, narraba un suceso protagonizado por Sara durante el rodaje de "La mujer perdida". 

EL CALOR Y EL CANSANCIO TUVIERON LA CULPA
EL DESMAYO DE
SARA MONTIEL
EN UNOS ESTUDIOS MADRILEÑOS PROVOCÓ LAS MÁS DIVERSAS NOTICIAS
Sin embargo, la famosa actriz lamenta sinceramente que no fueran ciertos los rumores que circulaban
Días atrás, el equipo artístico y técnico que interviene en el rodaje de “La mujer perdida”, tuvo que suspender sus trabajos, porque la estrella del film, Sara Montiel, sufrió un repentino desmayo que la dejó sin sentido y que obligó a ofrecerle los primeros cuidados y, cuando se comprobó que no era nada serio, enviarla a su casa, para que durante un par de días tuviera una cura de absoluto reposo. Naturalmente, en torno a una figura tan famosa, surgió rápidamente un rumor, que no era descabellado: el incidente era debido a que Sara Montiel, al cabo de dos años de matrimonio, se encontraba en estado de buena esperanza, provocando uno de esos “clups” tan frecuentes en mujeres en dicha condición…
Sara me recibe en su camerino de los Estudios apenas repuesta del susto, y me enseña una estufa, de butano.
-Como ésta había catorce o quince en el “plató”, ya que, como la acción se desarrolla con esa ropa del novecientos, brazos al aire y grandes escotes, había que mantener un clima cálido, no ya por mí solamente, sino por las veinte chicas del “ballet” la comparsería, etc. Y se consiguió, tanto, que hacía más calor que en una playa durante el verano… A esto se añade el que producen los focos, y el cansancio natural de muchas horas de rodaje, porque estamos trabajando a marchas forzadas, se explica todo. Además, mira.


Y Sara me hace comprobar el corsé de ballenas que, para conseguir la cintura de “avispa” clásica a principios de siglo, tiene que soportar.
-¡Si casi no puedo respirar!
-Entonces, esos rumores de que había bebé a la vista…
-Desgraciadamente, falsos, porque tanto José Vicente como yo estamos ya deseando tener un hijo, cosa que esperamos llegue, naturalmente, porque somos jóvenes y estamos enamorados.
Sinceramente, creo que Sara se muestra hoy verdaderamente humana, sin poses de estrella, charlando con espontaneidad y lamentando ciertamente que esa esperanza no se haya visto realizada.
-De haber sido así, en la vida de la actriz hubiera tenido repercusión, pero mucho más en la de la mujer.
-Sara, ¿qué te satisface más, a lo largo de estos años de carrera?
-Profesionalmente, el haber tenido ocasión de hacer millonaria a más de una persona.
-Tú también lo eres.
-¡No faltaba más!
En breve –quizá cuando estas líneas se publiquen-, Sara se encontrará en Nápoles o Roma, donde finalizarán las últimas tomas de “La mujer perdida”, un film en el que, como siempre, la estrella pone muchas ilusiones.
-Pero son muchos cuplés, mucho melodramatismo… ¿Cuándo veremos a Sara Montiel en un papel que verdaderamente ponga a prueba sus cualidades, evidentes, de gran actriz?
-Hay muchas personas a mi alrededor encargadas de elegir mis guiones, que yo suelo aceptar fiada en su experiencia. Además, yo hago un cine distinto, para un público especial, y con un taquillaje… también especial, que también importa. Y mis películas se proyectan en Rusia y Japón.
-A propósito de Rusia, ¿qué hay de ese viaje?
-Lo emprenderé en breve, y será muy distinto al que hice como viaje de boda, porque aquí voy, profesionalmente, a actuar cara al público, en la televisión y en la presentación de algunas películas mías.
-Ya lo conoces. ¿Qué opinas del público ruso?
-Lo encuentro agradable y pasional, un poco parecido al español.
-¿Qué te vas a traer de allí?
-Hombre, no sé… Alguna pielecita y algún recuerdo típico.
A pesar del susto recibido días atrás, incluso con peligro de intoxicación, Sara tiene en su camerino una estufa de butano, a la que se acerca sin miedo.
-El único martirio que tienen para mí los “platós” es que el calor me produce mucha sed, y no me dejan que beba ni gota de agua ni de nada, por temor a echar grasas…
Pero ahora no tiene Sara, de grasa, ni un gramo sobrante. Está bellísima y tan impresionante como se puede advertir en las fotografías.

CAMPOS TEJÓN.


LA FOTO CCCXVI


Sara Montiel en una escena de "La mujer perdida".