Mostrando entradas con la etiqueta Pedro Almodóvar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pedro Almodóvar. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de octubre de 2024

YA - 21 de diciembre de 1965 - España


La diva aparece solo en la portada. Se dice los siguiente:

CAMPAÑA DE NAVIDAD
Doña Carmen Polo de Franco, esposa del Jefe de Estado, ha presidido el gran festival pro campaña de Navidad que ella misma patrocina desde hace años en nuestra capital. Aquí la vemos rodeada de las populares artistas Celia Gámez, Paquita Rico, Lola Flores y Sara Montiel durante uno de los entreactos del espectáculo celebrado el domingo en el teatro Calderón.
(Foto Santos Yubero.)


EL RECORTE CCCLXXII
Con alguna frecuencia, Sara Montiel fue reclamada para actuaciones benéficas o entrega de premios. En este caso fue elegida por la Revista Fotogramas para entregar un premio en su gala de 1988. Así nos lo cuenta la revista Lecturas en su número de 30 de marzo de dicho año. Estos actos siempre fueron ocasión para codearse con amigos y compañeros de profesión. 

SE CELEBRÓ EN MADRID LA ENTREGA DE LOS “FOTOGRAMAS DE PLATA”

Gran noche de fiesta

para el cine español

*Ana Obregón y Antonio Banderas fueron los presentadores de esta gala llena de famosos.

*A Imanol Arias le entregó el premio su compañera, Pastora Vega, y a Gurruchaga se lo dio Sara Montiel.

*Pedro Almodóvar quiso recibir el galardón de manos de su madre, que ha intervenido en dos de sus películas.


El grupo de premiados junto a otros famosos del espectáculo. Entre ellos vemos a Ángela Molina mirando el trofeo de Vicente Aranda, conseguido por "El Lute", y a Alaska estrechando cariñosamente la mano a la madre de Pedro Almodóvar. Esperanza Roy recogió el premio en nombre de Lina Morgan.

Como en años anteriores, fue la Discoteca Joy/Eslava el marco escogido para efectuar la entrega de los premios más veteranos del cine español. Se cumplían 38 años desde que se concedieron los primeros “Fotogramas de Plata”, y la flor y nata de nuestro cine acudió para saber quiénes habían sido este año los ganadores de estos premios que se conceden por votación popular.

Ana Obregón, con un modelo muy de estrella, presentó esta fiesta de los premios “Fotogramas de Plata” en pareja con Antonio Banderas. Él estaba con su esposa, Ana de Leza. A Imanos Arias, Mejor Actor por “El Lute”, se lo entregó su mujer, Pastora Vega. En “El Lute II”, que terminan ahora, Imanol trabajó con Pastora. Dice que de entrada lo pasó mal: “Confieso que me ponía nervioso, no por mí, sino por ella, pero pronto nos serenamos y, ante las cámaras, nos olvidábamos de que éramos pareja en la vida real”.

Ángela Molina terminó de rodar “Luces o sombras”, de Jaime Camino. Estaba con su pareja, Hervé Tirmaché.

Michi Panero, cuyo matrimonio con Paula Molina fue un fracaso estrepitoso en cosa de meses, se acompañó de la que fue su compañera de siete años: Amparo Soler Bárcenas.

Victoria Abril no pudo recoger su premio a Mejor Actriz por “El Lute” y “Barrios altos”. Se hallaba en Costa de Marfil, rodando una película francesa. Recogió su premio la joven actriz Aitana Sánchez-Gijón –ahora en “Jarrepellejos”-, que lo recibió de manos de Miki Molina, éste acompañado de su mujer.

Javier Gurruchaga obtuvo el premio al Mejor Artista de Televisión Española por “La bola de cristal” y “La tarde”. Se lo dio Sara Montiel, que en el nuevo disco canta un tema de Gurruchaga y Joaquín Sabina: “Fúmame”. Los dos divirtieron al público con sus cosas.

