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sábado, 3 de agosto de 2024

PUEBLO - 15 de julio de 1970 - España


Esto se dice en la portada de Sara:

SARA, en directo
Cantó cuplés, como siempre, con su especial acento, con su decir suave, sensual, melancólico. Sara Montiel, nuestra Sara internacional, se presentó anoche por vez primera en una sala de fiestas, y como no es época de violetas desgranó los claveles de su ramo, uno a uno, entre los espectadores.
(información, en página 18. Foto M. GARROTE.)

SARA MONTIEL

CANTÓ EN UNA SALA DE FIESTAS

Y repartió claveles y besos con “La violetera”


Ayer, Sara Montiel cantó por vez primera en una sala de fiestas. La polifacética actriz, que campeó en el cine por más de quince años, que recorrió el mundo con el sensual decir de sus cuplés, que, todavía, no hace mucho, se presentó en público, en directo, con un espectáculo arrevistado, ha querido completar su amplia y triunfal carrera, y fue en Pavillón donde, rodeada de sus incondicionales “fans” –porque Sara ha sido probablemente la cantante española con más seguidores- repartió claveles, porque no había violetas, y nos hizo evocar otra vez los cuplés que se nos quedaron dentro, porque ella los desenterró hace algo así como catorce años: “La violetera”, y “El relicario”, y “Nena”, y “Fumando espero”, y el “Ven y ven” y hasta el “Es mi hombre” y sambas que se quedaron de sus viajes por tierras brasileñas. Y el público, su público, la volvió a aplaudir con entusiasmo y nostalgia, porque Sara, con sus cuplés, a todos nos dice algo.


(Fotos Miguel GARROTE)



EL RECORTE CCCLXIV

En 1969, la diva encontró un nuevo filón que le permitiría explotar su leyenda y estar en el candelero hasta el fin de sus días: sus espectáculos. El primero fue "Sara Montiel en persona" que, como siempre, causó mucha expectación en público y prensa. Un ejemplo es esta entrevista que, por la ocasión, concedía a la revista Semana en uno de sus números de diciembre de 1969.


SARA MONTIEL

EN PERSONA

Un espectáculo que va a presentar en Madrid y luego en provincias

*“LAS JOYAS QUE LUZCO ESTÁN ASEGURADAS EN CUARENTA Y CINCO MILLONES DE PESETAS Y EL VESTUARIO VALE CUATRO”

*“EL PÚBLICO PODRÁ VERME CARA A CARA, SIN TRAMPA, PARA QUE JUZGUE MI EDAD (37 años) Y MI PESO (57 kilos)”

*“SI TUVIERA UN HIJO, QUE DESEO, LLENARÍA EL HUECO QUE HA DEJADO MI MADRE”


Sara Montiel lucirá en su espectáculo joyas y vestidos valorados en cerca de cincuenta millones de pesetas. Estas fotos son el mejor anticipo de su "show", incluida su espléndida belleza y su fotogenia. La estrella cantará las melodías y cuplés que la han hecho famosa en sus últimas películas. 


Varios años acariciando la idea de presentarse en Madrid con sus canciones y, al fin, va a conseguirlo Sara Montiel, doce días antes de que se esfume 1969, en el madrileño teatro de la Zarzuela. El espectáculo se titula explícitamente “Sara Montiel en persona”.

Sara Montiel ha sido la actriz cinematográfica española más espectacular de la última década. Se le ha acusado de fomentar un cine infradesarrollado, populachero y de fácil consumo, y ella, que no rebate estos términos, aunque le fastidie toda etiqueta que lleve un signo peyorativo, dice simplemente que “le admiran doscientos millones de personas que han visto sus películas”. En Europa, ciertamente, saben de Sara Montiel y en los países del otro lado del “telón de acero” también. En Oriente Medio conocen muy bien a nuestra protagonista. En el fondo, hay una razón poderosísima para jactarse.

