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domingo, 7 de junio de 2020

CINELANDIA - 15 de Octubre de 1.965 - México


SARITA MONTIEL

NO vendrá a México hasta que no le paguen lo que pide


BARCELONA (Exclusivo para CINELANDIA).- Sarita Montiel no salió siempre a México como eran sus deseos, pero ella asegura que la culpa no ha sido suya. Varios compromisos se lo impidieron y el asunto monetario tuvo una gran importancia en su cancelado viaje.

-No iré a México con todo y las ganas que tengo de volver a ese bello país que tan bien me trató en el pasado, mientras no me paguen lo que creo merecer- nos dijo en tono terminante.

Sarita estuvo algunos días en esta ciudad, siguiendo un severo tratamiento para adelgazar (tiene varios kilos de más), al mismo tiempo que preparaba las valijas y sus papeles para iniciar una gira artística. El viaje de Sarita es en primer lugar de trabajo. Pero es también –y no se sabe en qué medida es más importante que el trabajo- un viaje de segunda luna de miel. Una nueva luna de miel que hace a Sarita y a su esposo la pareja más dichosa de España, si hay que creerle a la estrella y a su marido José Vicente Olalla.

 




-¿Existe alguna posibilidad de que en un futuro cercano vuele rumbo a México?-le preguntamos.

-¡Ya lo creo que ardo en deseos de volver a México! Yo viví en su capital en momentos particularmente difíciles de mi vida… Y la cordialidad y el cariño de los mexicanos me hicieron mucho bien. El año pasado estuve en Brasil, y muchas veces estuve tentada de hacer un rápido viaje a México, no para trabajar, sino simplemente para volver a ver a tantos amigos como tengo allí. Pero no pudo ser. Ahora –y esto es un secreto que le ruego divulgue-, me preparo para ir a hacer una serie de TV y actuar en un centro nocturno de mucho postín.

-¿Cuándo parte?

-Tiempo al tiempo… Ya he dicho a usted demasiado. Haré TV, cabaret y también teatro… Y hasta es probable que una película. 


Ya que habló usted de cine, tenemos noticias de que en su última película aparece usted totalmente transformada. El decir, que rompe usted con algunos prejuicios…

-El hecho de que aparezca con poca ropa, no quiere decir que yo esté decidida a aceptar para mi carrera la obligación de aparecer siempre escasa de ropas. Ya en Samba aparecí luciendo mallas y ropas muy livianas, y eso no quiere decir que anhele ser una “vedette” que basa su éxito en su poca o mucha belleza física.

-¿No reincidirá, entonces, en aparecer con poca ropa?

-Filmaré cuanto quiera y como pueda. Si debo aparecer en malla o en bikini, lo haré, porque no tengo prejuicios de esa especie. Quiero decir simplemente, que no quiero ser una prisionera de los desnudos, una actriz a quien los productores obligan siempre a desvestirse en público. 



UN MATRIMONIO PARA SIEMPRE

-¿Qué puede decirnos, Sarita, del año y meses que ya tiene su matrimonio?

-Que me ha transformado en la mujer más feliz de toda España. Y que este es un matrimonio para siempre. 



Sarita Montiel habla, de eso no hay duda, como una mujer enamorada. Su esposo ha escuchado la conversación con la sonrisa en los labios. Viven aún “su segunda luna de miel”, aunque la carrera de la mujer les haya impuesto viajes, trabajos, etc. Pero todo esto no basta para empañar la enorme felicidad de ambos. No en balde Sarita declara:

-Mi carrera irá en constante ascenso. Una mujer enamorada no se equivoca nunca. Y mi esposo es el mejor consejero que tengo en ese aspecto.


EL RECORTE CCCXLIX

Sara despedía los '60 con la muerte de su madre, una posición cada vez más discutida en el cine y su incursión 'en persona' en los teatros. Algo de todo esto se refleja en esta entrevista en Telva, en su número de 1 de julio de 1.969. 


¿Dirigir yo una película? No sé de dónde ha salido tal noticia. No lo haré aunque podría. 

SARA MONTIEL

EN PERSONA


Sara Montiel, el mito. Sara Montiel, la mujer. ¿Quién prevalece? En casa de Sara hay grandes salones, cuadros, estatuas, doncellas uniformadas y una perrita diminuta y nerviosa, perrita de vedette. Moquetas silenciosas, luz neutra… Una “mise en scene” así pudo soñarla Raquel, la Bella Otero, Lola Montes o cualquiera de las divas de rompe y rasga que poblaron Europa. ¿Acaso no es la última de ellas? ¿Cómo entrará a esta sala la diva Sara Montiel? ¿Irónica? ¿Difícil?... Espera. Pasa un cuarto de hora y suenan pasos. Se abre la puerta. Tensión. ¿Tendrá buen día? (Se dice que es suspicaz, agresiva, orgullosa.) Se abre la puerta por completo… (Se dice también que su concepto del arte y de sí misma la enfrenta a los más pacientes directores de cine, y que por eso ha pensado en dirigir ella misma su próxima película)… Y entonces entra una amable mujer con cara de sueño. “Perdón. Estoy dormida aún. Todas las noches las señoritas del 098 me despiertan tres veces: a las cuatro, a las seis y a las ocho, porque mi madre está enferma y hay que moverla en la cama. ¿Que si está muy mal? Sí, bastante mal. ¿De qué vamos a hablar?”

La sorpresa es enorme. ¿No será Sara Montiel un blanco demasiado fácil, demasiado propicio y hasta demasiado débil? Lo honesto, entonces, es la objetividad. Escribir, sin comentarios, lo que han dicho el mito Sara y Sara la mujer, no vaya a cegarnos uno o a conmovernos otra. Así que es, liso y llano, lo que Sara ha dicho:


-Sara, el cine qué es, ¿un arte o un negocio?

-Un negocio y un arte.

-¿Pero no son dos cosas opuestas?

-¿Quién lo dice? Ingman Bergman hace películas que son arte puro y las vende muy bien, que yo sepa.