La Mejor Artista de Teatro fue Lina Morgan. Por encontrarse en el escenario con “El último tranvía”, recogió su galardón Esperanza Roy, de manos del actor José Coronado (que asistía a la fiesta sin su compañera, Paola Dominguín, a punto de dar a luz). De madrugada, llegó Lina Morgan con su hermano, José Luís, y algunos actores de la compañía. Se llevó la estatuilla y pudo alternar con Sara Montiel y Emma Penella, con Massiel y Pablo Lizcano, con Pepe Tous y Emiliano Piedra. 


Sara Montiel entregó a Javier Gurruchaga el Premio al Mejor Artista de Televisión. Ambos hicieron reír al público con sus ocurrencias. A su lado, Antonio Banderas y Ana Obregón.

El premio a la Mejor Película Española fue para “La ley del deseo”, de Pedro Almodóvar, y también para Vicente Aranda, por “El Lute”, que lo recogió de manos de Ángela Molina. También se premió a la Mejor Extranjera –“Ojos negros”- y a un film publicitario, el del “Cuponazo”.

Pedro Almodóvar, el director de moda, convirtió a su madre, Francisca Caballero, en la estrella de la noche.

La emoción embargó a todos cuando Francisca Caballero, una anciana de setenta y dos años, subió al escenario para entregar a su hijo Pedro Almodóvar el premio de Mejor Director, que ganó con “La ley del deseo2.

Él adora a su madre. En dos películas la eligió de intérprete de unos pequeños papeles: En “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” y en la última, “Mujeres al borde de un ataque de nervios”.

Francisca Caballero, viuda desde hace siete años, presume de haber trabajado al lado de Carmen Maura y de Chus Lampreave, y no oculta que siente pasión por su hijo artista.

-Siempre soñó con ser director de cine. Con diez años, en el pueblo, en Calzada de Calatrava, repetía: “Yo seré director de cine”. Coleccionaba cromos de artistas y se imaginaba él como director de aquellas estrellas de Hollywood.

-¿Le gustan las películas de Pedro Almodóvar?

-Si soy sincera, debo decirle que a mí el cine de ahora no me gusta mucho, no veo muchas películas, pero mi hijo… es maravilloso. Sí, sí, yo me siento orgullosa de ser ¡la madre de Pedro Almodóvar! O como dicen también los jóvenes ¡la madre de Almodóvar! ¡Qué pena que su padre, mi marido, muriera sin ver tantos éxitos!

Francisca Caballero vivió una noche feliz. Al lado, además de Pedro, estaban otros dos hijos: Agustín y María Jesús. “Sólo me falta la mayor, Antonia”, dice emocionada, tras los abrazos de Sara Montiel, de Javier Gurruchaga, de Esperanza Roy.

Imanol Arias y Pastora Vega estaban acompañados de la madre del actor y de un hermano. Alaska, más delgada, maquillada más sencillamente que de costumbre, iba con su amigo/novio Víctor Sandoval.

Bibi Andersen con su querido Javier y con Alejandra Grepy. Bibi se juntó allí con Carlos Herrera, hombre de radio y de televisión, con el que empezará a presentar “Sábado noche” a primeros de abril, sustituyendo a Lydia Bosch y Tony Cantó. Dos hermanos Flores: Rosario y Antonio, éste con su mujer, Ana Villa.

La fiesta resultó verdaderamente espectacular porque el público veía de cerca a las grandes figuras del cine español que lucían, además, sus mejores galas.



LA FOTO CCCLXXII 


Sara Montiel impresionantemente bella en los '60. Foto: Simón López.

viernes, 14 de julio de 2017

LA ACTUALIDAD ESPAÑOLA - 3 de Julio de 1.958 - España


NUESTRA PORTADA
Con motivo del VI Festival Internacional Cinematográfico, que dará comienzo el próximo día 19 en San Sebastián, este número de LA ACTUALIDAD ESPAÑOLA dedica gran parte de sus páginas a tal acontecimiento. De año en año va subiendo el prestigio mundial de este magno certamen cinematográfico, en el que diversas naciones presentan sus títulos más prestigiosos. Así, pues, el VI Festival se presenta dentro del más brillante clima expectativo y hace prever una solemnidad que jamás tuvo el Certamen Cinematográfico de España. Y como portada de nuestras páginas dedicadas al cine, la belleza de una estrella que, nacida en España, concretamente en Campo de Criptana, ha ganado renombre internacional: Sara Montiel.