Presume de guapa, de joven y de sincera. Viste bien, en escena y en la calle. Y, para colmo, en su espectáculo exhibe una veintena de trajes costosísimos, algunos de los cuales pueden conocerlos nuestros lectores, por especial deferencia de la estrella, que ha accedido a posar con ellos antes de que se levante el telón. 



MILLONES EN JOYAS Y VESTIDOS

La tarde es velazqueña y se capta muy bien desde el décimo piso de un edificio de la plaza de España, de Madrid, donde vive Sara Montiel y donde vivía también su madre, para la que la actriz tiene, en cada momento de la conversación, un emocionado recuerdo.

-¿Cuántos vestidos, Sara, presenta en su espectáculo?

-Veintiún modelos, de Vargas Ochagavía, Maribel y Christian Dior.

-Los que convertidos en millones, ¿suponen…?

-Cuatro millones, más o menos. El más barato vale ciento veintidós mil pesetas.

El guardarropa de Sara Montiel, en esta ocasión, se compone indistintamente de trajes de noche y conjuntos minifalda. Predomina el color negro y, entre todos los vestidos, uno con lentejuelas, confeccionado con materiales traídos expresamente de Checoslovaquia, destaca poderosamente, y el fucsia espléndido, en forma de túnica, firmado por la casa Dior.

-¿Pasarán estos vestidos a su colección particular?

-No, porque cuando terminen todas las actuaciones, estarán poco menos que inservibles, de tanto ponérmelos y quitármelos.

-Indaguemos en el capítulo de las joyas.

-Toma nota: voy a asegurar las joyas en cuarenta y cinco millones de pesetas. Al principio, hemos tenido dificultades en encontrar una casa de seguros que se hiciera cargo. Alegaban que en un camarín es fácil que llegue a extraviarse cualquier pieza. Finalmente, hemos resuelto este apartado. 


UN “SHOW” CON CANCIONES POPULARES

La casa de Sara Montiel parece la de un coleccionista de recuerdos. En cierto modo, la podríamos comparar con un caro refugio de Ramón Gómez de la Serna. Una botillería de Pombo, pero con millones. Tiene un Clavijo, un Modigliani, creo que también un Goya y un magnífico paisaje matritense de Eduardo Vicente. Lacas y porcelanas chinas, un busto de rico mármol, cachivaches de plata… Y, todo esto, ganado a pulso, porque Sara recuerda:

-Yo he pasado lo mío, ¿sabes? En diciembre de 1944 murió mi padre y tuvimos que vender nuestra casa de Campo de Criptana para pagar los gastos del entierro. Nos pusimos a trabajar mi madre, mi hermana Ángeles y yo. A mí me pagaban quince pesetas diarias. Cuando contaba trece años, en 1945, hice un papelito en “Empezó en boda”, por el que me dieron siete mil pesetas. Ya ves si ha llovido desde entonces…

En efecto, ha llovido y mucho. El espectáculo “Sara Montiel en persona” supone, entre vestuario, joyas y gastos en el montaje, sesenta millones de pesetas.

-¿De qué se compone el programa?

-Es un “show”. Un “show” de canciones como el que he ofrecido en Rumanía, Checoslovaquia, Japón, Puerto Rico y Santo Domingo. Canciones que ya conoce la gente, popularizadas en mis últimas películas y otras más modernas, de las que canta Armando Manzanero. Después de presentarme en Madrid, iremos a otras provincias españolas.

-¿Su mayor sorpresa, Sara?

-Que salgo con poca ropa en escena. El público podrá juzgar si tengo arrugas, si estoy gorda como dicen… En fin, me verán cara a cara. No habrá trampa.

-¿Tiene miedo?

-¿Yo, miedo?

-Se habla de sus años, Sara…

-¡Hijo…! Que tengo treinta y siete años y estoy de muy buen ver! ¿Quieres saber una cosa? Cuando yo tenía dieciséis años y me obligaban a hacer papeles de mayor, pesaba setenta y un kilos. Ahora peso cincuenta y siete y de ahí no paso.


CONFESIÓN A MEDIA VOZ

-Ande, Sara. Acúsese de algo.