-Bueno. Pero Ingman Bergman con su cine intenta explicar algo. ¿Qué se ha propuesto Sara Montiel?

-Como sólo soy intérprete, no me propongo nada. Hacer un cine musical en mi propia línea y basta.

-Eso en el cine. ¿Y en la vida?

-Ser algo, ser alguien. Vivir, tener amigos, trabajar, respetar al prójimo…

-¿Satisfecha de tu trabajo?

-Sí, sí; sin reservas.

¿Y de tu vida?

-Vaya…


-En España, ¿cómo estamos de talentos?

-Si hablamos de cine, hay muchísimos talentos que para desarrollarse tienen que marcharse fuera. Hay que ver Buñuel mismo lo que le ha pasado. Fuera del cine ya es otra cosa. Cuando un español sale talento, científico o como sea, hay que dejarle solo. Por ejemplo, el doctor Ochoa… (No dejes de poner esto. Es importante.)

-¿Y cómo estamos de directores de cine?

-Muy bien. Tenemos tres estupendos: Picazo, Saura y Camus.

-Pero se dice que Sara Montiel va a dirigir personalmente su próxima película…

-Lo habrán dicho para entretenerse. No pienso, y eso que puedo. No en vano estuve siete años casada con Anthony Mann, uno de los mejores directores del mundo, que me enseñó a montar cine y me enseñó su escuela.

-Entonces, ¿desmentido?

-Claro. Lo cual no significa que no sepa.

-Entonces, ¿cuál es, a tu juicio, en una película la misión del director: contar una historia, lanzar una idea, abrir un camino?...

-Las tres. Pero lo más importante es que acierte a contar la historia que se le ha dado. Si sabe, el ochenta por ciento está ganado. El actor sólo aporta un veinte por ciento.

-¿Qué defensa tiene el cine comercial?

-El que yo hago. Ya sé. Pues que entretiene, que sirve para todos, que puede llegar a todos…

-Y da dinero…

-O no. Y si da, también otros cines dan.

-¿Tienes algo contra los directores del cine de ideas?

-Al contrario. Los tres nombres que he dado pertenecen a ese cine. Son nuevos y jóvenes. Sobre todo Camus, que tiene apenas treinta y dos años, está en la línea europea y es estupendo. (Camus, director de su última película, “Esa mujer”.)

-¿Rodarías con Antonioni?

-Sí. Por tener una experiencia.

-¿Con Bergman?

-Aún es mejor.

-¿Con Lelouch?

-¡Es casi el mejor de todos!


-En el plano artístico, ¿cuáles han sido tus éxitos?

-Sobre todo “El último cuplé”

-¿Y tus fracasos?

-Yo no he tenido “fracasos”. Lo que he tenido han sido “equivocaciones”. Una sola. Se llama “Tuset Street”.

-¿Y dónde estuvo la equivocación?

-En elegir un director inadecuado.

-Pero dicen que Grau es de los más capaces del joven cine…

-Ah, sí.  (Mira, no nombres a Grau, no es importante.)

-Sara, el hombre es un ser que intenta mejorar. ¿En qué has mejorado tú de “El último cuplé” aquí?

-En muchas cosas. Por ejemplo: en belleza física. Otro ejemplo: en cantar. Y aunque sigo en la misma línea musical, está adaptada a mil novecientos setenta.

-Si pudieras volver atrás, si de pronto tuvieras diez años (suspira hondo), ¿volverías a ilusionarte con el cine?

-Siempre. Si no, elegiría Rusia.

-¿Rusia?

-Sí. Para ser como Catalina la Grande. Gran mujer. Nos parecemos mucho. Ella era también femenina, fuerte, violenta…

-Se habla mucho de ti. ¿Estás conforme con el retrato que hacen?

-Unamuno decía: “Los perros ladran, luego cabalgo”. Yo también lo digo. Algunos de los que hablan tienen razón, otros ni idea, aunque creen estar en la verdad. Yo les dejo y me río. ¡Qué importa! A mí sólo me conoce quien yo quiero.

-¿Y qué dices de ti misma?

-Que soy muy normal, dentro de la anormalidad de los artistas.

-¿Cómo has planteado tu futuro?

-Mi futuro es mi madre. Todo depende de cómo vaya ella. Sin ella todo lo veo negro, muy negro, porque me quedo sola.

-Todos tememos algo. ¿Qué teme Sara Montiel?

-Temo que le pase algo a mi madre.

-¿Y nada más?

-Nada más. Sólo eso es importante. 


-¿No temes envejecer?

-Todo el mundo envejece, ¿por qué no he de hacerlo yo? Se teme la vejez porque acerca la muerte.

-¿Temes entonces la muerte?

-Jolín. No he pensado en ella.

-¿Qué opinas del mundo, hoy?

-Parece que está pacífico, salvo Vietnam, que es terrible. Y los chinos. Ahí está el peligro, en la raza amarilla. (Di eso, que es importante.)

-¿Y España? ¿Cuál te parece su mayor problema?

-Pues…

-¿Gibraltar acaso?

-¿Ese terroncito? No creo. En fin, no sé. Tenemos muchos, pero no soy yo quién para decirlos. Sí puedes poner, en cambio, que ahora estoy descubriendo al español, al español “pueblo”, porque estoy leyendo un libro de Díaz Plaja que se llama (énfasis) “El español y los siete pecados capitales”.

-¿Cuáles son los pecados del español?

-Lo estoy leyendo. No sé todos. Pero es apasionado, orgulloso, intuitivo, a veces ignorante…

-Y tú, ¿te sientes muy española?

-Sí.

 

M.P.B.