EL RECORTE CCLI
Aunque sin los grandes premios cinematográficos, concretamente de su país, España, la diva siempre fue considerada el icono del cinema nacional. Por voluntad propia abandonó el cine en los '70 pero nunca le faltaron ofertas para regresar. Pedro Almodóvar se lo propuso a principios de los '90 y esto es lo que Sara decía al respecto a la revista Tiempo en su número de 2 de Julio de 1.990. 

 PELÍCULA/LA CANTANTE SOLO VELVERÍA AL CINE DE LA MANO DE PEDRO ALMODÓVAR
En los años setenta se retiró del cine porque le ofrecían películas de destape, y en la década de los noventa vuelve ante una oferta de Pedro Almodóvar. Sara Montiel quiere para su regreso a la pantalla una bomba de relojería que esté a su altura.
SARA MONTIEL
“Almodóvar puede ser un chico ‘saritísimo’”
-Pedro Almodóvar ha asegurado que está preparando un gran papel para usted en su próxima película.
-Eso dice.
-Pero habrá hablado con usted del tema.
-Bueno, hace dos años, después de un viaje a Brasil, hablé con Pedro Almodóvar sobre un proyecto muy bonito. Me pareció muy buena idea, pero la cuestión no pasó de ahí. Ahora no sé qué se trae entre manos.
-¿Qué te parece como director?
-Cuando vi por primera vez una película suya dije: “¡Madre mía, éste arrolla al mundo entero con esa imaginación y talento!” Le admiro además porque es manchego como yo.
-La admiración parece que es mutua.
-Yo sé que Pedro me ha admirado siempre.


-Tanto que ha llegado a decir que “Sara Montiel en la década de los sesenta era para los españoles, y para mí, lo que para el mundo representaba Marilyn Monroe”.
-Todos sabemos que Pedro Almodóvar es muy expresivo y dice cosas como “para mí no hay una estrella como tú, porque eres lo más grande”. Me admira y le admiro.
-¿Por qué se retiró del cine a mediados de los años setenta?
-Se empezó a hacer un cine extraño en España. Mientras la transición política fue maravillosa, la del cine fue un desastre.
-¿Por lo del destape?
-Sí, entre otras cosas. Películas en las que una entraba a desayunar en la cocina y salía desnuda, el otro llegaba y decía “buenos días”, y la otra se bajaba las bragas sin venir a cuento, en fin, cosas muy raras, un cine muy feo, muy feo. Me ofrecieron dos o tres películas de este tipo y no me interesaron nada. El cine iba por unos derroteros que no me convencían, muy extraños. Entonces me dediqué al teatro y descubrí lo que es actuar delante del público. Me fui olvidando de la pantalla. El cine ya no era tan bonito como el que yo hice, todo había cambiado mucho.
-En los años ochenta, sin embargo, se ha realizado otro tipo de cine.
-Se hace ahora un cine más serio, importante. Me gusta más.
-¿Y le han hecho ofertas?´
-Sí, algunas, pero no las he aceptado porque tengo los pies sobre la tierra y sé lo que puedo dar de sí. Siempre me he negado a volver al cine, me he encerrado y ni mi marido puede conmigo. Me he retirado con el estilo mío y con mis películas famosas ya hechas. Hasta que un día vi una película de Almodóvar y cambió mi forma de pensar.
-O sea, que Almodóvar la puede llevar al huerto.
-¡Ni borracha vuelvo al cine!
-Todos tenemos un precio.
-Bueno, creo que el único que me podría llevar borracha, eso sí, al cine sería él. Le tengo un gran respeto y cariño y me parece que es el hombre idóneo para cualquiera.
-¿No ha leído el guión de la película?
-Yo no sé nada en concreto de este tema, de verdad, vi a Almodóvar hace unos días antes de marcharse a Francia, pero de lo que estoy segura es que si hacemos los dos una película será una bomba de relojería.
-¿Se va a convertir, entonces, en una “chica Almodóvar”?
-Bueno, ya para mis treinta años que llevo llamándome Sara Montiel tendría gracia. Almodóvar, efectivamente, ha lanzado a varias actrices, pero yo estoy lanzadísima desde hace muchos años. Esa bomba de relojería que decía antes tendría que ser una auténtica bomba para poderlo hacer. Y, en todo caso, Almodóvar sería un chico saritísimo.
-Dicen que usted es un mito y, además, un mito erótico.
-Pues no sé. Habría que preguntárselo a mi marido.
-Pero usted ha jugado a serlo.
-Bueno, sí, pero yo no soy quién para decirlo, no quiero opinar de mí misma. Puede que sea una mujer sensual, que canto susurrando, porque no he tenido voz, ni lo he pretendido. Precisamente cuando llegó El último cuplé marqué un estilo de canción que no se gritaba, que cantaba casi hablando, pero con una dicción perfecta, eso nadie me lo discute.
-Un tema que está en el aire es el de la droga.
-Me preocupa mucho, también el SIDA.
-¿Conoce a Carlos Goyanes?
-Le conocí cuando era pequeño, porque hice un contrato multimillonario con su abuelo Benito Perojo, pero luego ya le perdí la pista y no hemos hecho amistad.
-¿Cree usted que es inocente en todo este asunto de tráfico y blanqueo de dinero?
-Cuando antes se aclare mejor para todos, pero con las personas que están implicadas en tráfico de droga, desde luego sería implacable con ellas. Si demuestran que no tienen nada que ver pues mira que suerte, de lo contrario, iría a por ellos. Tengo pánico a la droga y estoy totalmente en contra de ella y de su consumo porque mata a la gente, sobre todo joven, deshace familias y crea delincuencia. Si seguimos así, el día de mañana nos encontraremos sin gente joven en condiciones.