-De ser terriblemente sincera.

-Dos matrimonios en su haber y está hoy aquí, sola en casa. Mire a su alrededor y dígame: ¿no siente un vacío?

-Sí. Mi madre, naturalmente.

-¿Nada más?

-Un hijo. Quisiera tener un hijo.

Corre uno el peligro de caer fácilmente en el folletín, pero hago constar que el diálogo es completamente verídico.

-¿Desea ser madre?

-Más que nunca. Ahora veo la vida de otra manera. Mi madre había sido para mí también como una hija. Egoístamente digo todo esto, pero es verdad que si tuviera un hijo llenaría el hueco que ha dejado mi madre.

Sara y su ramalazo de sinceridad.

-Soy muy sentimental, por encima de otras muchas cosas.

-¿Ha llegado a creerse que es “más” Sara Montiel que María Antonia Abad?

-Nunca he olvidado que en el Registro Civil constan estos nombres: María Antonia Isidora Alejandra Elpidia, hija de Isidoro y María Vicenta, nacida en 1933…

Se le han humedecido los ojos del alma. Nos ha hablado María Antonia Abad Fernández, que va a presentar, doce días antes de que se vaya 1969, el “show” “Sara Montiel en persona”.

 

Manuel ROMÁN

(Fotos Julio Larrú.)



LA FOTO CCCLXIV


Sara Montiel en su espectáculo "Sara Montiel en persona" (1969-1973).

viernes, 17 de julio de 2015

RADIOCINEMA - 31 de Enero de 1963 - España


NUESTRA PORTADA
Sin ninguna clase de adjetivos Sara Montiel figura en la portada del actual número de RADIOCINEMA. Sara es actualidad y su última película "La reina del Chantecler", se espera con la misma expectación que siempre despierta su solo nombre en la pantalla. 


EL RECORTE CCXXXII
Esta entrevista de la revista Ondas (2ª quincena de Diciembre de 1969) gira en torno a la expectante aparición de la diva en los teatros. La relacionamos con esta portada del Chantecler por las joyas. No hay collar o pendientes de Sara (...) que no relacionemos con algunas de sus películas o algunas de sus bodas. Y es que ella no marcó ninguna diferencia entre sus apariciones en la pantalla y las que hacía ante el público. Disfruten y lean atentamente el valor del vestuario y joyerío de nuestra diva...


A PESAR DE SU ÉXITO, DE LOS HALAGOS DEL PÚBLICO, DE SU FORTUNA
YO HE VISTO LLORAR A
SARITA MONTIEL

Dos mil brillantes y ciento noventa y nueve esmeraldas, enmarcando la belleza -¿hay quién lo dude?- de Sara Montiel.