LA FOTO CCCXLIX


En su "Sara Montiel en persona" (1.970)


sábado, 9 de septiembre de 2017

CINELANDIA - 15 de Febrero de 1.969 - México


SARA MONTIEL
“LA JUVENTUD ACTUAL EXIGE SILENCIO”

Sara Montiel ha vuelto a firmar contrato con la productora S.F., Cesáreo González. Aún está “caliente” el pleito que la popular actriz y el ilustre productor (ya desaparecido) llevaron a los tribunales españoles. Como todos saben, Sara Montiel perdió aquel juicio contra dicha productora. Con ello, la bella “manchega” perdió la oportunidad de meter en su bolso la suma de 24 millones de pesetas. Pero como todo en la vida tiene remedio, la productora y Sara han vuelto a hacer las “pases”.
SARA EN LA LÍNEA
Sara Montiel es de las artistas que a veces se permite el lujo de aumentar algunos kilos demás. Hoy la he visto y he podido comprobar que nuevamente está tomando el camino de la línea perfecta. Ha perdido varios kilos. Y sus pómulos, esos que tan maravillosamente llenan la mirada de los espectadores, visitan de nuevo su rostro.
-¿Cuántas hora duerme Sara Montiel?
-Nunca menos de ocho.
-¿Aunque esté filmando?
-En ese tiempo es cuando más duermo. Del estudio me vengo a casa a dormir. Jamás hago vida social cuando filmo.
-¿Qué tipo de comida le va?
-Carnes desgrasadas, verduras y frutas.
-¿Pasa hambre?
-A veces, sí.
-¿Bebe alcohol?
-Una copa de vez en cuando.
-¿Hace ejercicios?
-Es lo primero que hago cuando me levanto. Es una de las cosas que más exige nuestra carrera.
-¿Le gusta permanecer en la casa… hacer vida hogareña?
-No. Soy muy bohemia. Me gusta ver amanecer en la calle. Oler el perfume de los jardines en las madrugadas. Ver cómo se despiertan las grandes capitales. Aunque no siempre lo puedo hacer.
Sara Montiel es una buena hija. Siente adoración por su familia. Los niños representan algo muy grande para ella. Cree en el espíritu. No conoce el miedo. Sería incapaz de matar un pollo, ni cualquiera otro animal.


Entre las personas que se encontraban en el aeropuerto de Barajas, esperando a la gran artista, estaban su madre y su marido Chente. 

‘LA JUEVENTUD ACTUAL EXIGE SILENCIO’
-¿Ha tenido amigos confidentes?
-Sólo uno.
-¿Será capaz de guardar un secreto?
-Hasta la tumba.
-¿Qué deporte le gusta practicar?
-La caza. Además soy muy buena. Jamás he salido a cazar sin que regrese con muy buen material.
Sara considera que está comenzando su carrera artística. Dice que tiene mucho qué aprender todavía. Cuando le pregunté si cambiaría su vida actual por la edad de 13 ó 14 años, me contestó:
-¡No, por Dios! A la edad de 13 años fui muy desgraciada. Hoy me considero una de las mujeres más felices del mundo.
-¿Qué opina de la juventud actual?
Sara me mira profundamente. Toma una expresión como de niña asustada. Me recordó a esas pequeñas que son llamadas por la maestra y le pregunta algo. Sara no sabe qué contestar. O quizá tiene miedo. Quizá piensa que la juventud actual es demasiado difícil de comprender.
-La juventud actual exige silencio…
-¿Sería “hippie”?
-Por unos minutos, sí. Es demasiado aburrido.
-¿Es ambiciosa?
-En mi trabajo, sí.
-¿Hasta el punto de ser mala compañera?
-Si defender los derechos que a una le corresponden es ser mala compañera, puede que lo sea.


“IRÍA A LA LUNA CON EL HOMBRE QUE AMO”
-¿Está conforme con la posición artística que tiene en España?
-No me quejo.
-¿Le gustaría dirigir en el cine?
-No. Tengo demasiadas cosas que me interesan mucho más.
“No estoy de acuerdo con los proyectos interplanetarios que tienen los hombres. Creo que existen muchas cosas en la tierra por descubrir, como por ejemplo, la ambición de los hombres y el porqué de las guerras. Creo que existan seres ultraterrestres. Si alguna vez fuera a la Luna lo haría acompañada por el hombre que ame”.
-¿Qué opina del hombre?
-Que cuando lo es, resulta maravilloso.
-¿Existe la maldad en él?
-Por supuesto, como la bondad.
Sara Montiel confiesa que se le ha hecho mucho daño. Y por eso sólo cuenta con dos o tres amigos. “He recibido malas acciones y traiciones de aquellos a quienes he ayudado mucho. Es lo que más me duele”. Pero a pesar de todo cree en la amistad. No se siente frustrada. Cuando comenzó a subir en su carrera tuvo muchos enemigos, pero dice que hoy tiene muchos más. “Muchos no perdonan que alguien triunfe”. Y es verdad. Sara Montiel es para España lo que es la B.B. para Francia. Ella es la artista que más divisas conquista para España. Ella es la más internacional. Es la que está en todas las carteleras del mundo.
-En quien confiaría más, ¿en un hombre o en una mujer?
-En un hombre.


En esta foto la vemos en la Plaza de España con su perrito. 

“NO ESTOY DE ACUERDO CON LA POLÍTICA DE FIDEL CASTRO”
La pintura es el arte que prefiere la Montiel aparte de su carrera. Muchas desconocen que esta artista es una acuarelista fabulosa. Pero no le gusta enseñar sus obras. Su casa la tiene decorada con verdaderas joyas pictóricas.
-¿Le gustaría debutar en un teatro como actriz dramática?
-No. Yo, si no canto, no soy feliz.
-¿Por qué no ha montado un espectáculo en Madrid a su medida?
-Porque no he tenido tiempo. Podría permanecer en Madrid dos o tres meses y a los empresarios no les conviene. Me quieren por lo menos por un año.
-¿Está consciente de que es la estrella máxima de España?
-No. Soy una artista que ha tenido suerte. Le gusto al público, nada más.
-¿Le gusta la política?
-Me preocupa precisamente por los tantos problemas que ocasiona.
-Si fuera la primera dama de una nación, ¿qué haría por el pueblo?
-Muchas cosas de las que aún no se han tocado. Una de ellas sería amparar a todas las madres solteras. Darle a sus hijos estudio y prepararlos para la vida de una manera que no tuvieran complejos.
Le asusta el futuro del mundo. Piensa que por culpa de algunos hombres habrá una tercera guerra mundial.
-Sara, yo fue testigo de su éxito en Cuba hace algunos años, ¿por qué no ha vuelto a aquel país?
-Porque no estoy de acuerdo con el régimen dictatorial de Fidel Castro.
-Pero usted ha estado en Rusia…
-Y estoy dispuesta a volver.
-Pero en Cuba funciona un régimen impuesto por Rusia.
-Pero Rusia es un país que no tiene mucho, o casi nada en común con nosotros los españoles. Todo lo contrario a Cuba. Cuba es España. El problema de los cubanos me duele y me afecta tanto como si fuera mío. Es distinto.
-¿Dónde le gustaría vivir fuera de su patria?
-En cualquier lugar del Caribe. Especialmente en la Cuba de antes.