-Como madre de familia usted vivirá más de cerca todo el problema de la droga, ¿no?
-Siempre tengo un miedo atroz por mis hijos de que alguien pueda, ahora que son pequeños, inducirles hacia la droga. Sé que está en todas partes, en la calle, en los colegios… la palabra droga me pone enferma.
-En el mundo del espectáculo, además, circula de una manera bastante habitual.
-Por desgracia es casi habitual en todas partes, desde el pobre desgraciado de la calle hasta los ejecutivos. Es alucinante. Y le pido a Dios y a la justicia que se mueva para cortar esto de una vez.
-Mientras llega el papel de Almodóvar, ¿qué hará?
-A lo mejor no llega el papel, pero, en fin, mientras tanto sigo trabajando como una loca. Acabo de rodar una serie para televisión de siete capítulos de una hora de duración cada uno.
-¿Cuándo se emitirá?
-Después del verano. El programa se llama Sara y punto y es una serie musical, en la que canto e intervengo con papeles divertidos, no cómicos porque no soy una actriz cómica, pero sí con sentido del humor. Canto cuarenta y seis canciones. También preparo teatro, las galas de verano y, Dios mediante, me presentaré en Madrid con un espectáculo musical, con un libreto escrito por Pedro Ruiz, un hombre que tiene unas ideas sensacionales.
-No para, por lo que veo y cuenta.
-Es que tengo el mismo espíritu de lucha que cuando era jovencita.

Por ROSETA CAMPOS


LA FOTO CCLI


Misma Sara, misma lámpara y casi misma foto que la de la portada de La Actualidad Española. 

sábado, 29 de septiembre de 2012

VISTO - 2 de Julio de 1955 - Italia


En esta ocasión Sara sólo aparece en la portada. Esto es lo que dicen de ella en el recuadro inferior izquierdo:
Sarita Montiel era fino a poco tempo fa una qualunque ragazza spagnola, di modesta familia e senza ambizioni artistiche. Durante la lavorazione di un film a Madrid, Gary Cooper la notò, confusa tra la folla dei curiosi e le propose di diventare atrrice. Sarita accettò. Dopo due mesi di scuola a Los Angeles è pronta per interpretare “Vera Cruz”.