Escribir no resulta siempre tarea fácil, no. Algunos piensan que escribir algo malo resulta tremendamente fácil. Pues aun así, no resulta fácil, sino terriblemente difícil, costoso… Sobre todo para el que desea ser sincero consigo mismo, la tarea de escribir supone, en ocasiones, un verdadero esfuerzo.
Sara MONTIEL está a punto de realizar uno de sus más caros sueños. Presentarse por vez primera en un escenario español. Va a hacerlo el día 19 de diciembre en el madrileño Teatro de la Zarzuela.
-Es un “show” musical, al estilo de los que acostumbran a hacer en Estados Unidos y en Londres, Frank SINATRA o Bárbara STREISSAND. Nunca perdí las esperanzas de demostrar al público que Sara MONTIEL no le tiene miedo a un escenario, y voy a hacerlo con “Sara MONTIEL… EN PERSONA”. Después de la temporada en Madrid, pienso presentarme en Barcelona, y seguidamente, en Valencia, Alicante, Murcia, Málaga, Sevilla y también por Castilla la Vieja. Quiero que todo el público de España me pueda ver –la mayor parte del público, a ser posible- para así poder darle las gracias personalmente, porque desde que se estrenó “EL ÚLTIMO CUPLÉ”, yo le estoy muy agradecida a todo el público español.
-Lo tienes todo, Sara…
Sara ¿o María Antonia? Me mira con sus grandes ojos de miel. Yo diría que una lágrima furtiva se esconde allí, que está medio agazapada. Entrelaza sus manos, y luego la derecha coge de encima de una repisa la foto en donde aparece junto a su madre –junto a María, como ella solía llamarla- y que yo misma le saqué hará aproximadamente un año.
-No tengo nada, Maite. No tengo ¡NADA! Sólo mi trabajo y mi público que esto sí, ya es mucho. Pero yo sin mi madre, no soy nada. Nada puede reemplazar la ternura, el amor de una madre: ni de un padre, ni de un marido, ni incluso hijos. Yo me he quedado sola. ¿De qué me vale ahora el éxito? ¿De qué el dinero, las joyas, los trajes, las fiestas? ¿De qué… si ella no está aquí esperándome cuando vuelvo? Toda mi vida trabajé pensando en ella, queriendo compensar sus años de privaciones rodeándola de amor y de toda clase de comodidades. Sólo pedía a Dios que me la conservara más tiempo… pero seguramente Dios ha querido ponerme a prueba. Y ahora, tengo que continuar luchando, pero sola. Tengo que vivir y continuar trabajando porque a mis espaldas, a mi cargo, hay muchísimas familias.


El collar de brillantes y turquesas de Van Cleef, reposan sobre el escote de la estrella más cotizada y... envidiada y que, sin embargo, confiesa, tímidamente: "Yo, sin mi madre, no soy nada".


Otra de las joyas que Sara Montiel lucirá en escena es el collar de brillantes y turquesas de Van Cleef.

Sobrecoge el ánimo escuchar estas frases de una mujer a la que todos suponen mimada, feliz, indiferente, altiva y es… tan sólo una mujer que sufre porque ha perdido al ser más querido, a su madre.
-Yo hubiera querido ofrecerle los aplausos que seguramente el público me brindará. Hubiera querido que ese 19 de diciembre ella, María, estuviese en el palco viéndome actuar y que luego, en el camerino, el primer abrazo que yo recibiera, fuese el suyo… He tenido que luchar conmigo misma, Maite. He tenido que sobreponerme e incluso, por orden del médico, y también ¡cómo no! por voluntad propia, es por lo que acudo diariamente al cementerio. Tengo que hacerme a la idea de que mi madre ha muerto pero que desde algún lugar –no sé de dónde porque los muertos no regresan para contarlo- ella me ve y me anima a seguir… Yo sostengo largos diálogos con ella. Es… como si así no se hubiese marchado para siempre.
Está oscureciendo y ella está allí, junto a la ventana, mientras la tarde madrileña se va oscureciendo. Parece una hermosa estatua que tuviese la facultad de respirar y de llorar. No me oculta sus lágrimas. Todos los días se muere algo con nosotros, todos los días. Pero no nos está permitido detenernos. Y hay que seguir y luchar, y levantarse cuando uno se cae, siguiendo el ejemplo de los niños…
Tengo que sacarla de esa tristeza que la ha envuelto esa tarde, desprovista de ese caparazón con que algunos la ven. Nada me parece tan oportuno como hablarle de su próxima presentación en teatro. Poco a poco, va animándose su rostro y se entusiasma, cobrando nueva vida.
-Fuera de España has actuado ya en escenarios. ¿Más segura allí, o en el “plató”?
-El contacto directo con el público da una mayor autenticidad, más calor. Digamos que en el cine puedes repetir una misma escena hasta que sale perfecta pero en teatro el artista está solo. Cuando se levanta el telón es cuando se puede demostrar al público lo que de verdad se lleva dentro. Ahí no hay “truco” y yo, soy Verdad.
-Tú lo has dicho: cuando se levanta el telón. Ese día, cuando eso ocurra, ¿qué verá el público?
-Un “show” completamente musical, sin libreto, aunque los cuadros se han conjugado de una manera muy espectacular. MATASANZ ha montado muy originalmente escenas de películas mías, que se intercalarán con diálogos personales. En el espectáculo llevo a TIP y COLL y también a PAJARES, que son fenomenales, aparte de dieciséis bailarinas inglesas y ocho bailarines, también de la misma nacionalidad. Montar el espectáculo ha rebasado los ocho millones de pesetas.
-Supongo que eso será sin contar con tu vestuario… ¿A cuánto calculas que asciende el importe de los trajes que lucirás en el “show”?
-Mi vestuario está valorado en 2.400.000 pesetas.
-¿Alguno “fuera de serie”?
-Lo son todos. Llevo trajes de DIOR –uno de los cuales ha costado 240.000 pesetas; un abrigo valorado en 300.000, completamente bordado en brillantes tallados de Checoslovaquia; una capa de Goyescas, de Maribel, de aquí, de Madrid que ya cuesta 140.000 pesetas; dos trajes de BALMAIN, y también de modistas españoles como Inés HIGUER, Vargas OCHAGAVIA… Una bestialidad en vestuario, hija. Con decirte que uno de los trajes lleva plumas de avestruz, de faisán y plumas Duvé…