En su repertorio cuenta con muchas canciones cubanas. Ha actuado en todos los países del Continente Americano y en casi toda Europa. Dice que en América la quieren tanto como sus paisanos. Se ha hablado mucho sobre su desaparición hace unos meses en México y de un contrato que no quiso cumplir con la capital azteca. A lo que ella responde: “Todo fue un mal entendido de mi representante de allá. Me propuso sin haber firmado y sin yo saberlo. No es cierto que yo haya incumplido. Soy artista por todos los costados. Sé lo que tengo que hacer”.
Cuando terminamos nuestra entrevista salimos a la calle con Sara. Le hicimos fotos. Comprendimos una vez más lo que esta mujer representa para el pueblo español. No tuvimos un momento de paz. En algunos sitios tuvimos que subirnos, salir de prisa, porque no nos permitían hacerle las fotos. Sara Montiel, es sin duda, la estrella máxima de España.

ROBERTO CAZORLA
Fotos: M. H. de LEÓN.




EL RECORTE CCLIX
Sara abandonó la década de los 60 con algún que otro conflicto: separación de Chente, pleito con Cesáreo González, el caos 'Tuset Street'. En esta sección de la revista Semana, de 6 de Mayo de 1.967, la diva se ¿sincera? con la publicación. 

EXAMEN DE CONCIENCIA
SARA MONTIEL

No es necesario hablar de sus éxitos, ni de su personalidad, ni de su hermosura. Basta con decir un nombre: Sara Montiel. Tampoco hablaremos de su demanda al productor Cesáreo González, pidiéndole veinticuatro millones de pesetas, porque ya se sabe todo en torno a este asunto. Sara está cansada.
-Han estado haciéndome un reportaje en color unos periodistas americanos. Es agotador. Además, el estreno de “Cárcel de mujeres” me dejó molida.
-¿A qué teme más: a asistir a uno de sus estrenos o a que la hagan un reportaje fotográfico?
-Al estreno, desde luego. Salgo ilesa de milagro. Me encontraba tan oprimida por el tumulto que pensé que me iban a romper algo.
-En el fondo, es agradable tal admiración.
-Eso sí. Yo siempre digo que moriré a consecuencia del amor de los demás.
-¿Recibe muchas cartas?
-De mis quinientas a dos mil semanales.
-¿Las contesta todas?
-Por supuesto. Contesto yo, contesta la secretaria de mi marido, contesta otra chica y otro chico, que es como mi secretario. Me escriben cartas muy emocionantes.
-¿De lugares muy apartados?
-Cientos de cartas de Ucrania, de Moscú, de La Habana, e incluso de Mongolia.


-¿Su mejor película y su mejor canción?
-Como película, “El último cuplé”; como canción, “Nena”.
-¿A qué tiene miedo durante los rodajes?
-A algún posible fallo técnico. Hacer una película es labor de equipo, es todo un engranaje. Si falla una pieza, trasciende en el resultado final.
-¿Cuál es la aspiración actual de Sara Montiel?
-Seguir haciendo cosas cada vez mejores, aprovechando la experiencia que dan las mal hechas.
-¿Qué películas de las suyas no volvería a hacer?
-Los “westerns” americanos. Bueno, sólo haría uno: “Veracruz”.
-¿Se considera una muer feliz?
-Feliz, feliz, nunca se es totalmente. Es necesario no serlo a ratos, para apreciar la felicidad cuando llega.


-¿Cómo se ve usted a sí misma?
-¡Muy mona! Creo que soy muy humana, con temperamento bastante fuerte, con mi personalidad.
-¿Le gusta o le molesta asistir a reuniones sociales?
-Me agrada asistir, sobre todo a reuniones culturales. Si no puedo hablar, al menos escucho y aprendo.
-¿Ha pintado usted estos cuadritos que vemos en las paredes?
-Sí. En mis ratos libres, aunque no tengo ni idea de dibujo, pinto algo. Lo que se me da bien es la asimilación de los colores.
-Se cuentan muchas anécdotas de su belleza desde que tenía catorce años. ¿Es cierto que llamaba la atención cuando iba por la calle?
-Era un verdadero espectáculo. La gente salía de las tiendas y comercios sólo para verme. A los catorce años pesaba sesenta y seis kilos, era tan alta como ahora y tenía una melena negra hasta la cintura.
-¿De dónde salió en nombre artístico de Sara Montiel?
-Lo de Sara, por mi abuela Sara María; lo de Montiel, por los Campos de Montiel.
-¿Es cierto que prefiere que la llamen Antonia Abad que Sara Montiel?
-Antonia soy más yo misma; Sara es otra persona distinta. Intento separar a toda costa mi persona de la personalidad artística.
-¿Cuál es su debilidad a la hora de vestirse con elegancia?
-Los zapatos y el peinado. Considero que una mujer elegante debe ir bien calzada y bien peinada. Los vestidos me gustan muy sencillos. Así destaca más la belleza natural.