EL RECORTE LXXXIV
El paso de Sara Montiel por Hollywood es mítico. Pero también las infinitas tentativas que a lo largo de los años la meca del cine le ha ofrecido a la actriz. La última, y muy sonada, se produjo a finales de los 90, para compartir cartel con Marlon Brando. Así lo narraba el periódico El Mundo el 2 de Marzo de 1997. Una entrevista muy 'Sara'. 


SARA goes to Hollywood
En los cincuenta sedujo a Gary Cooper; ahora quiere conquistar a Marlon Brando



A Sara Montiel le ha atrapado el dilema Garbo, duda estética y cinematográfica que se resume en: ¿deben las estrellas retirarse antes de la primera arruga y evitarse el envejecimiento por lo menos en la pantalla? La Garbo y Sara Montiel creyeron que sí. Ahora, flaquea la segunda, más de veinte años sin rodar una película, y que ya había establecido semejanzas con la divina hace una década. “Dejar de trabajar a los 36 años como Greta es una exageración, pero ¡ay!, entiendo el querer que te vean guapa para siempre”.
De la vuelta al dilema tiene la culpa Hollywood que, dice Sara, desde hace tres años le insiste a través de una productora independiente (“pero con una superproducción histórica tipo La Misión”) para que interprete a la pareja de, posiblemente, Marlon Brando. “Maartin (porque Sara pronuncia en inglés todo lo inglés), el productor, siempre tuvo claro que la actriz apropiada para interpretar a Leonor de Castilla era yo, ya sabrá usted que allí se escriben los guiones pensando en los actores. Es una mujer con un carácter muy fuerte, de cincuenta años, más o menos, los que yo doy en pantalla, no me engaño, no soy como Glen Close y éstas que se lanzan con papeles de enamoradas veinteañeras a su edad. Yo tengo los pies en la tierra y sé hasta dónde puedo llegar”.
El argumento, en fin, sería la historia del hijo de Colón, gobernador de Puerto Rico, y el proyecto, con mucho dinero, no sabe calcular Sara cuánto, para rodar exteriores hollywodienses en Bali e interiores en México. “Al principio, tenían la idea de que mi pareja fuera Paul Newman, pero no encajaba bien en el papel. Demasiado fino, demasiado elegante, hacía falta alguien con más fuerza, más carácter. Por eso, la alternativa fue Brando”.
Los dos tendrían que responder en julio. Después de, por lo menos Sara, varias versiones del guión (‘en inglés’) leídas y un viaje reciente a Nueva York para tratar detalles. ¿Dinero? No está claro todavía. “Miles de millones como los que pagan por allí, no. Pero bueno, en Hollywood… Si han querido, durante tres años, que yo interprete el papel es porque significo el reclamo perfecto para el público español y latinoamericano. Lo hispano cada vez cuenta más en EEUU. Allí todavía recuerdan que mis películas se proyectaron durante cinco años seguidos en los dos cines más importantes de Broadway”.