Con el paso de los años, la belleza de Sara Montiel se pone más de manifiesto. Los brillantes de Cartier son la réplica a la armonía de sus líneas.


-Como complemento a tan costosos trajes, calculo que habrá sus correspondientes joyas…
-He tenido que sacar del Banco gran parte de mis joyas. En cada vestido saco un juego distinto. Y en total luciré 18 vestidos. La Dirección General de Seguridad pone a mi disposición varios policías: dos de ellos estarán en la puerta de mi camerino y otros varios repartidos por el teatro. Como ves, voy a estar “vigilada”…
-De todas las joyas que saques a escena, ¿cuáles son las que tienen mayor valor?
-No podría precisártelo. Así, al pronto, recuerdo que llevaré un juego de brillantes de CARTIER, otro juego completo de brillantes en forma de lágrima –o de pera como se les llama- cuyo collar es fabuloso; un collar de piedras preciosas de Bulgaria; un juego de brillantes y turquesas de VAN CLEEF, otro juego de esmeraldas de CARTIER y el topacio grande –de 260 gramos- valorado él sólo en cientos y cientos de dólares…
-¿Podrías precisar aunque fuese “a grosso modo”, a cuánto asciende el total de las joyas que te veremos lucir?
-Calcula que en cincuenta millones de pesetas.
He sabido que TVE está interesada en filmar gran parte del espectáculo de Sarita MONTIEL, captanto, a través de la pequeña pantalla, su vestuario y sus joyas, amén de su arte interpretativo.
-¿Cuántas canciones llevas en tu repertorio, dentro del espectáculo?
-Dieciocho canciones, de las que cuatro son totalmente inéditas. Las otras, como es natural, corresponden a otros tantos éxitos de películas mías.
Actualmente, Sara luce los cabellos de un tono castaño claro, aunque…
-Luciré tantas pelucas como trajes presento: dieciocho en total.


La Dirección General de Seguridad pone a disposición de Sara Montiel varios policías, que vigilarán estrechamente el teatro y el camerino de la estrella, durante sus actuaciones en el madrileño Teatro de la Zarzuela. 

-¿Podrías mostrarme una de las joyas por la que sientes especial predilección?
Con movimientos pausados, va hasta el armario; saca de él un joyero –al que no está echada la llave- y me muestra algo de auténtica belleza: un maravilloso collar con los pendientes a juego: dos mil brillantes y ciento noventa y nueve esmeraldas. Se lo prueba y su figura se recorta en el azogado cristal. Bajo el brillo de las piedras preciosas, sus ojos –tan bellos- se ven hoy oscurecidos, pero no precisamente por falta de belleza, que Sara la tiene a raudales, sino porque una nube gris, un pensamiento sombrío los cruza. Es… es como si sus pensamientos fueran para mí signos gráficos y pudiera leer en ellos… “A pesar de todo esto, estoy sola. Yo, sin mi madre, no soy nada…” Expreso en alta voz el pensamiento que tuve antes, cuando la vi llorar: “Todos los días se muere algo con nosotros, todos los días. Pero no nos está permitido detenernos…”