-¿Sabe que, a veces, le adjudican muchos defectos físicos?
-¡Ya lo creo que lo sé! Se ha dicho que tengo las piernas torcidas, los dientes postizos, la nariz mal hecha. Incluso que mi cara no es mi cara.
-¿Le molesta?
-Mientras tenga este rostro y este espejo, donde me veo cada día y me digo: ‘Antonia, estás muy bien’, los comentarios me resbalan.
-Cuando se mira al espejo ¿cuál es la parte de su cara con la que se siente más satisfecha?
-Con la nariz, que es graciosísima.
-¿Qué opina de la coquetería en la mujer?
-Me parece estupenda. En la mujer es un atractivo más.
-¿Qué prefiere: esperar a su marido o que su marido la espere a usted?
-No me gusta en absoluto que me esperen. Tampoco esperar; pero entre las dos cosas, prefiero la segunda.
-¿Cuál es el recuerdo más bonito de su vida?
-Cuando yo era niña y mi padre me sentaba en sus rodillas para que le leyera el periódico. Entonces tenía cinco años, pero decían que leía muy bien.
-¿Le molesta que pregunten sus años?
-No.
-¿Cuántos años tiene?
-Un año menos que Liz Taylor, tres maridos menos que ella y dos años más que Brigitte Bardot.

Entrevista: FUENTES GUIO
Fotos: Larrú


LA FOCO CCLIX


Espectacular. 

sábado, 27 de mayo de 2017

CINELANDIA - 1.966 - México


EL ALBUM DE
SARA MONTIEL
LOS CAMBIOS DE LA HERMOSA A TRAVÉS DEL TIEMPO

En un pueblo perdido de la Mancha, llamado Campo de Criptana, bajo un sol fuerte y amenazador que quema la tierra, nace Sara Montiel, cuyo verdadero nombre es María Antonia Abad Fernández. Su infancia es obscura, a veces triste, a menudo llena de ilusiones.
Sus padres eran modestos labradores, gente de campo, sencilla y llana como su tierra. Sara organiza funciones de teatro ante un público imaginario, con decorados surrealistas a base de viejas cortinas y carteles de publicidad cinematográfica, que arranca con sus compañeros de juego de las fachadas de las casas.
Ella sueña. Mira a lo lejos de aquel campo amarillo, dorado, donde Don Quijote había cabalgado siglos atrás en la inspiración de Cervantes. Aquellos viñedos que se recortan en el horizonte y comprende que le gustaría recorrer largos caminos en busca de nuevas rutas en donde cristalicen sus sueños.
Pero además, Antonia canta. Canta en las fiestas del pequeño colegio donde recibe elemental educación, canta en público en un festival y en una procesión, y es precisamente en ese momento que unos productores de Madrid la escuchan, la elogian, la animan y le aseguran que ella puede ser una “estrella de cine”. En aquel instante sólo sabe que son estrellas aquellas mujeres guapísimas que aparecen en los carteles de cine y ella, fallecido su padre, se encuentra humilde, sola, llena de ilusiones que cree difícil alcanzar. Sólo un hombre experto como Enrique Herreros acertó a “ver” las posibilidades de aquella chicuela anónima que va a Orihuela, que llega a Madrid y que toma parte en un concurso organizado por una productora fílmica. El periodista encuentra algo especial en la chica y la lleva a la compañía Filmófono que prepara Empezó en Boda. Y allí se inicia la gran carrera de la estrella.


1.María Antonia Abad Fernández debutó en la película Empezó en Boda, encarnando a una recién casada. El periodista Enrique Herreros la apoya, impulsa, corta las trenzas, cambia el color de sus cabellos, le maquilla los ojos y la bautiza como Sara Montiel: Sara por su abuela y Montiel por los campos de su patria chica.
2.Los comienzos fueron duros. El camino del cine es peligroso –“Pasé varios años con más ilusiones que trabajo. Me ofrecían papeles que no me permitían lucir. Llegué a desmoralizarme”.-dice la actriz.


3.En 1.949 aparece Juan de Orduña por primera vez en el camino de Sarita y nace Locura de Amor, una película que podía ayudarla mucho y así fue. Locura de Amor fue un gran éxito en todos los países de habla castellana y abrió las puertas de la fama a la manchega.
4.Poco después Sarita tomaba parte en El Capitán Veneno, de Luís Marquina, con Fernando Fernán Gómez. Con esta película, se despide de España y marcha a América en busca de nuevos horizontes.


5.En México, la Montiel debe empezar de nuevo. No se tienen en cuenta sus éxitos anteriores, ni el terrible suplicio de aquella quietud forzada. Y en 1.950 toma parte en la cinta de Stve Sekely, Furia Roja, al lado de Arturo de Córdova y Emilia Guiú.
6.Es elegida Reina de la Primavera de la Ciudad de México y toma parte en tres películas de Miguel Zacarías: Necesito Dinero, Ahí Viene Martín Corona y El Enamorado (1.951), con Pedro Infante. Viajes interminables por muchas repúblicas hispanoamericanas presentado sus películas.


7.Sarita toma parte en otras muchas películas mediocres durante ese período. Su nombre es conocido en el país, pero no suena con tonos estelares. Una de esas cintas es Cárcel de Mujeres (1.951), mediocre melodrama de Miguel Delgado, con Sarita, Miroslava y Katy Jurado en los estelares. Y en 1.953 tiene una parte importante en Reportaje, al lado de las figuras de moda del cine mexicano.


8.Siguen los filmes mediocres con Sara. Los personajes que se le encomendaban la iban esterotipando poco a poco. Una de esas cintas fue la comedia rural de Roberto Rodríguez Yo Soy Gallo Dondequiera, de Joaquín Cordero, rodada en 1.952.
9.Mal, y muy mal le iba a Sara en México. En 1.955 trabaja a las órdenes de Alfredo B. Crevenna en la versión fílmica de una novela de Spota, Donde el Círculo Termina, con Raúl Ramírez y Nadia Haro Oliva, que resulta un churro sin disculpas. Desalentada, Sara aceptó los llamados de Hollywood y se fue a incorporar el papel de india en Veracruz, otro churro sin disculpas.