Televisión rusa
De la presencia constante y mantenida, inasequible al desaliento y al tiempo, de Sara Montiel en Estados Unidos da cuenta, mejor que nadie, Sara Montiel. “Vuelvo de Miami. Me han entrevistado en CBS ¿Por qué? ¿Cómo que por qué? Era una entrevista biográfica, muy larga, en inglés. ¿Conoce usted la revista Life? Sabrá que una portada de Life se reserva a gente importante, médicos, científicos, un premio Nobel, estrellas. A mí no me dieron una, me dieron tres”.
Acaba también de despedir a un equipo de la televisión rusa, desplazado para entrevistarla durante tres horas, porque en la televisión se proyecta un ciclo de Sara Montiel, con más éxito del que tuvo en su día la primera telenovela mexicana importada (Los ricos también lloran) y que se entendió como verdadero signo de apertura a la cultura de masas. Preguntaron y preguntaron, le revolvieron hasta las fotos de su madre y le regalaron un disco. “La portada no se entiende, claro, pero me explicaron que es una recopilación de los cantantes más amados por el pueblo ruso. Mire, estamos todos: Lyz (Taylor), Ella (Fitzgerald), Jimmy (James Dean). Todos cantando. Es de cuando yo tenía una voz estupenda, bueno ahora también la tengo, en Francia me llamaron ‘La Voz de Oro’.
¿Y aquí? “Aquí si no he hecho cine es porque no me ha apetecido. El cine de destape era un horror”. ¿No quería actuar en alguna película de Pedro Almodóvar? ¿Nunca la llamó? ¡Ah, cuidado!, porque con Sara Montiel, si algo ofende es la duda. “Pedro me llamó cuando todavía no era famoso y me ofreció un papel. En su momento, no me interesó. Otros grandes directores españoles también lo han hecho… No sé… y eso que el cine español ahora está muy bien. Yo soy miembro de la Academia española y ¡bueno! ¡Me encantó Tesis!, ¡Qué película! ¡Y qué actores tenemos! Fíjese en Banderas, maravilloso, por fin un actor español repite mi hazaña en Hollywood”.
Hollywood, la televisión rusa, la Voz de Oro francesa, la CBS de Miami, gira francesa el mes que viene, gira argentina con teatros de miles de butacas abarrotadas y etcétera interminable de éxitos uno detrás de otro, que Sara cuenta también uno detrás de otro, sin respiro. ¿Nunca le han criticado la vanidad? “¡Qué pregunta tan graciosa! Claro que no. Otro defecto tendré, pero desde luego, vanidosa no soy. Pasé tanta necesidad en mi juventud que cuando me llegó el éxito, seguí en mi sitio. No como los actores hoy, que se desbordan con el dinero y se vuelven budistas o se van por ahí a defender focas o ranas o yo qué se… No, siempre fui muy sencilla. Mire, por El último cuplé y las películas siguientes me pagaban el equivalente a un millón de dólares de la época. Por cada una. Me forré de la noche a la mañana, y nada, yo tan sencilla. No se me ha ocurrido contratar secretarios ni cosas así. Nunca tuve un fracaso. Hasta el último espectáculo que monté en Madrid, en el 91, fue un éxito”.
Secretarios, tampoco necesita ahora, porque si le llaman por teléfono y, por si acaso no le apetece la llamada, contesta con acento mexicano. Y su último espectáculo, Saritízate fue un éxito breve, porque Sara se cayó por una escalera en plena representación y tuvo que suspenderlo. “Si no, habría seguido en cartel mucho más tiempo –dice Pedro Ruíz, que fue quien lo escribió y lo dirigió-. Tienes la impresión de que te vas a encontrar una diva engreída, y te la encuentras, pero sólo en el escenario. En cuanto sale, aparece una mujer muy tierna y muy divertida, que lo mismo se come un plato de judías, que salta, chilla, se ríe con los amigos o se tira vestida al agua. De ese espectáculo hizo una crítica estupenda Francisco Umbral.
“Pues sí, sí me acuerdo, dice Umbral. De lo que no sé nada es de lo de Hollywood. La última vez que la vi sólo me contó que tenía muchas ganas de presentarme a su hija, a Thais, porque la niña es lectora mía”
Sara Montiel se acuerda de su hija cada dos por tres. “A Thais le gusta mucho el guión. Cuando Thais me acompañó a los Goya… Nos gusta mucho Madonna a las dos. Si me pienso tanto lo de la película es porque no quiero dejar a mis hijos solos tanto tiempo. No voy a poder celebrar mi cumpleaños con ellos porque estaré en Francia de gira”.
Sara cumple este mes 69 años. Rodó tres películas en Hollywood, ganó dinero como nadie, adoptó dos hijos después de once abortos. Todavía se acuerdan en su pueblo, Campo de Criptana, de cuando pasó por allí después de El último cuplé y parecía que había pasado una mezcla de la reina de España que no había y la virgen local. Y eso, a pesar del bueno de don Gregorio, párroco del pueblo. Ha cantado cuplés, bakalao y canciones dedicadas a sus novios y se ha fotografiado en Interviú. Lo que hiciera falta. “¡Ah, chica, es que hay que ver lo que yo he sido!”


LOURDES GARZON


LA FOTO LXXXIV



La diva, de 'juarista', en Veracruz.