Texto: Maite MAINE (enviada especial a Madrid)
Fotos: WIZUETE


LA FOTO CCXXXII


Una escena de "La reina del Chantecler" donde Gérard Tichy le ofrece un joyón a la Bella Charito. 

viernes, 29 de marzo de 2013

MISS - 23 de Junio de 1972 - España


SARA MONTIEL,
empresaria y decoradora
Pretende promocionar Mallorca, como B.B. hizo con Saint-Tropez


Sara Montiel, cada día más segura en su papel de diva, no duda en emprender cualquier tipo de actividad, siempre que con ello suene su nombre, se hable de ella y hasta se discuta sobre lo que, artísticamente o no, hace. Ahora la actriz y cantante se halla entregada a un asunto de inspiración turística por tierras de Mallorca, donde ha inaugurado, y trata de lanzar popularmente, el primer ‘pub’ de la cadena que proyecta abrir en todas las Islas. Su estreno como empresaria tiene además una segunda parte, pues nos enteramos de que Sarita ha intervenido de forma muy directa en la decoración del local, decoración que será idéntica para los restantes, cuando finalmente estén a punto de ser abiertos al público. Colores románticos –violeta, blanco y oro- , ambiente recoleto, íntimo, buen gusto y otras exquisiteces son las principales características de este primer ‘pub’; los menús llevarán su nombre: ‘Lo hago para promocionar el turismo mallorquín’. Para esto, que no deja de ser loable, o para, de paso, promocionarse a sí misma. De cualquier forma, algo similar hizo Brigitte Bardot en Saint-Tropez y los resultados fueron muy buenos.



En las fotografías, diversos aspectos de la inauguración del primer 'pub' que con el nombre de 'Sara' será principio de una cadena. La actriz ha manifestado su deseo de ayudar a promocionar el turismo mallorquín, como Brigitte Bardot hizo con Saint-Tropez. La diferencia estriba en que Mallorca es universalmente conocida, y Saint-Tropez, antes de B.B., era un oscuro pueblo de pescadores. 

Durante su estancia en Mallorca, Sara Montiel se instaló en casa de la condesa Wroblewska, Wanda Jankowski, de origen polaco. Y a la apertura del ‘pub’ de Sarita asistieron las primeras autoridades mallorquinas, numerosos invitados, actores y gente del gran mundo. Vicente Parra, gran e íntimo amigo de Sara Montiel, llegó acompañando a la actriz, que atendió como puedo a los numerosos informadores presentes. Para nosotros, adelantó la noticia de su próxima película. ‘La pantera’, que se realizará a partir de Agosto en Palma de Mallorca.
-Se trata –decía Sara- de un suspense –musical.
Nueva película para la diva, empresaria, decoradora, actriz, cantante y empeñada en hacer de Mallorca el paraíso que ya es en realidad.


J.A.H.


EL RECORTE CVIII
Que Sara Montiel ha amasado una gran fortuna a lo largo de su dilatada carrera profesional, no es un secreto para nadie. En lo que la diva lo ha invertido, sólo ella lo sabe y a nosotros no nos importa. En sus anales, lo de los pub's u otras iniciativas administrativas serán sólo anécdotas. No sus joyas, tan míticas como ella. Dinero invertido, regalos.... da igual. Aquí una explicación de ella misma sobre sus propios abalorios, que publicaba la revista Lecturas el 6 de Mayo de 1994. 