10.En Hollywood no tiene fortuna como actriz pero hace muy buenos amigos entre los astros famosos. Yul Brynner la mima y la acompaña. Y Sara filma Serenata (1.955), con Mario Lanza y Joan Fontaine; Yuma, (1.956). Conoce al director Anthony Mann, el hombre con quien se casaría en Agosto de 1.957.

EL ALBUM DE SARITA


1.Regresa a su patria. Juan de Orduña está preparando El Último Cuplé, en medio de muchos obstáculos, pues el director carece de dinero y no encuentra quién lo aporte para que Sara haga de intérprete. Se habla de María Félix y otras importantes figuras, pero Orduña se niega a filmar la película sin Sarita. Se filma la cinta. La Montiel ha grabado las canciones ante el escepticismo de todos. Luego todos descubrirán en la voz de la manchega un nuevo matiz, un nuevo tono, un aire caliente y sensual.
2.El Último Cuplé (1.958) marca el triunfo definitivo de la actriz. La consagración. Nadie discute ya su categoría. Sarita casi no puede creerlo: pero, cuando retorna a Madrid es aclamada por la multitud que acude al aeropuerto a recibirla y siente en sus pulsos que la gloria que ella esperaba ha llegado por fin.


3.Juan Manuel Vida, director de la grabadora Gamma, le entrega un Disco de Oro. El Círculo de Bellas Artes la considera la mejor actriz del año. Y la revista Fotogramas la recompensa con su galardón a la mejor actriz. Por otro lado, la crítica hace pedazos El Último Cuplé, y juzga mediocre la voz y la capacidad interpretativa de Sarita.


4.Después de otro viaje a Hollywood vuelve a Madrid para rodar La Violetera, a las órdenes de Luís César Amadori. Con este filme vuelve a batir “récords” de taquilla y admiración. Y nuevos premios.
5.En 1.959 filma Carmen la de Ronda, con Jorge Mistral, Maurice Ronet y Amadeo Nazzari. Luego hace unos viajes al extranjero presentando su película y tiene fuertes disgustos con su marido, el director Anthony Mann, de quien se divorcia poco después.


6.En 1.960 filma Mi Último Tango y Pecado de Amor. Las dos fueron dirigidas por Luís César Amadori. El 21 de septiembre de ese mismo año, Sara firma un fabuloso contrato con Francisco Balcázar para filmar La Bella Lola, que la presenta en la época romántica de 1.830.


7.Sara está convertida en la actriz más popular y taquillera de habla española. El público no se muestra muy exigente con los temas de sus filmes, y exige su presencia. La cinta que sigue en la carrera de la actriz es La Reina del Chantecler, de Rafael Gil, con Alberto de Mendoza y Ana Mariscal.


8.El francés Henry Decoin la dirige en Bésame (Noches de Casablanca), al lado de Maurice Ronet, Franco Fabrizi, Gerard Tichy y José Guardiola. Es un melodrama amenizado con canciones modernas en la voz de la estrella.
9.En Junio de 1.964, Sarita se volvió a casar. La ceremonia tuvo lugar en Roma, capital del catolicismo, en la Iglesia de Montserrat, situada en el corazón de la parte antigua de la ciudad italiana. El esposo es el abogado y economista español José Vicente Ramírez Olalla. Sarita se casó con el traje ilustrado de la fotografía: vestido corto, de tul, de color ‘beige’, bordado con hilos de oro y plata.

SUS ÚLTIMAS PELÍCULAS


Samba (1.964) nos mostró a una Sarita Montiel en su mejor momento físico. Su pareja romántica fue Marc Michel. Los viejos cuplés de Sarita dieron paso a los ritmos tropicales de moda. Es un filme de Gonzalo Elvira y Cesáreo González.



Cada noche un amor (1.965) (La Dama de  Beyrut), coproducción hispano-franco-italiana, dirigida por Ladislao Vajda. Un reparto internacional apoya a Sarita Montiel: Giancarlo del Duca, Ferdinand Gravey, Magali Noel, Alain Soury, Gemma Cuervo, Chonette Lauret y Carlos Casaravilla.


Una Mujer Perdida (1.965), coproducción hispano-italiana, dirigida por Tulio de Michelli. El galán fue Giancarlo del Duca. También intervino Máximo Seratto. Trata de una pescadora italiana de la que se enamora un famoso escultor, también italiano, que desea le sirva de modelo para una escultura. La obra resulta premiada en una bienal que se celebra en Madrid, donde se producen una serie de incidentes con motivo de ese premio.

 LA PELÍCULA DE LA QUINCENA
CADA NOCHE UN AMOR
COPRODUCCIÓN HISPANO-FRANCO-ITALIANA
Argumento: Alfonso Balcázar, José A. de la Loma, Duccio Tessari.
Director: Ladislao Vajda.
En Eastmancolor.
Intérpretes: Sarita Montiel, Giancarlo del Duca, Ferdinand Gravey, Magali Noel, Alain Soury, Gemma Cuervo, Chonette Lauret y Carlos Casaravilla.


SINOPSIS:
Isabel, joven provinciana en su deseo de triunfar como cantante, cae en la garras de Omar, un tratante de blancas y junto con otras mujeres es llevada a Beyrut, donde las obligan a trabajar para un tal Bepo, jefe de la organización, en un cabaret donde son asignadas a supuestos empresarios.
Por un incidente hábilmente preparado, Isabel es despojada de dinero y pasaporte, y ante la amenaza de ser entregada a la policía, pues sus documentos son falsos, Isabel accede a ser llevada a un lugar conocido por La Villa, que resulta ser un lujoso lupanar, en el cual, la directora, Gloria, que es amante de Omar, la recibe de mala manera al darse cuenta de que su hombre demuestra ciertas preferencias por la muchacha.
Después de varias peripecias, Isabel es rescatada por un cliente de La Villa, conocido por Doctor Castelnov, quien se la lleva a París. A la llegada a París, Isabel vuelve a encontrarse con Francis, personaje que conoció en el recorrido que acabara llevándola al Líbano. Francis resulta ser hijo del Doctor Castelnov, y al igual que su padre, le declara su amor.
Entretanto, un elemento de la banda de Omar descubre el sitio donde se halla Isabel y da aviso a su jefe. Viéndose descubierta y ante la amenaza de Omar de dar muerte tanto al Doctor como a Francis Isabel finge una escena amorosa con Omar, la que es sorprendida por Francis, el cual, asqueado, se aleja del sitio donde sorprendiera a su amada en brazos de otro hombre.