Sólo uno de los anillos de brillantes que acostumbra a lucir vale más de ochenta millones
SARA MONTIEL
sale de casa cada día con trescientos millones de pesetas encima
“A las joyas caras, como me son familiares, no les doy importancia”



La afición de Sara Montiel por todo tipo de joyas, abalorios y complementos es conocida por casi todos. Sin embargo, muy pocos saben lo que realmente valen los pendientes, collares y anillos que la artista manchega luce a diario. Sara sale cada día de casa con joyas por valor de casi trescientos millones de pesetas. Ella, sin embargo, asegura que más que valor económico, sus ‘pedruscos’ tienen un valor sentimental incalculable.
Hemos pedido a la artista de Campo de Criptana, Ciudad Real, que nos haga un repaso de cuánto pueden valer, aproximadamente, todas y cada una de las piezas que luce habitualmente.
-Sara, ¿qué te parece si empezamos por el colgante?
-Magnífico, porque es una de mis joyas favoritas. Es una réplica en oro macizo de un ídolo tolteca que apareció el año 1975 en México. Es una reproducción, por supuesto, pero no hay que olvidar que los toltecas son anteriores a los aztecas, por lo que llevo colgada en el cuello una figurita que hace siglos fue venerada por una civilización entera.
-¿Cómo llegó esta pieza a tus manos?
-Me la regaló mi queridísimo Pepe Tous. La pieza original la encontraron en el interior de una especie de pirámide.
Sara se emociona, porque, como dice, el colgante tiene un enorme valor sentimental para ella: ‘Imagínate. Pepe encargó esta réplica especialmente para mí y con toda la ilusión. A él le encantaba regalarme joyas.
-¿Qué más te regaló Pepe Tous?
-Esta pulsera en forma de serpiente. Pepe estaba convencido de que me daría suerte y que me protegería donde quiera que fuera.
-¿Incluso cuando él no estuviera?
-Así es. Es muy triste acordarte de Pepe cada vez que te pones una joya pero, de algún modo, si llevo algo suyo me parece que una parte de mí sigue con él.
-La pulsera hace juego con un anillo, ¿no?
-Sí, claro, y también es regalo de mi Pepe. Era un hombre generoso y de un gusto refinado.





-¿Y ese otro anillo que llevas repleto de brillantes?
-Yo lo llamo ‘el de los garbanzos’. Son brillantes de los mejores que yo misma he dicho como los quería. Es una joya que he encargado a un gran profesional. No tiene tanta historia como el resto, pero me parece precioso, porque me lo han hecho a mi gusto.
-Tu ‘garbanzo’ te habrá costado carísimo…
-No es un tema que me preocupe, porque, gracias a Dios, disfruto de una situación muy desahogada. Pero si te interesa, está valorado en unos ochenta millones de pesetas.
-¿Andas tranquila por la calle con cerca de trescientos millones de pesetas encima?
-Pues lo cierto es que sí. A veces pienso que soy demasiado valiente… O tal vez lo que pasa es que para mí las joyas caras, como me son muy familiares, no tienen importancia.
-Esa enorme pulsera de monedas de oro tampoco tiene que ser barata, ¿no es cierto?
-No sólo no es barata sino que es carísima. Es un regalo de un hombre al que quise mucho, del gran poeta León Felipe. Esta pelucona me la regaló en 1951.
-Cuántos recuerdos tendrás…
-Más de los que nadie se pueda imaginar. Mira, también llevo una joya de mi madre. Se trata de un anillo, y es un recuerdo más íntimo, si cabe, que los regalos de Pepe. Para cualquier chica significa mucho que tu madre te de una joya de la familia. A mí, en su momento, me conmovió. Ahora procuro llevarlo siempre, como recuerdo.
-¿No te resulta incómodo llevar tanta joya encima?
-No mucho, porque estoy acostumbrada. Lo que sí me pesa mucho es el ídolo en forma de colgante, porque está hecho en oro macizo. Me deja el cuello dolorido.
-Entre tantas joyas como posees, ¿se te hace difícil escoger qué ponerte en cada momento?
-A veces sí, porque a ver quién elige entre un recuerdo de una madre, de un marido maravilloso o de un querido amigo. Todas o la mayor parte de mis joyas han sido regalo de las personas más importantes en mi vida, las que más me han querido y a las que más he querido. Llevo trozos de mi alma en el cuerpo, en la muñeca, en los dedos y también en el escote.
-¿Alguna vez sales de casa sin ellas?
-No, sin ellas me siento desnuda. Y además hay una desnudez del espíritu en aquel que está solo. Yo no lo estoy porque tengo a mis preciosos Thais y Zeus y a un montón de amigos, pero no puedo evitar sentir nostalgia por los que se fueron.



-¿Qué te dice el nombre de Giancarlo Viola?
-Ese es un capítulo que está cerrado, y felizmente cerrado. Es un apartado de mi vida del que me reiré mucho cuando lo recuerde siendo vieja. En mi diario personal, esto ha significado la segunda vez que lo dejo. Es muy curioso: siempre le dejo yo.
-Sara, ¿qué proyectos inmediatos tienes?
-Lo primero, es un viaje a Miami y a México. Después viajaré a Buenos Aires y, finalmente, pasaré una larga temporada en Los Ángeles. Todo ello por motivos de trabajo.
-¿Cuándo regresarás a España?
-Me tendréis aquí para finales de julio. Durante el verano voy a hacer galas por toda la península. Estaré en los teatros de la mayoría de las ciudades españolas dando una serie de conciertos… ‘a mi aire’.
-¿Has descartado la idea de dejar Mallorca para establecerte con tus hijos en Madrid?
-Desde que murió mi marido hace dos años, no tiene sentido que permanezcamos allí. En Palma, ahora mismo, no hacemos nada. Con Pepe era diferente, porque él tenía allí un montón de negocios de los que ocuparse. Vamos a dejar la fabulosa casa que tenemos en Palma desde hace veintitrés años.
-¿Qué tal se han tomado el traslado Thais y Zeus?
-Les da un poco de pena dejar a sus amigos y su ambiente pero en septiembre comenzarán el colegio en Madrid. Es mejor eso que seguir como hasta ahora, con su madre de acá para allá y sin apenas vernos. Mis dos niños son mis dos amores y los amores hay que tenerlos cerca. Mi Thais y mi Zeus van a estar perfectamente, porque yo tengo en Madrid un montón de amigos y familia.
-¿Tenéis ya casa en Madrid?
-Sí; se trata de un piso muy amplio y bonito que está en una zona muy bien comunicada. Es un piso que Pepe tenía alquilado. Hasta que acabe ese contrato y podamos instalarnos, seguiré haciendo uso de la hospitalidad de mi gran amigo Vicente Parra.


Prensa Madrid


Está a dieta, pero ‘devoró’ mariscos, entrecot y helado
Adelgaza comiendo




Días pasados, Sara Montiel viajó a Santiago de Compostela para participar en un programa para la televisión gallega. Finalizada la grabación, la actriz manchega acudió a un conocido restaurante típico para degustar algunas de las exquisiteces de la tierra.
-¿Ya has decidido lo que vas a cenar, Sara?
-Sí. Voy a aprovechar mi única comida del día para degustar fabulosos platos gallegos. No veas cómo me voy aponer.
-Sin embargo, Sara, se te ve más delgada.
-Sí. Es que estoy siguiendo una dieta con la que he perdido ya unos kilos; espero perder mucho más.
-¿En qué consiste esa dieta?
-Por la mañana temprano no tomo más que un descafeinado y vitaminas disueltas en agua; a mediodía, lo mismo, y acaso algo de fruta; la cena es la comida fuerte en la que procuro tomar mis buenos filetes a la plancha, eso sí, ensalada y algo más.
-Ahora, por lo que se ve, te estás tomando un sabrosísimo helado…
-Sí, porque en la cena puedo tomar lo que quiera. Los resultados de la dieta ya son visibles y eso me anima muchísimo. Por la mesa de Sara aparecieron todo tipo de mariscos, pulpo, merluza y entrecot. De postre, tres bolas de un estupendo helado de chocolate… y un puro.


Celebrando los 50 años de
'La Reina del Chantecler'




LA FOTO CVIII



Imagen típica con atuendo típico de la estrella en los '70.