El Doctor, ante los hechos, se da cuenta de que su verdadero papel no es el de ‘galán’ y se dispone a actuar, saliendo en busca de Omar, después de que Isabel le ha hecho confidencias en el sentido de que la vida de Francis peligra, pues la banda que controla Omar ha recibido instrucciones de asesinarlo. El Doctor llega hasta la habitación del hotel donde se encuentra hospedado Omar con intenciones de matarlo. Pero la fuerza y la juventud de Omar violentan la situación y el Doctor cae muerto con un tiro en el corazón.


Francis, que se resiste a admitir el cambio operado en Isabel, va hasta el lugar donde se encuentra escondida la banda de traficantes  y es recibido y maltratado por tan abrumadora mayoría, que en pocos minutos se deshace de Francis dándolo por muerto. Isabel, sabedora de lo ocurrido a Francis, promete a Omar que se irá con él siempre y cuando la vida de Francis sea respetada. Omar promete que antes de que salgan de viaje con destino a América la llevará a comprobar que Francis está a salvo. Y hacen una cita para el día siguiente en el hotel donde vive Omar. En tanto, el jefe de la banda, enterado por Gloria de los planes de aquél, da instrucciones a la banda de que liquiden a Omar. Francis, recuperado de la golpiza recibida descubre unos papeles que guardaba su padre en el escritorio y esto lo hace sospechar de que Isabel está fingiendo con el fin de alejarlo de Omar y su banda. Vuelve al cabaret donde Isabel ha sido contratada, a tiempo de escuchar una conversación entre Omar y la joven. Francis irrumpe en la habitación, y se inicia una pelea en la que aparentemente Omar domina a Francis, aprovechando esa ventaja para huir, aunque es perseguido de cerca por Francis. A las orillas del Sena, éste da alcance a aquél, entablándose una feroz lucha cuerpo a cuerpo que culmina con la muerte del traficante. La policía aprehende al resto de la banda –que fue la asesina de su compañero- y termina con ello la desventura de Isabel, quien en brazos de su amado, encuentra al fin la felicidad.



EL RECORTE CCXLV
Durante el rodaje de "La Dama de Beyrut" Sara concede una entrevista a la revista Dígame. Es el número de 10 de Agosto de 1.965. 


SARA MONTIEL
EN LA PEQUEÑA PANTALLA A TRAVÉS DE LOS RAYOS X
SENTIMENTAL, APASIONADA, DULCE, MAL GENIO (SEGÚN ELLA MISMA MANIFIESTA, ESTO NADA TIENE QUE VER CON EL MAL CARÁCTER) Y MIEDOSILLA… HE AQUÍ LA VERDAD DE SARA MONTIEL.

Hace millones de años desde el día –tristemente famoso- en que Adán y Eva tiraron la primera piedra por razones de vanidad y desde que el mito de la belleza subió de categoría. El cine aumentó, miles de años después, la creencia de que sólo los malos y las mujeres ruines podían ser feos.
Evidentemente, es un hecho patente que cuando existe el talento, la belleza no es lo principal. El caso especialísimo de Sara Montiel es punto y aparte. Conjuga admirablemente la belleza y el talento.
La miro a través del espejo, mientras da término a su maquillaje en la habitación del hotel donde se hospeda en Barcelona. La conocí hace ya algún tiempo; el suficiente para conocer ya sus reacciones, y, sin embargo, cada vez que la veo me parece conocerla por vez primera. Tal es su personalidad. Personalidad que a muchos intimida. Hoy la encuentro distinta. No es que propiamente Sara Montiel haya cambiado físicamente. Sus ojos, sus cabellos, su rostro hermoso, son los mismos. Pero hay en ella un aire más grave, que infunde un mayor respeto, marcando un lugar primerísimo en nuestra consideración. Elegante, sin excentricidades. Sencilla, sin falsa modestia. Así surge nuestra españolísima Sarita ante nuestros ojos.
Viste casi siempre de negro. ¿Por qué?
-En mi guardarropa predomina el negro. Tengo aproximadamente un centenar de vestidos de ese color. Me gustó vestir de oscuro desde que era niña.
-¿Es que acaso el color negro armoniza con tu espíritu?
-Puede ser que guarde una cierta relación conmigo misma, aunque nunca he acertado a explicármelo.
-Ni yo tampoco; tu carácter es comunicativo, alegre. Eres sociable y nada huraña.
-Bueno… -responde sonriendo la actriz-. También depende de la compañía; soy triste o alegre, comunicativa o reservada.


-¿Hay algo que desees mucho y todavía no hayas conseguido?
Sara une las manos como en una plegaria:
-No. Dios me ha dado la felicidad. Tanta, tanta, que a veces casi me parece que mi corazón va a estallar. Y lo gritaría al aire para que todos lo supieran y se alegrasen aquellos que de verdad me quieren. Conservo a mi madre conmigo y espero que me viva muchos años aún. ¿Qué más puedo pedir? Casi sería una ofensa a Dios pedirle más.
De improviso, Sara ha quedado silenciosa unos segundos. Se mira al espejo, como escrutándose a sí misma:
-Bueno… lamento que hasta ahora las noticias que han circulado sobre mi posible maternidad no hayan sido ciertas. Pero lo serán algún día. Siempre he creído que cuando algo se desea mucho y se pide con fervor desde lo más profundo del corazón se acaba consiguiendo.
En cualquier ocasión he podido comprobar que Sara no usa perfume alguno, y eso me sorprende en una mujer tan exquisitamente femenina como ella.
-Jabón y agua clara. No uso ni tan siquiera agua de colonia.
Le gustan, en cambio, las flores; en especial, las silvestres. Se queja ahora de que en Barcelona va casi sin zapatos por no disponer de tiempo libre para ir de compras. Curioso y raro, pero verdad.


Podría prescindir de cualquier objeto de su uso personal y sustituirlo por otro. Pero en lo tocante a las comodidades modernas…
-No podría pasarme sin teléfono. ¿Tú imaginas? ¿Qué haría yo sin él? Es un tirano, sí, pero también una ayuda incomparable.
Me hace casi sonreír esa Sarita tan espontánea, con esa naturalidad que ella derrocha, generosa, porque ahí precisamente radica el secreto de su éxito.
-¿Ha habido alguna circunstancia dentro de tu profesión que te haya molestado?
Sonríe pícara…, pícara…, pero yo no sé aún lo que ella va a contestar. Al final lo dice:
-En mil novecientos cuarenta y cinco interpreté en el cine mi primer papel, que era precisamente el de una colegiala. Pues bien; cuando esa película se estrenó, yo no conseguí verla porque era ‘no apta’ y no me permitieron la entrada.
Hace ya algunos meses, Sarita tuvo que someterse a un severo régimen para perder algunos kilos por exigencias de su última película: “La dama de Beirut”.
-¿Cuál es tu “menú” favorito, Sarita?
-¡Comer! Cuando se tiene buen apetito todo es delicioso. Afortunadamente, ya no sigo régimen, porque pasé un hambre…
-¿Tú sabes que estás considerada como una de las mujeres más guapas no solamente de nuestro cine, sino quizás del cine mundial?
-Bueno…, soy monilla…, pero sin llegar a tanto.
-¿Crees de veras lo que dices?
-¿Acaso no lo creen los demás?


-¿Qué opinas de la felicidad, Sarita?
-Que como se llegue a conseguir solamente un poquito –e indica con la mano un pedacito muy chiquitín- ya te pueden dar con un canto en los dientes. Esta es una expresión muy mía –termina, alegre.
-¿Te aterra pensar que un día –afortunadamente aún lejano- envejecerá tu rostro y tu figura?
-Como me considero un poquitín inteligente, creo que me conformaré tan ricamente. Por otra parte, la Naturaleza es muy sabia, y pienso que cada época, cada edad, tiene su encanto.
-¿Tampoco le temes a la muerte?
-Me haces cada preguntita… que se las trae. Yo creo que el temor a la muerte es una cosa calladita y silenciosa que todos llevamos adherida a nosotros mismos. Es el apego a la vida, el desear curarnos cuando estamos enfermos… O incluso ese temor que, al menos yo, experimentamos cuando tenemos que coger el avión.
Me enseña unas fotografías que últimamente le hicieron. Algunas las rechaza a un lado. No le agradan. Aquel no es su lado bueno. Esta mujer es fenomenal. En fotografía entiende tanto en la materia como un profesional. En publicidad, un prodigio, y como mujer de negocios…, sensacional. Todo de una talla.
Vuelvo con mi interrogatorio:
-¿Qué preferirías hacer: cantar y no actuar o actuar y no cantar?
-No se puede cantar sin actuar y sí, en cambio, actuar sin cantar. Yo canto, pero ante todo soy actriz.
-Y con mayúscula –añado yo.
-¿Y tu presentación en teatro?
-Tan pronto disponga de una poco de tiempo libre entre película y película. Aún no he terminado ésta y ya me están terminando el guión de la próxima, basado en la vida de Rita Luna.
-¿Con qué actor te has complementado mejor?
-Con Gary Cooper.
LA EMBAJADORA DE NUESTRO CINE ESPAÑOL ES, ANTE TODO, UNA MUJER EXQUISITAMENTE FEMENINA QUE DETESTA HABLAR DE SU RIQUEZA ACTUAL.


-¿Ensayas alguna vez frente al espejo?
-Sólo cuando tengo que interpretar una escena de enferma. Entonces sí, para ensayar la mirada, que debe dejarse como sin vida, apagada.
Me consta que Sara es un poquitín miedosa, aunque a ella el que se lo diga no la avergüenza.
-Soy muy femenina, y eso, el ser miedosas, forma parte de nosotras las mujeres. No es un miedo cerval a nada determinado, pero sí, por ejemplo, miedo a un simple ratoncillo que pudiera aparecer.
Por fortuna, no apareció.
-Si te dieran a elegir el interpretar en la pantalla la vida de un personaje histórico, ¿cuál escogerías?
-El de Catalina de Rusia.
Sara Montiel termina de retocar sus labios. Me doy cuenta de que la marca que usa es nacional y de un precio asequible a cualquier empleada. Tal vez muchas personas pensarán que el encanto de sus bonitos labios reside en el uso de un ‘rouge’ carísimo y de firma extranjera. Pues no, Sarita es española, y como se siente orgullosa de ello, usa productos de perfumería española.
Le pregunto cuánto dinero calcula habrá ganado desde que es actriz.
-No me gusta hablar de dinero, Maite. Me consta que hay personas que pasan apuros económicos, y hablar de mi riqueza actual me parece algo así como un despliegue de soberbia, y yo no lo soy.
Por esa su sencillez se hace precisamente admirable esta magnífica actriz. A mí me gusta escribir de ella. Porque la admiro como artista: única, indiscutible. Y porque la admiro doblemente como ser humano. Muchas veces, antes de conocerla, me había preguntado a mí misma cuál debía ser el secreto de Sarita para llegar al corazón de los públicos. Es ahora, cuando la conozco, cuando comprendo el impacto que causa, debido precisamente a mostrarse “al natural”. Los “efectos especiales”, en la pantalla. Fuera de ella, mujer. Muy Mujer. Así, con mayúsculas.

Por Maite MAINE
Fotos: José E. Puente


LA FOTO CCXLV


..."besos sin caricias yo voy dejando por ahí, bellas avaricias que están prohibidas para mí"...